Ramón María del Valle-Inclán: novela modernista
Ramón María del Valle-Inclán. Novela modernista.
Su obra narrativa constituye la cumbre de la prosa y la novela modernistas. Representa el prototipo de la bohemia. Evoluciona desde un tradicionalismo estético hasta posturas radicales de izquierdas. Se distinguen dos periodos:
Periodos
- Con las Sonatas: cultiva el Modernismo más brillante, rico en imágenes ostentosas y con un lenguaje en el que los elementos sensoriales sirven para la estilización e idealización del ambiente gallego. Obras maestras de la prosa modernista, las Sonatas recrean las andanzas decadentes, donjuanescas, refinadas y perversas del marqués de Bradomín.
- Hacia el esperpento: el Modernismo de Valle-Inclán se orienta hacia el esperpento, género con el que pretende desenmascarar la realidad mediante la deformación grotesca y descubrir su imagen auténtica. Alternando artificiosidad y compromiso, ofrece una visión crítica del mundo y de la sociedad burguesa, mostrando de manera despiadada su lado más corrupto y falso.
La Generación del 98
La Generación del 98.
La forman un grupo de escritores modernistas que adoptan una actitud crítica ante la realidad y proclaman la necesidad de una urgente regeneración social, moral y cultural del país. Asumen el compromiso cívico de denunciar los males de la nación, indagar en sus causas y proponer soluciones.
La Generación del 98 y el Modernismo son movimientos que nacen de la insatisfacción ante la literatura realista. Muchos escritores del 98 utilizan el Modernismo como lenguaje generacional; otros estudios consideran a la Generación del 98 como un grupo autónomo e independiente del Modernismo, pues reúne los requisitos para ser considerados miembros de una generación literaria.
Rasgos diferenciadores de la Generación del 98
- Referentes: sus referentes inmediatos son intelectuales y pensadores; los del Modernismo son, en su mayoría, poetas.
- Origen y vocación: el 98 es un movimiento de origen español que pretende indagar en la esencia del alma nacional. El Modernismo surge en Hispanoamérica, con raíces en la literatura francesa y una vocación cosmopolita.
- Tono y propósito: frente a la sensualidad jubilosa del Modernismo, los noventayochistas abordan los temas con el propósito de remover la conciencia nacional.
- Géneros: mientras la labor creadora de muchos modernistas se circunscribe al ámbito poético, los integrantes de la Generación del 98 cultivan todos los géneros literarios: la poesía, el teatro y, preferentemente, el ensayo y la novela.
La novela del 98
La novela del 98.
Estructura
Frente a la trama compleja de la novela realista, la novela del 98 adopta una estructura abierta.
Temática
Estas novelas abordan los grandes temas de la Generación del 98: el conflicto entre razón y fe y la necesidad de perdurar después de la muerte; la búsqueda de sentido a la vida; la angustia por el paso del tiempo y la amenaza de la muerte.
Personajes
La mayoría son novelas de protagonista individual. Unas veces es el “hombre de acción”; otras, seres abúlicos, incapaces de actuar, que viven angustiados por encontrar un sentido a su existencia; o individuos que se convierten en interlocutores de su propio creador.
Punto de vista
Frente a la técnica realista de relatar los acontecimientos desde un único punto de vista, se muestra una mayor preocupación por relatar desde la perspectiva del autor, mucho más personal y subjetiva.
Espacio y tiempo
Se prescinde de una localización espacial y temporal concreta para centrarse en el conflicto íntimo de los personajes.
Lengua y estilo
Frente al estilo retórico del Realismo, los integrantes de la Generación del 98 apuestan por la sobriedad expresiva y el cuidado en el manejo del idioma, sustituyendo los extensos períodos de la novela decimonónica por el párrafo breve y la frase corta.
Miguel de Unamuno
Miguel de Unamuno.
Como ensayista, intelectual y pensador es uno de los más influyentes de su tiempo por la profundidad de su pensamiento y sus preocupaciones existenciales. Es un notable poeta, tanto por su lenguaje como por las imágenes sensoriales en la idealización del paisaje.
