El Sistema Canovista y la Restauración Borbónica (1874-1898): Bases, Fraude y Turno Pacífico

La Creación del Sistema Canovista: Orígenes del Proceso Restaurador

Antonio Cánovas del Castillo fue el político encargado de restaurar la monarquía borbónica en Alfonso XII, el hijo de Isabel II. Fue el resultado de un largo proceso de maniobras diplomáticas durante el Sexenio Democrático. La más importante fue la abdicación de Isabel II en su hijo. Se creó el Partido Alfonsino de carácter conservador (antecedente del Partido Moderado), bajo el lema “paz y orden”, con el apoyo de las clases medias y altas. Destacó el apoyo de los terratenientes de las Antillas (el lobby esclavista), con importantes figuras del moderantismo.

A pesar de que Alfonso XII llegó al poder a través del pronunciamiento del general Martínez Campos, Cánovas deseaba un ejército subordinado al poder civil. Las ideas principales del proyecto restaurador se presentaron en el Manifiesto de Sandhurst, en diciembre de 1874:

  • Monarquía constitucional, abierta e integradora.
  • Tradición católica compatible con la libertad.
  • Superación de las constituciones anteriores (1845, 1869).

La Formación de los Partidos Conservador y Liberal

El proyecto de Cánovas pretendía que la monarquía fuese la base y los partidos un instrumento a su servicio (dos partidos mayoritarios con alternancia en el poder) y que creasen un muro de contención a los radicalismos carlista y republicano.

Partido Conservador

Dirigido por Cánovas del Castillo, representaba el sector más conservador de la Restauración. Estaba formado por restos del Partido Moderado y algunos progresistas. Se trataba de conciliar a los isabelinos con los revolucionarios del Sexenio.

Partido Liberal

Dirigido por Sagasta, representaba el sector progresista y la Unión Liberal de la Restauración. Defendían la Constitución de 1869, aunque querían colaborar con Cánovas.

Las Bases del Sistema de la Restauración

Bases Ideológicas del Sistema Político de Cánovas

El sistema se fundamentaba en varios pilares:

  • El Pragmatismo: Lejos de posturas dogmáticas.
  • Defensa de la Tradición: Defensa de las costumbres y la historia de España.
  • Soberanía Compartida: Reparto de la soberanía entre el Rey y las Cortes.
  • Pesimismo Histórico: Basado en el estudio de la historia y la decadencia de España.

Además, el ejército, al mando del rey, debía quedar al margen de la política. El sistema electoral se basaba en el fraude permanente para favorecer al grupo dominante (los electores eran figurantes de una farsa manejada por el rey, el gobierno de turno y los caciques locales).

La Constitución de 1876

Fue la de mayor vigencia en la Historia Contemporánea de España, hasta la dictadura de Primo de Rivera. Su nota más destacada fue la estabilidad. Es un texto breve, aprobado por amplia mayoría de diputados elegidos por sufragio universal. Era una síntesis y un punto medio entre las constituciones de 1845 y 1869. Mostraba el espíritu de partida: el pacto. Los puntos más polémicos quedaban en manos de los gobiernos de turno (el sufragio o la cuestión religiosa).

Los rasgos más importantes eran:

  • La soberanía compartida Rey-Cortes.
  • El derecho al sufragio se dejaba pendiente a leyes posteriores.
  • Se declaraba el Estado confesional con libertad religiosa en privado.

La Monarquía, Centro del Sistema

La monarquía era el Estado, no su representación. La monarquía cumplía un triple papel en este sistema político:

  1. Era expresión de la continuidad histórica.
  2. Era la garantía del orden social.
  3. El monarca era la piedra angular del sistema.

El rey soldado era la cabeza del ejército, regulaba los tres poderes y dirigía la vida política.

Las Bases Sociales y Políticas: El Caciquismo

Definido por Joaquín Costa, el régimen era oligárquico, caciquil y corrupto. Sin embargo, proporcionó un largo periodo de estabilidad política y social. Un grupo reducido (burguesía y aristocracia) dominaba el sistema, mientras que las clases medias y populares quedaban excluidas.

El caciquismo se basaba en las relaciones de patronazgo y clientelismo (reciben favores a cambio de fidelidad) que ya existían en el Sexenio. Sus tres ejes eran:

  • Los altos cargos en Madrid.
  • Los gobernadores civiles en las provincias.
  • Los caciques en los pueblos.

Concedían favores (trabajo, dinero) a cambio de votos y apoyo político. El origen del caciquismo se explica por el atraso económico, el analfabetismo, la desmovilización política, el dinero como instrumento de dominación y el fenómeno social propio de la mentalidad de la época.

Los Mecanismos del Sistema Político

Sistema de Partidos

Acabó imponiéndose un sistema bipartidista, bajo el dominio del Partido Conservador y del Liberal. Tenían una considerable indefinición ideológica. El Conservador era cercano a los moderados y el Liberal a los progresistas. Al margen de los dos grandes, había otros partidos, pero excluidos del poder.

