Esplendor y Desengaño: La Poesía del Barroco Español y las Narrativas del Renacimiento

El Barroco: Un Siglo de Crisis y Desengaño

El siglo XVII está dominado por un movimiento cultural, ideológico, artístico y literario que recibió el nombre de Barroco. Esta fue una centuria marcada por continuas guerras, crisis económicas y hambrunas. Por ello, la idea barroca por excelencia es la del desengaño.

Frente al optimismo e idealismo renacentistas, en el Barroco predomina:

  1. Una conciencia angustiada del paso del tiempo.
  2. La angustia por la llegada de la inevitable muerte.
  3. La vanidad de todo lo terrenal y el desajuste entre apariencia y realidad, que desemboca en una profunda decepción vital.

El Esplendor de las Letras: El Siglo de Oro en la Lírica

En este tiempo, las letras españolas siguen viviendo un periodo de esplendor conocido como el Siglo de Oro. Precisamente, es en la lírica donde cosecha sus mayores logros.

La poesía barroca era temáticamente muy diversa, pues todo podía ser asunto poético, dada su gran popularidad. Se practican además todo tipo de metros, desde populares, como el romance o el villancico, hasta cultos, como el soneto o la copla real.

Factores del Desarrollo Lírico Barroco

Este enorme desarrollo lírico se debió a una serie de factores:

  • El primero es la institución del mecenazgo, dado que la aristocracia, en un vano afán de ostentación cultural, se rodea de poetas.
  • Otra clave fue la formación de academias, patrocinadas por magnates, que se convirtieron en centros de polémica y producción literaria.
  • Otro factor relevante fue la celebración de certámenes o justas poéticos, donde concurrían los poetas más destacados del momento. Ello conllevó la presencia de muchos y destacados poetas en esta centuria, que se agruparon en escuelas: la madrileña, la sevillana, la antequerano-granadina y la aragonesa.

Culteranismo y Conceptismo: Las Dos Vías de la Poesía Barroca

Realmente, la poesía barroca es una continuación de formas y temas del Renacimiento, pero ampliando de forma exagerada lo formal y los contenidos. El artista barroco pretende sacudir el ánimo del receptor, causando admiración, asombro o espanto; objetivo que se cumplirá mediante dos vías: el culteranismo y el conceptismo. Ambas persiguen la originalidad y la admiración del lector mediante el ingenio. En ambas acaba por romperse el equilibrio clásico entre forma y contenido postulado por la estética renacentista.

Se crean dos escuelas importantes de poesía que giran en torno a los dos grandes poetas de la época: el Culteranismo (Góngora) y el Conceptismo (Quevedo).

Características de las Escuelas Poéticas

Culteranismo (Góngora)

Entre los rasgos del culteranismo destacan los siguientes:

  • Exprimen las posibilidades de la lengua mediante la complicación formal.
  • Juegan con la belleza de la forma.
  • Hay una ornamentación exuberante.
  • Tienden a la imaginación y a los sentidos.
  • Trascendiendo la realidad, exaltándola y magnificándola de forma idealizada.
Conceptismo (Quevedo)

Por su parte, el conceptismo se caracteriza por:

  • Exprimir las posibilidades de la lengua partiendo de los significados de las palabras.
  • Condensan los conceptos y juegan con los significados y los contrarios, en una clara complicación semántica. Muchas veces, usan términos polisémicos.

Grandes Figuras de la Lírica Barroca

A pesar de la larga nómina de poetas de esta centuria, casi todos centrados en la primera mitad del siglo, los tres más destacados son Lope de Vega, Góngora y Quevedo.

Lope de Vega

El primero de ellos, también destacado por su prolífica obra dramática, posee una extensa obra lírica muy marcada por su personal experiencia biográfica. De ese modo, destaca su capacidad para verter literariamente sus experiencias cotidianas. En vida, recogió su obra en diversos poemarios, entre los que cabe destacar Rimas, Rimas sacras y Rimas del licenciado Tomás de Burguillos.

Luis de Góngora y Argote

El segundo poeta más importante del siglo fue Luis de Góngora y Argote. Fue un poeta muy criticado en su tiempo. Famosas fueron sus enemistades personales y literarias (por ejemplo, con Quevedo) dado su carácter sombrío y orgulloso. Con su obra, principalmente lírica, pretendía crear un nuevo lenguaje poético mediante la acumulación e intensificación de recursos retóricos. Aunque posee una extensa producción de poesía popular, destacan especialmente sus poemas mayores, como Fábula de Polifemo y Galatea y Soledades. El primero, por ejemplo, es un reto a la inteligencia. En el poema se acumulan las dificultades formales de tal modo que resulta un poema comprensible solo para lectores muy cultos. Lo importante en él es, además de todo el juego lingüístico, la recreación de la belleza de una naturaleza idealizada.

