Vanguardias europeas (1918-1939): innovación e influencia en la literatura
VANGUARDIAS. El periodo entre las dos guerras mundiales (1918-1939) es el más fértil del siglo XX en innovaciones artísticas, en experimentación e investigación de nuevos caminos estéticos. De esta búsqueda surgen en Europa los movimientos de vanguardia, también llamados los “ismos”. Suponen una verdadera ruptura en todos los ámbitos artísticos (pintura, escultura, arquitectura, cine, literatura). Algunos de estos “ismos”, como el Surrealismo en literatura o el Cubismo en la pintura, marcarán pautas determinantes para la evolución del arte en el siglo XX.
La ruptura que suponen los “ismos” hay que buscarla en el panorama de la Europa de entreguerras: la ruina total, el rencor, las crisis sociales y los conflictos espirituales se reflejan en las nuevas formas artísticas. Lo que cambia es el modo de comunicar artísticamente. Aunque los “ismos” son muy diversos, presentan dos notas comunes:
- La ruptura con la realidad y la lógica (el arte se desvincula de la realidad).
- La búsqueda y la exploración continuas de formas nuevas y sorprendentes.
Las vanguardias europeas de mayor influjo en la literatura son las siguientes:
Futurismo
EL FUTURISMO. Surge en Italia con un manifiesto firmado por Filippo Tommaso Marinetti en 1909. Su grito de guerra es “¡Matemos el claro de luna!”, un grito antirromántico y anticlásico, ya que los futuristas rechazan el pasado y las actitudes nostálgicas y melancólicas. El Futurismo exalta el progreso técnico y los conceptos que de él se derivan: la máquina, la velocidad, los nuevos inventos. Llega incluso a exaltar la guerra y la violencia. Literariamente supone la aparición de temas literarios hasta entonces inéditos y considerados antipoéticos: las máquinas, la velocidad, el deporte…
Cubismo
EL CUBISMO tiene mayor rendimiento en la pintura que en la literatura. Su “manifiesto” no es verbal, sino pictórico: el cuadro Las señoritas de Avignon de Picasso, expuesto por primera vez en París en 1907. La pintura cubista descompone la realidad y la recompone después con una óptica diferente, fuera de toda lógica, con un desorden voluntario para manifestar lo caótico de esa realidad de la que se desvincula. A partir del cubismo, el poeta chileno Vicente Huidobro propugna el creacionismo, que juega con los efectos visuales del texto poético y la elaboración de caligramas y collages.
Creacionismo
EL CREACIONISMO (mencionado a raíz del cubismo) juega con los efectos visuales del texto poético y la elaboración de caligramas y collages. Vicente Huidobro es su máximo exponente dentro de la poesía en lengua española.
Dadaísmo (Movimiento Dadá)
EL DADAÍSMO o MOVIMIENTO DADÁ tiene su manifiesto en 1916 y lo firma el húngaro Tristán Tzara. Es el movimiento de vanguardia más iconoclasta y también más efímero. Se define como el antiarte y la antiliteratura. Protesta y se burla de todas las convenciones literarias: Contra el sentido común. Viva la incoherencia y la fantasía. El movimiento Dadá aspiraba a instaurar una expresión original, ilógica y absurda. El término dadá no es sino el balbuceo de un niño. Su importancia radica en que prepara el camino para la irrupción del Surrealismo.
Surrealismo
EL SURREALISMO (del francés surréalisme, superrealismo) surge en Francia de la mano del poeta André Breton, quien basa su propuesta en las teorías del psicoanalista austriaco Sigmund Freud. Según las teorías de Freud, el ser humano solo se libera cuando deja de funcionar la conciencia, ya que esta se halla sujeta a convenciones sociales y morales. Es durante el sueño cuando se libera el subconsciente y aparece el “yo” real, sin ataduras. Llevado a la literatura, el Surrealismo propone la escritura automática, lo que genera textos caracterizados por la irracionalidad y una atmósfera próxima a los sueños. Sus mayores aportaciones son el empleo del verso libre o versículo y el uso de la imagen irracional, que no puede ser interpretada con parámetros lógicos, sino con la intuición o con el sentimiento. El Surrealismo contribuye a un proceso de rehumanización del arte en los años 30, ya que pone en primer plano los sentimientos humanos. Es posiblemente el movimiento de vanguardia más influyente en los poetas españoles del grupo del 27.
Las vanguardias en España
En España, los movimientos de vanguardia se asientan entre los años 20 y 30, cuando aparecen los poetas del grupo del 27. Pero podemos mencionar a dos escritores que se anticipan a su difusión: Guillermo de Torre y Ramón Gómez de la Serna.
Guillermo de Torre
GUILLERMO DE TORRE funda la revista Ultra y es el impulsor del Ultraísmo. Este “ismo” es un híbrido de algunas de las vanguardias europeas: toma del Futurismo la exaltación del progreso y la introducción de temas insólitos en la poesía; y del Creacionismo la incorporación de elementos visuales a los textos.
Ramón Gómez de la Serna
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA es un adelantado del vanguardismo. A través de la revista Prometeo y de su tertulia en el café Pombo, ejerció una importante labor de divulgación de movimientos de vanguardia a principios de siglo. En su obra cultiva el desbordamiento de la lógica, las asociaciones audaces e inusuales de imágenes, la metáfora lúdica. Fue el creador de un género denominado greguería que él mismo define como metáfora e humor. A veces son como un chiste ingenioso, otras se acercan a la máxima filosófica, otras son verdaderamente poéticas, y otras son caprichosas asociaciones verbales. Se basan en diversos procedimientos expresivos: metáforas, personificaciones, seudoetimologías, refranes, desautomatización de frases hechas…