1. Influencias y Método Tomista
La fuente de influencia más importante para Tomás de Aquino es Aristóteles. Además, acogió doctrinas neoplatónicas, agustinianas e islámicas. Tomás de Aquino es un ejemplo de metodología seria y rigurosa, que transmitió a la escolástica. Mantiene el siguiente esquema discursivo:
- Expone con precisión minuciosa todos los términos que entran en los enunciados, cuestiones o tesis que se discuten.
- Divide las cuestiones en artículos y estos a su vez en tesis a las que va dando respuestas. Comenta y desmenuza todo, y así evita toda ambigüedad.
- Construye sus explicaciones a través de razonamientos basados en silogismos, cuyas premisas se han aclarado o son evidentes.
- Concluye solo en afirmaciones que estén justificadas por el rigor deductivo, tras alegar los argumentos y después de discutir los que las contradicen.
2. La Filosofía y la Teología: Dos Órdenes Complementarias
Tomás de Aquino tiene un objetivo central en su obra: mostrar que las creencias cristianas no son contrarias a la razón. La filosofía y la razón confirman la veracidad de las creencias cristianas, pero estas deben ser argumentadas.
Parte del supuesto ontológico de que hay dos órdenes de realidad:
- Natural: Es el conocimiento asociado a las facultades de la razón, cuyo resultado es la filosofía. La filosofía debe moverse con su propia lógica racional de modo autónomo y dando argumentos.
- Sobrenatural: Es el conocimiento que proviene de la revelación divina, cuyas verdades el creyente acepta por la fe. Su ciencia propia es la teología.
El conocimiento filosófico y teológico se perfeccionan y completan. El creyente es un ser racional y debe comprender las razones y argumentos por los que cree.
3. El Ser Humano
Sus principios fundamentales sobre la naturaleza humana son los siguientes:
- Unión sustancial del alma y el cuerpo: El ser humano es un compuesto sustancial de alma y cuerpo, y ambos interactúan de modo inseparable. El cuerpo es indispensable para las operaciones racionales y sentimentales.
- Unicidad del alma: El alma es una sola y sus funciones son las operaciones humanas. Posee cinco potencias específicas con estas funciones: vegetativa, sensitiva, apetitiva, motriz e intelectiva. Su función más específica es la intelectiva. El ser humano está dotado de voluntad y tiende hacia el bien. Ningún ser actúa contra sí mismo, pues incluso cuando escoge el mal lo hace pensando que es un bien para él.
- Origen y subsistencia del alma: Es creada por Dios en cada ser humano. Es una sustancia que puede subsistir por sí misma, con independencia del cuerpo, después de la muerte, aunque ya sin funciones humanas. Por el alma nos reconocemos como la misma persona, a pesar de los cambios.
Las características del alma son la simplicidad y la espiritualidad, porque sus actos no son materiales. El alma es incorruptible.
4. El Conocimiento y la Abstracción
Este proceso tiene su origen en el conocimiento sensible, en las percepciones de los sentidos. Tomás de Aquino afirma: “nada hay en el entendimiento que no haya estado antes en los sentidos”; el entendimiento es el que gobierna la acción de los sentidos. Tomás de Aquino secuencia el paso de lo sensible a lo inteligible mediante la abstracción:
- Impresiones sensibles: Los sentidos nos ofrecen siempre objetos particulares, con características específicas vinculadas a una materialidad concreta.
- La imagen intelectual: A partir de la información de los sentidos, la imaginación forma una “imagen interior” (phantasma). Esta imagen no es todavía una idea.
- La actividad del entendimiento: El entendimiento reconoce las imágenes formadas por la imaginación para abstraer de ellas la idea universal de los diversos objetos o cosas. En el proceso de abstracción se pueden distinguir dos funciones del entendimiento:
- Agente: Consiste en prescindir de las cualidades sensibles de las imágenes, a las que universaliza y abstrae.
- Paciente: Por la cual las ideas o especies inteligibles quedan “impresas” en el entendimiento de forma permanente.