Francisco de Quevedo

Contrario camino a la complicación formal tomó Francisco de Quevedo para demostrar su ingenio y agudeza lírica. Además de poeta, Quevedo fue un destacado narrador con obras como la novela picaresca El buscón o la obra satírico moral Los sueños. Como lírico, la abundantísima obra poética de Quevedo suele agruparse atendiendo a sus temas: poemas filosóficos, morales, religiosos, amorosos, satírico-burlescos y de circunstancias. En general, usa muchos tópicos literarios para expresar preocupaciones propias del barroco, como la muerte o la angustia de la soledad. Su poesía es un constante meditar sobre la brevedad de la vida y la fugacidad del tiempo. Para Quevedo, la realidad es cambiante y contradictoria y la apariencia engañosa. Pero lo relevante es su adhesión al conceptismo: Quevedo condensa la expresión al máximo y así llega a la culminación de conceptos e ideas, diciendo mucho con pocas palabras, especialmente en sus sonetos.

Por todo lo dicho anteriormente, consideramos que la poesía en el Barroco fue rica y variada, reflejando todo un esplendor en las letras hispanas que no ha vuelto a repetirse. Sin embargo, es una poesía complicada, dado que los autores buscaban la originalidad mediante la complicación de la forma y el contenido y se dirigían a un receptor minoritario.

Narrativas del Renacimiento (Siglo XVI)

Introducción al Auge de la Lectura

Durante el siglo XVI continúa el aumento del público lector que empezó en el siglo XIV. Hay que sumar ahora la repercusión del invento de la imprenta (Alemania 1463). Además, el desarrollo de la burguesía amplía la demanda de obras narrativas de ficción.

Formas Narrativas del Renacimiento

Libros de Caballerías

Éste es un género de origen medieval derivado del ciclo bretón o materia de Bretaña (aventuras del Rey Arturo y los caballeros de la tabla redonda).

Durante el siglo XVI se convierte en un fenómeno social: la gente devoraba este tipo de libros y hubo casos reales de locura causada por esta lectura desenfrenada; en América los ejércitos conquistaban y luchaban con el Amadís de Gaula en la mano e incluso se ponían nombres a los nuevos territorios extraídos de estas narraciones (“Florida”, “California”).

Esta situación febril produjo la degradación del género ya que se escribían tantas obras y de forma tan seguida que, a medida que se ganaba en cantidad, se fue perdiendo en calidad y verosimilitud.

Todo ello tuvo como consecuencia la reacción de los preceptistas (los que pensaban que había que seguir unos preceptos, los relatos tenían que cumplir unas normas) que criticaron el descuido con que estaban escritos estos libros y la falta de verosimilitud.

Cuando la situación empezó a desbordarse, los preceptistas intentaron acabar con el género de varias formas sin conseguirlo. Solo un hombre consiguió lo que otros no lograron. Ese hombre fue Miguel de Cervantes y su método consistió en combatir el género caballeresco con el propio género, ya que el Quijote es una novela de caballerías paródica. Después de la obra de Cervantes ya nadie podía leer una novela de caballerías sin que inmediatamente acudiese a su mente la imagen del anciano y loco hidalgo que combatía contra molinos y rebaños de ovejas confundiéndolos con gigantes y ejércitos enemigos.

Cervantes con el Quijote, termina con el género caballeresco, cierra una puerta en la historia de la literatura española, pero a la vez nos deja la primera novela en el sentido moderno de la palabra (además de un clásico universal).

Novela Morisca

Aparece en las primeras décadas del siglo XVI.

Es una novela culta de corte idealista y de tema amoroso con final feliz: amantes separados por la guerra que vuelven a unirse gracias a la generosidad de los vencedores. Predomina más el análisis de sentimientos que la acción. Estilo cuidado, refinado con gusto por lo oriental. Son narraciones breves que aparecen intercaladas con otras de mayor extensión, por ejemplo, El Abencerraje y la hermosa Jarifa:

Esta breve novela relata la historia del moro Abindarráez, noble y heroico Abencerraje granadino, se dirige a casarse en secreto con la hermosa Jarifa. No obstante, en el camino se encuentra con Don Rodrigo de Narváez, alcalde cristiano de Antequera y Álora. Luchan en combate singular, siendo ambos valientes, sin embargo, Abindarráez pierde y cae prisionero.

Este le cuenta su historia: «Abindarráez el moro, de los Abencerrajes de Granada». Le dice que está enamorado de la hermosa Jarifa, pero el padre de ella se opone, ya que son cristianos. Ella le había mandado un mensaje para que fuera a visitarla a Coín, ya que su padre se había ido a Granada. Iba a Coín, a casarse con ella, cuando cayó prisionero del cristiano.

Entonces Rodrigo de Narváez, le ofrece ponerle en libertad para que pueda ir a casarse con Jarifa si, a cambio, regresa a su prisión al tercer día. Abindarráez se lo promete y Rodrigo le deja marchar. Ese mismo día llega a Coín y se casa con Jarifa. A la mañana siguiente, apenado, le cuenta a Jarifa que debe marcharse para cumplir la promesa. Ella intenta convencerle para que no se vaya, diciendo que envíe a cambio un rescate, que seguramente Rodrigo de Narváez quedará satisfecho de este modo.