El género literario más renovado por Unamuno es la novela. Sus relatos recogen su actitud intelectual, su visión filosófica del mundo y sus preocupaciones ideológicas y existenciales. Obras como La tía Tula, San Manuel Bueno… Su novela refleja su intención de renovar el lenguaje, la forma y las técnicas narrativas, acorde con los postulados del Modernismo. Unamuno llama a sus novelas “nivolas” para diferenciarlas de las realistas: en estas el lenguaje es directo y el autor, para mostrar la realidad, permite que sus personajes actúen según su propia ley.
Pío Baroja: El árbol de la ciencia
Pío Baroja: El árbol de la ciencia.
Es el máximo novelista de su tiempo. Mantiene un pesimismo radical sobre la naturaleza y la condición humana. Por ello, su obra es crítica con todo.
En lo literario confluyen en Baroja la desesperación y la angustia del Romanticismo recogidas por el Modernismo; la visión determinista del mundo del Naturalismo; y las formas modernistas, reconocibles en el impresionismo descriptivo de los ambientes y en la caracterización de los personajes, o en la tendencia a la evocación nostálgica.
El árbol de la ciencia, primer título de la trilogía La raza, está considerada por los críticos y por el propio Baroja como su mejor obra. En esta novela presentó el autor su visión del mundo y su pesimismo existencial.
Sentido de la novela
El árbol de la ciencia trata sobre cómo veía la vida: la crueldad y la estupidez, y recoge su pensamiento sobre el funcionamiento de la sociedad y la falta de sentido de la existencia humana. El mundo es una cosa divertida, ya que todo lo peligroso tiene su antídoto.
En su totalidad, la novela expresa de forma evidente el conflicto dialéctico entre el individuo y la sociedad porque, según el autor, todo lo natural, lo espontáneo, es malo, y solo lo artificial, lo creado por el hombre, es bueno.
Historia y trama
Baroja cuenta en esta novela de forma lineal la historia de Andrés Hurtado: desde sus estudios universitarios de medicina en Madrid, anécdotas familiares, la relación con sus padres y hermanos y con su tío Iturrioz, su ejercicio de la medicina, hasta el desenlace lógico que se precipita tras su matrimonio con Lulú y los inesperados sucesos posteriores.
Temas y motivos
El pensamiento filosófico y existencial de Baroja se desarrolla a lo largo de la novela a través de diversos temas y motivos. El tema fundamental es la poca fe del personaje en la vida y en el ser humano. Otro tema importante es el enfrentamiento entre el mundo natural y el mundo de la ciencia.
Personajes
Baroja presenta en sus novelas un abundante número de personajes secundarios. Su modernidad está en abandonar el psicologismo narrativo y apuntar hacia otras metas: la pincelada impresionista en la creación de caracteres y una sucesión de acontecimientos que dé un sentido de totalidad a la historia.
El narrador y el punto de vista
La narración se presenta en tercera persona omnisciente. Su punto de vista narrativo no tiene restricciones y se sitúa en un plano extradiegético.
El espacio y el tiempo
El espacio y el tiempo son elementos al servicio de la acción. La tipología del espacio es muy variada.
El discurso narrativo
El discurso se sustenta en la agilidad narrativa que dan al texto tres elementos fundamentales: la narración fluida, las pinceladas descriptivas de tipos y ambiente y los abundantes diálogos.
El novecentismo
El novecentismo.
Con la etiqueta de Novecentismo se designa a un grupo de escritores que irrumpen en el panorama literario con una clara preocupación por el problema de la regeneración española. En cuanto al lenguaje, persiguen la pulcritud y la máxima depuración expresiva.
Integran esta generación prestigiosos ensayistas como José Ortega y Gasset, Gregorio Marañón, Américo Castro, Manuel Azaña, Menéndez Pidal y Juan Ramón Jiménez.