5. La Verdad, los Juicios y la Ciencia
- Todo conocimiento verdadero parte de la experiencia: Esto conduce a un concepto realista de verdad: la conformidad entre las cosas y el entendimiento. Eso quiere decir que la verdad y la falsedad están en el entendimiento.
- La verdad está en el juicio: El juicio es el acto por el cual se manifiesta la adecuación o inadecuación entre el entendimiento y las cosas. El juicio exige analizar las cosas, sopesar sus atributos, distinguir lo sustancial de lo accidental, con el fin de identificar su esencia. Juzgar con verdad exige razonamiento.
- Los juicios universales, base de la ciencia y del lenguaje: Las leyes científicas se basan en juicios con valor universal y necesario.
- Abstracción y conocimiento de Dios: La abstracción como método generalizado tiene como consecuencia que incluso el conocimiento de Dios y su existencia deben partir de la experiencia sensible. Su existencia será objeto de “pruebas” a partir de experiencias.
6. Los Principios de la Ontología Tomista
- El ser como primer conocimiento: Para Tomás de Aquino tenemos conocimiento de que hay seres muy diferenciados. Es un hecho primario que el ente es lo que la razón percibe como conocimiento primero.
- Diversos modos de darse el ente: Uno es el modo de ser de la sustancia, otro, el de sus estados, sus pensamientos, sus amistades. Todas esas realidades son algo, “tienen ser”, pero lo tienen en distinto modo.
- La composición de los entes: Los entes o seres que percibimos tienen una estructura que Aristóteles había analizado: son compuestos de materia/forma, acto/potencia, sustancia/accidente. Mediante su composición se explican sus cambios, su paso a posibilidades nuevas, sus transformaciones.
No hay ser que no sea compuesto y que no sea cambiante. Solo el ser de Dios es sin composición: la esencia de Dios es absolutamente simple, acto puro, sin ser pendiente de realización.
- La distinción esencia/existencia: En los seres se distingue la esencia de la existencia. Esto quiere decir que la esencia de un ser es pura potencia y que para que exista realmente hace falta su actualización.
- La materia como principio de individuación: Las esencias se pueden multiplicar en infinidad de individuos mediante un “principio” que las individualice o singularice (signata quantitate).
- Analogía entre el ser de Dios y el ser de las criaturas: A Dios le atribuimos el ser por analogía con el ser de las criaturas: estas son y Dios es. Ambos participan del ser, pero el modo de ser divino es absolutamente diferente al modo de ser de las criaturas (concepto de trascendente).
7. Las Cinco Vías para Demostrar la Existencia de Dios
Tomás de Aquino presenta cinco argumentos basados en la experiencia:
- Primera vía (el movimiento): Es la vía cosmológica y se basa en la Metafísica de Aristóteles. Parte de la experiencia del movimiento: todo lo que se mueve exige un motor; cada motor exige otro, y así sucesivamente; luego debe haber un primer motor. Ese primer motor tiene que ser Dios.
- Segunda vía (la causalidad): Constatamos que todos los seres y efectos se derivan de causas anteriores. Es necesario que haya una primera causa que explique la existencia de las demás causas. Esa causa primera es Dios.
- Tercera vía (la contingencia): Todas las cosas son contingentes, pero lo contingente no puede existir en razón de sí mismo. Exige un ser necesario que haya existido siempre y no pueda dejar de existir.
- Cuarta vía (los grados de perfección): En las cosas percibimos diversos grados de perfección, luego parece lógico que haya un grado máximo de perfección.
- Quinta vía (la teleología): Todas las cosas, incluso las irracionales, tienden a un fin. Eso sería imposible si no estuvieran dirigidas por un ser inteligente. Existe un ser que dirige las cosas a su fin; este ser es Dios.
8. El Sentido de las Cinco Vías
Las cinco vías se pueden resumir en que debe haber un primer motor, una primera causa, un ser necesario, un ser perfectísimo, un ordenador del universo: Dios.
Estas vías confirman que la reflexión racional sobre la experiencia no contradice el contenido de la fe, sino que lo confirma. Según la lógica puramente racional, nada puede haber en el mundo sin un principio adecuado que lo explique, porque no sería lógico afirmar que el ser viene de la nada.