El republicanismo estaba muy dividido. Destacan los republicanos radicales de Ruiz Zorrilla, los unitarios de Emilio Castelar y los federales de Pi y Margall. A la derecha se situaba el carlismo, muy dividido después de la derrota de 1876. Al margen del sistema se encontraban los movimientos de base obrera (socialismo y anarquismo). Los movimientos nacionalistas también nacieron en esta época (PNV y la Liga Regionalista).

Turnismo o Turno Pacífico

Desde el año 1881 se estableció el turno pacífico entre los dos partidos dinásticos y se alejó el riesgo de pronunciamientos y motines. Se trataba de establecer una democracia puramente formal o sistema liberal sin democracia. Se seguían estos pasos:

  1. La Corona llamaba a gobernar al partido en la oposición: Liberal o Conservador.
  2. Se disolvían las Cortes y se convocaban nuevas elecciones.
  3. Las elecciones se manipulaban para que el nuevo gobierno tuviera mayoría en las Cortes.

El turnismo se consolidó con el Pacto del Pardo, acuerdo entre Cánovas, Sagasta y María Cristina.

Fraude Electoral

La Ley Electoral de 1878 eliminó el sufragio universal reconocido en 1868. Daba mucho poder a los ayuntamientos y los alcaldes, que elaboraban el censo electoral y revisaban el proceso electoral. El proceso era el siguiente:

  • El Encasillado: Nombre del futuro parlamentario en cada casilla del mapa electoral, elegido por el Ministerio de Gobernación.
  • Los gobernadores aseguraban su elección, junto con los alcaldes y la ayuda de los caciques.

Si no resultaba lo previsto se recurría al pucherazo: manipulación de los resultados electorales. El proceso electoral estaba en manos del gobierno y de sus hombres de paja, no de los electores.

La Práctica Política

El Reinado de Alfonso XII (1874-1885)

Dominio del Partido Conservador (1876-1881)

Etapa conocida como dictadura canovista por el fuerte carácter autoritario de su política. El objetivo era consolidar la monarquía recién restaurada y construir un sistema de orden y centralizado. La falta de libertades se mostró en la política educativa, en el control de la libertad de expresión y de imprenta, o por el limitado derecho de reunión. La ley electoral conservadora privaba del derecho al voto a cinco de cada seis ciudadanos mayores de 25 años.

Se pudieron concluir varios conflictos:

  • Guerra Carlista: Derrota de Carlos VII, abolición de los fueros vascos y decadencia del carlismo. A pesar de los conciertos económicos de Cánovas, dio lugar al fuerismo y al nacionalismo vasco.
  • Sublevación Cubana: La Paz de Zanjón en 1878 (amnistía, libertad de esclavos), pero sin estatus de provincia española.

La Consolidación del Sistema (1881-1885)

En 1881 empezó a gobernar el Partido Liberal de Sagasta, con la puesta en práctica de derechos y libertades postergados desde el fin del gobierno conservador. Se modernizó el ejército y la marina, se practicó una política librecambista (que afectó a los industriales), se amplió el sufragio (pero no se impuso el sufragio universal), se amplió la libertad de expresión y de imprenta, y se impulsó la reforma educativa (vuelve el krausismo), aunque con creciente presencia de la Iglesia. En 1885 muere Alfonso XII y comienza la regencia de su esposa, María Cristina de Habsburgo.

La Regencia de María Cristina (1885-1902)

Tras la muerte de Alfonso XII, comenzó la regencia de su mujer (embarazada de Alfonso XIII). Con el Pacto del Pardo se consolidaba el turno pacífico, el sistema canovista, y la regente se mantuvo al margen de la política.

El Gobierno Largo Liberal (1885-1890)

Fue una época de reformas liberales:

  • Ley de Asociaciones de 1887 (legalización de sindicatos y partidos obreros).
  • Ley del Jurado (supresión de censura previa).
  • Ley de Sufragio Universal en 1890 (aunque se mantuvo el fraude electoral y parlamentario).

El Código Civil y la legislación de procedimiento administrativo mejoraron el funcionamiento del Estado. La reforma del ejército (servicio militar obligatorio, sistema de ascensos) se aplicó años después. En política exterior, se intentó dar mayor presencia en las relaciones internacionales (embajadas, alianzas), pero sin peso en el Congreso de Berlín.

La Crisis de Fin de Siglo (1890-1898)

Con gobiernos conservadores y liberales, Sagasta abandona el gobierno por divisiones internas en su partido. Surgieron tres problemas que desembocaron en la crisis de 1898:

  1. La situación de las colonias (Melilla y nuevo levantamiento en Cuba y Filipinas).
  2. La cuestión social.
  3. El auge de los regionalismos convertidos en nacionalismos.

En 1892, José Martí creó el Partido Revolucionario Cubano y José Rizal la Liga Filipina, lo que dio lugar en 1895 a una nueva guerra contra España. El intento de regeneracionismo del sistema con el conservador Silvela, para alejarse de las prácticas corruptas, fracasó. La polémica librecambismo-proteccionismo, el asesinato de Cánovas y el Desastre del 98 cambiarían la situación.