La novela novecentista: Gabriel Miró y Pérez de Ayala
Los novecentistas que cultivan la narrativa son continuadores del Modernismo. En unos casos depuran intelectualmente la expresión literaria y, en otros, avanzan hacia la ruptura con el vanguardismo.
Gabriel Miró es el más fiel continuador del Modernismo en la acumulación de sensaciones y la idealización del paisaje. Sus novelas responden al objetivo de convertir lo percibido en arte de la palabra.
Ramón Pérez de Ayala combina el simbolismo modernista con la actitud intelectual novecentista en novelas como Belarmino y Apolonio, Tigre Juan, El curandero de su honra…
La novela vanguardista: Ramón Gómez de la Serna
Ramón Gómez de la Serna se caracteriza por el rechazo del subjetivismo y la renuncia a reproducir fielmente la realidad. Su obra se identifica con el formalismo y la experimentación; juega con la realidad y la fantasía, la inverosimilitud y la incongruencia, las estructuras y la sintaxis, como sucede en sus primeras novelas: El torero Caracho, La mujer de ámbar, El hombre perdido…
Modernismo
Modernismo.
Raíces literarias
En este movimiento converge un conjunto de tendencias culturales. El Modernismo hispánico es una síntesis del parnasianismo y el simbolismo. Junto a la influencia francesa, está presente la tradición literaria española, en especial la de Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro.
El parnasianismo proclama el ideal de «el arte por el arte», que se traduce en la búsqueda obsesiva de la perfección formal: rigor métrico, léxico selecto y depurado, y riqueza cromática y plástica.
El simbolismo aboga por la intensificación del subjetivismo: sostiene que bajo las apariencias del mundo sensible subyace una realidad inaccesible a los sentidos. Temas recurrentes son lo legendario y mítico, lo trascendente y religioso, lo mágico y esotérico.
En la literatura española es indudable la influencia de Bécquer en escritores como Juan Ramón Jiménez o Antonio Machado.
Etapas y evolución
El Modernismo hispanoamericano
Tiene su origen en la prosa juvenil de José Martí y Manuel Gutiérrez Nájera, en la que ya se aprecia la influencia de los movimientos estéticos franceses. Se han señalado dos etapas:
- La primera: publicación de Azul y Prosas profanas (Rubén Darío). Representa el Modernismo exuberante y preciosista, orientado a la perfección formal y al culto de la belleza sensible.
- La segunda: obras como Cantos de vida y esperanza (Rubén Darío), que incorporan novedades llamativas.
Aparte de Rubén Darío, poetas destacados son Amado Nervo, José Santos Chocano, Leopoldo Lugones y Guillermo Valencia.
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El Modernismo español
Entre sus principales representantes figuran Ricardo Gil, Manuel Reina y Salvador Rueda. Pueden distinguirse dos periodos:
- El primero: Modernismo combativo, abierto a la influencia parnasiana y a las innovaciones de Rubén Darío. Alma de Manuel Machado es un título representativo.
- El segundo: arranca con la revista Helios, fundada por Martínez Sierra, Juan Ramón Jiménez y Pérez de Ayala. En esta fase el simbolismo tiene gran influencia: Soledades, Arias tristes y Jardines lejanos son ejemplos claros.
Figuras sobresalientes del Modernismo español: Manuel Machado, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez. Valle-Inclán, con las Sonatas, es el máximo representante de la prosa modernista.
Temas
- Desasosiego interior: similar al romántico; se manifiesta en la exaltación de lo irracional, el regusto por lo mortecino y la angustia existencial.
- Introspección, evasión y exotismo: los modernistas huyen de la sociedad mediocre, adentrándose en la conciencia o soñando mundos de belleza exótica.
- Cosmopolitismo y casticismo: deseo de viajar y conocer nuevas culturas como forma de huir de la vulgaridad.
- Indigenismo: interés de los modernistas hispanoamericanos por los pueblos indígenas precolombinos, asociados a cualidades primitivistas contrastantes con la degeneración de las sociedades avanzadas.