Para Tomás de Aquino, la fe es virtud teologal, un don de Dios, otorgado por su benevolencia a quien interroga, pregunta y reflexiona hasta los límites de la lógica racional. Esto significa que la demostración de las vías es una mostración (acción de mostrar) de hasta dónde la razón debe llegar con su lógica (limitaciones → el camino de la fe).
9. Ética y Ley Natural
Tomás de Aquino tiene claro que la acción humana se realiza con sometimiento a la acción de Dios, que creó y ordenó el mundo hacia fines a los que tiende el universo en su totalidad y los seres en su individualidad. A partir de este principio teológico, fija los principios fundamentales de su ética:
- La libertad como atributo antropológico: Tomás de Aquino defiende la libertad humana entendida como libre albedrío, como capacidad del ser racional para determinar los actos humanos. Los diferencia de los llamados actos del hombre: aquellos que no son realizados conscientemente, de los que no es responsable.
- Tomás de Aquino y toda la filosofía cristiana han planteado el problema de cómo compaginar la libertad con Dios. Tomás de Aquino insiste en que la libertad está en la previsión divina y que dicha previsión no disminuye la autocausalidad del ser humano respecto a sus actos ni la teleológica del mundo.
- La ley natural como reflejo antropológico de la ley eterna: La ley eterna es el designio de Dios sobre las criaturas. La ley natural es la presencia en la naturaleza de la ley eterna. En el ser humano, la ley natural aparece como tendencia hacia el bien.
- La función de los hábitos y de las virtudes: En el ser humano hay hábitos naturales, como la captación de los primeros principios lógicos y morales (derechos humanos fundamentales). Pero los hábitos fundamentales son las virtudes, adquiridas mediante repetición de actos que disponen hacia el bien:
- Las virtudes intelectuales o dianoéticas: son la inteligencia, la ciencia, la sabiduría y la prudencia.
- Las virtudes morales o prácticas: La templanza, la fortaleza y la justicia se aplican a todo cuanto tiene que ver con las acciones en que están implicados los demás.
- Las virtudes teologales: Para Tomás de Aquino la felicidad está en la posesión de Dios y son necesarias las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad.
10. El Estado y la Ley Positiva
- El origen natural de la sociedad: Los seres humanos son sociables por naturaleza (Aristóteles). La sociedad es una aplicación de la ley natural, que impone hacer el bien y evitar el mal.
Tomás de Aquino advierte de las carencias naturales del ser humano, que no habría subsistido frente a otras especies animales de no haberse asociado.
- Los fines del Estado: Para Tomás de Aquino el fin del Estado es el “bien común”, el cual es el principio de la legitimidad política: si no se busca el bien común, no se legitima la sociedad ni la autoridad.
- Buscar la paz.
- Procurar el bienestar y la felicidad de los ciudadanos protegiendo su vida y su salud, facilitando la educación.
- Fomentar la vida virtuosa, que es el fin supremo del Estado, con el objetivo de encaminar a los ciudadanos a la consecución de su bien supremo (posesión de Dios). Fomentar la vida religiosa cristiana.
- La ley positiva y las formas de gobierno: La ley positiva es la “ordenación de la razón”, debe ser justa y moral, reflejo de la ley natural, que impone siempre buscar el bien y evitar el mal. Debe tener en cuenta las circunstancias de tiempo y lugar, respetando las costumbres y tradiciones de los pueblos.
- Refrendo popular: Solicita explícitamente que las leyes sean establecidas por la colectividad. El ciudadano está obligado a cumplir las leyes positivas justas.
- Autoridad legítima: La autoridad legítima es la única que puede promulgar leyes positivas. Deja de solicitar que los gobernantes se legitimen mediante su acción justa y respetuosa con el pueblo.
- Formas de gobierno: La forma de gobierno deseable es la monarquía, pero que cumpla con la obligación del bien común y no al provecho particular. La autoridad que promulga leyes injustas se convierte en tiranía.