Evolución de la Economía y Sociedad en la España de Franco (1953-1975)

La Apertura Económica y los Tecnócratas

En 1953, España firmó con los Estados Unidos una serie de acuerdos económicos que iniciaron una lenta recuperación económica. Además, en 1957, Franco designó como ministros a Mariano Navarro Rubio y Alberto Ullastres, dos tecnócratas que pusieron fin a la estrategia autárquica que habían seguido los gobiernos franquistas hasta el momento.

Los Planes de Estabilización (1957-1959)

Entre 1957 y 1959, Mariano Navarro Rubio y Alberto Ullastres impulsaron un conjunto de reformas económicas conocidas con el nombre de «Planes de Estabilización», cuyo objetivo era la inserción de España en el mercado internacional, así como la modernización de la economía nacional. .1 El plan de estabilización provocó al principio que el desempleo creciera de manera considerable al producirse la quiebra de muchas empresas ineficaces que anteriormente se habían beneficiado de subvenciones estatales; no obstante, pasados estos primeros momentos de dificultad, el conjunto de medidas resultó un indudable éxito y puso las bases para el espectacular desarrollo económico que se inició en España a partir de 1960.

Los Planes de Desarrollo

. 2 El gobierno franquista intentó coordinar este proceso expansivo mediante los llamados Planes de Desarrollo. El máximo responsable de estos proyectos fue el también tecnócrata don Laureano López Rodó. El primer plan de desarrollo se inició en 1964 con el propósito de aumentar los intercambios comerciales con el exterior, incrementar el PIB y estimular el consumo de la población.

Dentro de estos planes destacaron también los llamados «Polos de Desarrollo», que hacen referencia a determinados lugares en los que se favorecía la instalación de industrias para atenuar los desequilibrios regionales y fomentar la economía de las regiones más deprimidas de la península (Sevilla, Valladolid, Zaragoza, Córdoba…). En 1967 se formuló el segundo plan de desarrollo que tuvo un éxito todavía superior al anterior: la economía española experimentó un ritmo de crecimiento acelerado, se desarrolló la industrialización y los niveles sociales de bienestar y consumo aumentaron notablemente.

El éxito de los planes se debió, sin duda y sobre todo, al esfuerzo colectivo de los españoles, cuyos salarios se mantuvieron a niveles bajísimos durante mucho tiempo; pero también contribuyó a este espectacular desarrollo la favorable coyuntura económica a escala internacional, las masivas inversiones de capital extranjero y, de modo destacado, los ingresos procedentes del turismo.

Las Lacras del Desarrollismo

3 A pesar del triunfalismo de las autoridades, el desarrollismo también llevaba consigo considerables lacras, como el atraso del sector agrícola que causó la emigración de las familias del campo a la ciudad. La llegada de trabajadores en oleadas a las urbes provocó la expansión desordenada de los barrios en las principales capitales y la aparición de chabolas en los extrarradios.

Para muchos españoles, la situación de bajos salarios y paro se hizo tan grave que no tuvieron más remedio que emigrar a los países más prósperos de Europa (Alemania, Suiza, Francia…) en busca de nuevas oportunidades.

Evolución Política del Régimen Franquista

Durante los años 60, la dictadura franquista era una rareza anómala en medio de los países europeos, democráticos y prósperos, que además habían iniciado su proceso de unificación con la creación de la Comunidad Económica Europea en 1957. Por el contrario, el panorama en España estaba definido por la falta de libertades, una estricta censura y la presión policial.

Reformas Legislativas y Aperturismo

El régimen franquista dictó una serie de disposiciones con el simple objetivo de aparentar un sistema democrático, tales como:

  • Ley de Prensa de 1966: que contribuyó a rebajar el rigor de la censura.
  • Ley Orgánica del Estado de 1967: que introdujo la libertad religiosa y la separación de la Jefatura del Estado de la presidencia del gobierno.
  • Ley de 1969: que designaba a Juan Carlos I sucesor de Franco en la jefatura del estado con el título de rey.

Incidentes y Escándalos

En este periodo se produjeron además una serie de episodios en los que la imagen del régimen quedó malparada, como por ejemplo el incidente de Palomares en 1966, cuando cuatro bombas nucleares cayeron accidentalmente de dos aviones norteamericanos sobre la costa de Almería. Aunque no estallaron, se cuestionó la oportunidad de que las bases americanas estuvieran en España.

Otro suceso fue el descubrimiento en 1969 del escándalo Matesa, una empresa de maquinaria textil cuyo presidente había estafado millones de pesetas al Estado falsificando pedidos de venta al extranjero con el propósito de recibir subvenciones públicas. El asunto adquirió una dimensión extraordinaria porque, de forma insólita en la dictadura, los periódicos informaron detalladamente del caso a los ciudadanos y así quedaron en evidencia los enfrentamientos internos entre los diferentes sectores del régimen franquista.

Política Exterior

Los años 60 supusieron la legitimación del régimen franquista en el exterior. España firmó nuevos pactos con Estados Unidos y se suavizaron las tensiones con Marruecos. La diplomacia española ratificó su amistad con los países árabes y reanudó las relaciones económicas con los países comunistas. Obtuvo además un gran éxito internacional cuando en 1967 la ONU dio la razón a los argumentos españoles sobre la descolonización de Gibraltar. La negativa británica a facilitar la soberanía española sobre el Peñón llevó al ministro Castiella a cerrar la frontera con ese territorio.