- Panhispanismo: tras el desastre del 98 y la expansión de EE. UU., algunos escritores promueven la solidaridad con los países hispanoamericanos.
Antonio Machado
Antonio Machado.
Su obra comprende tres etapas:
- Primera etapa (modernista): coincide con Soledades, luego reeditado como Soledades, galerías y otros poemas. Aquí se muestra el poeta interior, de la soledad y la melancolía; combina clasicismo formal, simbolismo sensorial e indagación en las galerías interiores.
- Segunda etapa: Campos de Castilla supone su integración en la Generación del 98 y la sublimación de un paisaje desmaterializado e idealizado.
- Tercera etapa: más reflexiva; su pensamiento se hace sentencioso.
Juan Ramón Jiménez
Juan Ramón Jiménez: etapa sensitiva y etapas intelectual y suficiente.
Fue uno de los impulsores del Modernismo y un gran renovador de la lírica contemporánea española. Su época sensitiva comprende la producción anterior a Diario de un poeta recién casado, obra clave. Libros iniciales: Ninfeas, Almas de violeta y Rimas, con huellas de Bécquer y Rosalía de Castro.
Posteriormente cultiva un Modernismo brillante, íntimo y de tonos grises: Arias tristes, Jardines lejanos, Pastorales, Baladas de primavera, Elegías, La soledad sonora, Poemas mágicos y dolientes y Poemas agrestes. Esta etapa culmina con la prosa poética de Platero y yo.
Época intelectual: depura su obra hasta la poesía pura, despojada de lo anecdótico; obras: Piedra y cielo, Poesía, Belleza, La estación total.
Época suficiente: libros escritos en el exilio, máxima depuración y preferencia por el verso libre: Animal de fondo, En el otro costado, Dios deseante y deseado.
Vanguardias
Vanguardias.
Futurismo
Fundado por Marinetti, exalta una concepción dinámica de la vida y venera las máquinas y los avances técnicos (automóviles, aeroplanos…). Propone nuevas formas de expresión y llega incluso a propugnar la destrucción de la sintaxis. Su influencia se observa en Pedro Salinas y Rafael Alberti.
Ultraísmo
Movimiento hispano impulsado por Cansino-Asséns y Guillermo de la Torre, que recoge elementos del futurismo. Rasgos: supresión del sentimentalismo, eliminación de lo ornamental, valoración de lo visual y preferencia por imágenes y metáforas sorprendentes. Ejemplos: Hélices (Guillermo de la Torre) y libros de Gerardo Diego.
Cubismo
Rasgos: el poema como entidad autónoma; eliminación de lo circunstancial y afectivo; visión fragmentaria de la realidad; ruptura de la secuencia temporal; creación artística concebida como actividad lúdica. En el lenguaje se usa el caligrama. Huella perceptible en poetas de la Generación del 27.
Creacionismo
Iniciado por Vicente Huidobro: el poema no debe imitar la naturaleza sino crearla. Rompen procedimientos lingüísticos tradicionales (ausencia de puntuación, quiebre de la sintaxis, invención de palabras). Representantes: Juan Larrea, César Vallejo, Gerardo Diego.
Dadaísmo
Creado por Tristan Tzara como reacción moral contra una sociedad burguesa responsable de la guerra; adopta un lenguaje absurdo, contradictorio y alejado del racionalismo burgués. Aunque influyó en artistas, su presencia en la literatura española fue poco relevante.
Surrealismo
Iniciado por André Breton, es el movimiento más vanguardista. Reivindica el subconsciente, el sueño, el símbolo y el mito, y propugna la escritura automática. Otros representantes: Louis Aragon, Paul Éluard. El surrealismo influyó en varios poetas de la Generación del 27.
Grupo poético del 27
Grupo poético del 27.
Etapas
- Primera etapa (hasta 1927): se observa tono becqueriano y resabios posmodernistas; pronto aparece la influencia de las vanguardias y la orientación hacia la poesía pura. La metáfora es el gran instrumento.
