1. El enunciado y el texto
Recibe el nombre de enunciado la unidad mínima de comunicación que transmite un mensaje inteligible en un contexto físico o verbal determinado. El enunciado puede estar formado por una palabra o una secuencia de palabras y tiene capacidad comunicativa por sí mismo.
En la cadena hablada, aparece entre silencios o pausas mayores; y en la escritura, delimitado por puntos (o por signos de puntuación que contengan el punto: puntos suspensivos y signos de interrogación o exclamación). Según incluyan o no una forma verbal, se diferencian dos tipos de enunciados:
- Enunciados oracionales: Son enunciados que contienen verbos y responden, por tanto, a la estructura sujeto/predicado (ej. Llegamos ayer a Málaga; ¿Dormías en ese momento?).
- Enunciados no oracionales: Este tipo de enunciados carecen de verbo (ej. ¡Gracias!, ¡Menuda suerte!).
El texto es una unidad comunicativa formada por un enunciado o por un conjunto de enunciados que transmiten un mensaje con sentido completo. A diferencia del enunciado, el texto se caracteriza por su autonomía. Así, la secuencia «Aún no lo sé» constituye un enunciado, pero no es un texto. Para ello, exigiría al menos un enunciado anterior que aclarara el sentido del pronombre «lo» (por ejemplo, la pregunta ¿Has aprobado el examen?).
Los textos presentan dos propiedades fundamentales: la coherencia y la cohesión.
2. La coherencia
El Diccionario de la lengua española de la RAE define el término coherencia como «conexión, relación o unión de unas cosas con otras». En los textos, la coherencia es un fenómeno complejo que presenta dos vertientes: la coherencia pragmática y la coherencia interna.
2.1. La coherencia pragmática
Se entiende por coherencia pragmática la adecuación de un texto al contexto en el que se produce la comunicación. Para resultar coherente, el texto debe adecuarse a la finalidad, a la situación comunicativa, al tipo textual y al conocimiento del mundo de los participantes.
En la interpretación de un enunciado juega un papel fundamental la presunción de coherencia, relacionada con los principios de relevancia y cooperación. Si ante la pregunta ¿Vendrás mañana al teatro?, la respuesta es Es el cumpleaños de mi padre, se infiere que la celebración impide al interlocutor asistir. Se trata, por tanto, de una implicatura.
2.2. La coherencia interna
La coherencia interna consiste en la conexión, relación o unión, en el ámbito del significado, de los distintos enunciados que forman un texto. Un texto no es una mera sucesión de enunciados inconexos; estos deben formar un ensamblaje homogéneo.
- Coherencia global: Presenta un tema o núcleo fundamental de sentido.
- Coherencia lineal o estructural: Presenta una estructura inteligible organizada en secuencias o bloques.
Un texto coherente permite realizar tres operaciones básicas: establecer su tema, resumir su contenido y determinar su estructura.
El tema
Es la idea central en torno a la cual gira un texto. Para establecerlo, ten en cuenta:
- Se expresa mediante enunciados breves con sustantivos abstractos.
- Deben evitarse formulaciones excesivamente vagas (el amor, la muerte).
- Son preferibles expresiones matizadas (ej. el dolor provocado por la muerte).
Las isotopías
La coherencia interna se manifiesta en la presencia de una o varias isotopías. Existe una isotopía cuando un rasgo de significado aparece reiteradamente en el conjunto de palabras que conforman un texto. En cualquier texto es posible rastrear al menos un eje isotópico que permite leerlo como un todo coherente.
Ejemplo: En el fragmento de Octavio Paz (La llama doble), el eje isotópico gira en torno al amor, los amantes y la tragedia, creando una unidad de sentido.
Isotopía y campo semántico
No debes confundir el concepto de isotopía con el de campo semántico.