Literatura Española del Siglo XX: Del Novecentismo a la Tragedia Lorquiana

Novecentismo

El Novecentismo agrupa a una serie de autores cuyas obras alcanzan su máximo esplendor a partir de 1914. Se caracterizan por su sólida formación intelectual, el ideal de un «arte puro» y un extremo cuidado del lenguaje. Esta poesía está dominada por Juan Ramón Jiménez, pero el animador y guía de esta generación fue José Ortega y Gasset con su obra ensayística, fundador de la Revista de Occidente y referente cultural del país.

Vanguardismo

Se conoce como lo moderno. Son corrientes de ruptura radical que aparecen en Europa entre 1909 y 1930. Son tendencias que sucedieron a un ritmo muy rápido y que tuvieron una influencia desigual en la literatura española, acabando pronto por el aburrimiento que causan. Los movimientos más importantes son:

  • Futurismo
  • Cubismo
  • Dadaísmo
  • Surrealismo (el de mayor relevancia, nacido en 1916 de la mano de André Breton).

Las letras españolas cuentan con dos movimientos propios: el ultraísmo y el creacionismo. El gran difusor de estas corrientes en España fue Ramón Gómez de la Serna.

Generación del 27

También llamada Grupo Poético del 27. En 1927 se realizó un homenaje a Góngora en Sevilla, al que acudieron algunos de los que luego serían incluidos en esta generación. Se consideraban deudores del novecentismo y de Ortega y Gasset, veían en Ramón Gómez de la Serna una actitud nueva e independiente, y sentían devoción por la poesía pura de Juan Ramón Jiménez. Manifestaron su amor por los clásicos y por la poesía tradicional del Romancero y del Cancionero.

Etapas de evolución

  • Hasta 1927: Partidarios de la poesía pura y experimentación con las primeras vanguardias.
  • De 1927 a la Guerra Civil: Rehumanización de su poesía.
  • Después de la Guerra: El grupo se dispersa tras la muerte de Lorca en 1936, siguiendo cada uno su camino literario hacia una poesía más humana, cargada de pesimismo, angustia y desarraigo.

Teatro en la primera mitad del siglo XX

Teatro triunfante

Continuador del Realismo del siglo XIX, con Jacinto Benavente como máximo exponente. También existió el teatro poético, escrito en verso por los modernistas como reacción al realismo, y el teatro cómico, cuya finalidad era el entretenimiento del público.

Teatro innovador

Autores como Miguel de Unamuno, Azorín, Jacinto Grau, Rafael Alberti y Max Aub buscaron nuevas formas. Destacan Enrique Jardiel Poncela y Miguel Mihura, quien llevó el humor a cotas altas fuera de los esquemas tradicionales. Las dos figuras esenciales son Ramón María del Valle-Inclán (creador del esperpento, con obras como Luces de Bohemia) y Federico García Lorca.

La casa de Bernarda Alba

Tema central: El enfrentamiento entre el principio de autoridad y el principio de libertad.

Temas secundarios

  • Amor sensual y búsqueda del varón: El deseo reprimido que desata la tragedia.
  • Hipocresía: El mundo de las falsas apariencias.
  • Odio y envidia: Sentimientos que dominan las relaciones humanas.
  • Moral tradicional y honra: Obsesión por la limpieza, el «qué dirán» y la apariencia.
  • Desigualdades sociales: Jerarquías marcadas por el poder y la humillación.
  • Marginación de la mujer: Discriminación sistemática en beneficio del hombre.

Personajes principales

  • Bernarda (60): Encarnación de la represión y las convenciones arcaicas.
  • Hijas: Angustias, Magdalena, Amelia, Martirio y Adela (encarnación de la pasión y rebeldía).
  • María Josefa (80): Madre de Bernarda, símbolo de la locura y el ansia de libertad.
  • Poncia y la Criada: Representan el resentimiento de clase.

Simbolismo

La obra está cargada de símbolos como el río (erotismo), el pozo (muerte), el bastón (poder tiránico), el color verde (rebeldía) y el blanco y negro (vida frente a represión).