4 El franquismo también pretendió desde 1959 el ingreso en la Comunidad Económica Europea, que llegó a solicitar formalmente en febrero de 1962, pero el Parlamento Europeo rechazó esta petición porque estimaba que España no era un Estado auténticamente democrático, ni respetaba los derechos y libertades fundamentales de las personas. No obstante, la CEE sí firmaría un acuerdo de trato preferencial con España en 1970 por el que se facilitaban los intercambios entre los países miembros de la comunidad y España con rebajas arancelarias importantes para nuestro país.

Transformaciones Sociales

El fuerte desarrollo económico que experimentó España durante los años 60 tuvo importantes consecuencias sociales: en primer lugar, se produjo un considerable incremento demográfico en estos últimos tiempos. Además, las clases medias urbanas experimentaron también un crecimiento enorme, hasta alcanzar el cincuenta por ciento de la población.

La llegada masiva de turistas extranjeros, la expansión de las grandes ciudades y el aumento del consumismo y el bienestar transformaron por completo los hábitos, las conductas y las formas de ocio de muchos españoles. Así, las vacaciones en la playa, los viajes de fin de semana, el Seat 600, la televisión, los pantalones vaqueros, las discotecas, etc., fueron incorporándose a la vida cotidiana de nuestro país.

La Oposición al Régimen

Pero el desarrollo económico y cultural provocó también los deseos de un cambio político en la ciudadanía. La oposición al régimen implicó cada vez a más sectores de la sociedad. Los principales ámbitos en los que se plasmó la oposición fueron:

  • Sector Laboral: A partir de 1967 se observa una progresiva politización del movimiento obrero. Barcelona, Madrid, País Vasco y Asturias fueron las zonas más conflictivas. Se crearon sindicatos clandestinos como Comisiones Obreras (CC.OO.), que se convirtieron en interlocutores de los trabajadores eludiendo la intervención del gobierno.
  • Ámbito Universitario: La incorporación de profesores por méritos intelectuales y no políticos provocó que el régimen perdiera el control de la universidad. A partir de 1964, el SEU fue sustituido por asambleas libres de alumnos. En 1965, el gobierno destituyó a prestigiosos catedráticos por apoyar las manifestaciones. La influencia de mayo del 68 generalizó las protestas.
  • Movimientos Nacionalistas: Se reavivaron los movimientos catalanes y vascos. En Cataluña, la oposición alcanzó gran unidad; sin embargo, desde finales de los 60, la organización terrorista ETA se convirtió en el principal problema del régimen al optar por la lucha armada.
  • El Seno de la Iglesia: Apareció un clero joven y progresista que se enfrentó a su jerarquía y reclamaba el derecho de la Iglesia a tomar partido contra la dictadura. En 1968 se creó una cárcel especial para sacerdotes en Zamora. 6 Todo ello provocó el desgaste de las relaciones entre la Iglesia y el Estado.

Los Últimos Años de la Dictadura

El declive físico de Franco al iniciarse la década de los años 70 supuso un aumento del poder político de su hombre de confianza, el almirante Luis Carrero Blanco. Por otra parte, algunos dirigentes como Manuel Fraga, Pío Cabanillas o José María de Areilza propusieron una ampliación de las libertades limitada.

Además, la expectativa de una próxima muerte del dictador animó a los grupos antifranquistas, que coordinaron sus actividades formando frentes como la Junta Democrática (comunistas, CC.OO., socialistas, carlistas) y la Plataforma de Convergencia Democrática (PSOE, UGT, PNV y grupos católicos).

El Terrorismo y el Asesinato de Carrero Blanco

A finales de los años 50, un grupo de jóvenes vascos había creado en la clandestinidad la organización terrorista ETA, que defendía la lucha armada para la «liberación de Euskadi». Hacia 1965, los etarras adoptaron principios marxistas y leninistas. ETA dejó un total de 27 víctimas mortales entre 1968 y 1974, pero su acción más atrevida fue en diciembre de 1973, cuando un comando terrorista asesinó en Madrid a Luis Carrero Blanco, quien ocupaba la presidencia del gobierno. Otros grupos terroristas del periodo fueron el FRAP y los GRAPO, ambos de extrema izquierda.

El Gobierno de Arias Navarro y la Crisis Final

Tras el asesinato de Carrero Blanco, el gobierno quedó en manos de Carlos Arias Navarro. Su mandato estuvo lleno de dificultades: el deterioro de la salud de Franco, la crisis económica, el terrorismo, las reivindicaciones marroquíes sobre el Sáhara y la presión de la oposición.

A finales de 1973, la imprevista subida de los precios del petróleo decidida por la OPEP provocó una profunda crisis económica mundial. En España, esto presentó una especial gravedad por la dependencia energética exterior, la disminución del turismo y el regreso de miles de emigrantes, agravando el desempleo.

En el ámbito internacional, el gobierno marroquí aprovechó la debilidad española para llevar a cabo en 1975 una ocupación pacífica conocida como la «Marcha Verde». Pocos meses después, y tras la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, el gobierno ordenó la retirada del ejército español del territorio saharaui, quedando este en manos de Marruecos.