Pero Abindarráez se niega y le dice que debe regresar, a lo que ella responde que, si él va a ser preso, ella también lo será, y se va con él a Álora.

Una vez que llegan ante Rodrigo de Narváez, este al ver que el moro ha cumplido su promesa, intercede ante el rey de Granada para que el padre de Jarifa los perdone y él los deja marchar mostrando su generosidad.

Novela Pastoril

Aparece en la segunda mitad del siglo XVI tras el éxito de la poesía pastoril.

Novela culta idealista de estilo refinado e influencia lírica. Predomina el análisis de sentimientos y la acción es mínima: pastores que discuten sobre el amor o relatan sus experiencias amorosas en un marco de locus amoenus. Estos pastores son personajes idealizados y muchas veces son alter ego de los autores y sus coetáneos. Ejemplos: Los siete libros de la Diana de Jorge de Montemayor, La Galatea de Miguel de Cervantes.

Novela Bizantina

Novela culta e idealista de origen griego.

El protagonista se ve obligado a separarse de su amada y emprender un viaje que estará lleno de peripecias y que es una metáfora de la propia vida. El destino adverso es vencido a fuerza de voluntad. El final suele ser feliz ya que tras superar todos los obstáculos, el protagonista ya merece a la amada.

El autor ofrece un aprendizaje moral: el protagonista (= peregrino de amor) es una metáfora del ser humano ante la vida. Ejemplos: Historia de los amores de Clareo y Florisea de Alonso Núñez de Reinoso, La selva de aventuras de Jerónimo de Contreras.

Novela Corta Italiana

Género inaugurado en Italia por Boccaccio. Es una narración breve con intención crítica, ejemplar y de entretenimiento. Ejemplo: Novelas ejemplares de Cervantes.

La Novela Picaresca: Reflejo de la Realidad Social

Es una novela realista que no persigue ideales, sino que refleja realidades sociales de forma crítica.

Características de la Novela Picaresca

  • Realismo: son novelas que intentan reflejar la realidad del momento lo más fielmente posible.
  • El protagonista es un “pícaro” (antihéroe): ser marginal de los bajos fondos de la sociedad que explica su vida en primera persona a través de una epístola. Por lo tanto, estas novelas son pseudoautobiografías.
  • Soledad del pícaro desde temprana edad.
  • Paso brusco de la inocencia infantil a la malicia.
  • Concepción puramente física de la realidad: la única preocupación del pícaro es satisfacer las necesidades primarias (comer, beber, abrigarse cuando hace frío, etc.).
  • Voluntad de elevarse socialmente para vivir mejor.
  • Denuncia de la realidad: diferencia entre estados, hambre, falta de piedad, etc.

Lazarillo de Tormes

Las primeras ediciones son de 1554. La obra se edita como anónima seguramente por dos razones:

  1. Social: crítica de la realidad del momento.
  2. Literaria: hubiese sido incongruente que apareciera otro autor en una obra autobiográfica. El autor era consciente de que el género era nuevo y presenta la obra como real.

La novela narra la vida de Lázaro de Tormes, perteneciente a la clase social más baja, comenzando por su nacimiento cerca del río Tormes. Siendo aún niño es entregado por su madre como criado a un mendigo ciego y cruel, con quien despierta de la inocencia infantil. Una vez que abandona al ciego, su nuevo amo será un clérigo avaro, quien le hace pasar más hambre que el anterior y al que Lázaro roba la comida que guarda en un arcón. A continuación pasa al servicio de varios amos: un escudero pobre, un fraile de la Merced, un buldero, un capellán y un alguacil. Finalmente consigue trabajo como pregonero de vinos de un arcipreste y contrae matrimonio con la criada de este.

Las habladurías que sugieren que la mujer de Lázaro mantiene relaciones con su protector no le afectan pues, al fin y al cabo, después de haber sufrido hambre y malos tratos con sus amos anteriores, prefiere no tener en cuenta su honor y mantener la buena fortuna en que se halla.

La acción se distribuye en un prólogo y siete tratados.

Retrato Social en el Lazarillo

La obra es un retrato de la sociedad a través de los diferentes amos:

  • Se critica el problema del hambre: enorme tasa de mendigos en la España de la época.
  • Delata cómo los ideales cristianos son traicionados por los propios religiosos: avaricia, crueldad, falsedad.
  • Hay ausencia de caridad: crueldad del fuerte que oprime al débil. Presencia de la violencia.
  • Se percibe una actitud irónica ante el tema del honor: el pícaro prefiere llenarse la barriga que defender ideales. De ahí que nos encontremos ante un antihéroe.

La obra está escrita con una lengua común con expresiones populares, refranes, etc. Está llena de humor e ironía.