- Segunda etapa (1927–Guerra Civil): el culto a Góngora marca la cima y el descenso del esteticismo puro; se inicia la rehumanización y aparece el Surrealismo, que sitúa en primer plano los sentimientos humanos y preocupaciones sociales y políticas.
- Tercera etapa (después de la guerra): el grupo se dispersa; en el exilio se acentúa la nostalgia de la patria perdida y en España la poesía deriva hacia un humanismo angustiado (ejemplo: Hijos de la ira de Dámaso Alonso).
Autores y obras
Gerardo Diego: Imagen, Limbo, Manual de espumas. En la segunda etapa: Versos humanos, Alondra de verdad, Biografía incompleta.
Jorge Guillén: Cántico, Clamor.
Rafael Alberti: Cal y canto, Sobre los ángeles.
Federico García Lorca: Canciones, Poema del cante jondo, Romancero gitano, Diván de Tamarit, Sonetos del amor oscuro.
Vicente Aleixandre: Espadas como labios, La destrucción o el amor, Sombra del paraíso, Historia del corazón, Poemas de la consumación, Diálogos del conocimiento.
Pedro Salinas: Seguro azar y Fábula y signo, La voz a ti debida, Razón de amor, El contemplado, Todo más claro, Confianza.
Dámaso Alonso: Poetas puros, Poemillas de la ciudad, Hijos de la ira.
Luis Cernuda
Luis Cernuda.
Influencias
Influido por la tradición española y por diversas corrientes europeas:
- De la tradición española: Garcilaso (métrica y temas); de Bécquer y los simbolistas, el concepto del poeta como ser capaz de percibir lo que otros no pueden.
- De sus contemporáneos: visión subjetiva de la realidad y la búsqueda de la esencia de las cosas; influencia del Surrealismo.
- De Francia: fuerte influencia del Surrealismo, muy presente en Un río, un amor y Los placeres prohibidos, y en menor medida en Donde habite el olvido.
- Del Romanticismo inglés: influencia de Wordsworth, Coleridge, Byron, Shelley y Keats; de Browning, el monólogo dramático; de Eliot, la preocupación por el tiempo.
- Del alemán Hölderlin: gusto por la belleza formal y la exaltación del mundo clásico y místico.
- Del italiano Leopardi: aislamiento personal, perfección formal, sensibilidad e imaginación; la poesía como redención de la infelicidad.
Temas
El tema principal es la oposición entre realidad y deseo. El poeta detesta la realidad y a la vez la ama; actúa como mediador entre lo transitorio y lo inmutable. Otros temas:
- El amor: modo de encontrarse en el otro y alcanzar la realidad; sentimiento de libertad respecto a la elección amorosa.
- La soledad: sentimiento arraigado; la vida es lucha contra la soledad, que solo el amor puede superar.
- El tiempo: produce cambio y fin; lo permanente solo puede captarse mediante la fusión con el instante.
- La naturaleza: aparece como recuerdo o búsqueda.
Trayectoria poética
Carlos Peregrín Otero establece dos etapas en la obra de Cernuda, separadas por la edición de La realidad y el deseo. La primera etapa incluye tres fases:
- Inicial: Perfil del aire y Égloga, elegía, oda.
- Surrealista: Un río, un amor y Los placeres prohibidos.
- Neorromántica: Donde habite el olvido.
La segunda etapa abarca:
- Poesía de guerra.
- Poesía del exilio: iniciada con Las nubes hasta el final de su obra.
Obras en orden cronológico: Perfil del aire (más tarde titulado Primeras poesías), Égloga, elegía, oda, etc.
Teatro
El teatro comercial responde a las expectativas y gustos del público burgués; de carácter continuador y tradicional.
El teatro poético
En verso, vinculado inicialmente al modernismo y posteriormente al drama romántico. Destacan Eduardo Marquina (Las hijas del Cid, Doña María la Brava, El Gran Capitán) y Francisco Villaespesa (El alcázar de las perlas).
El teatro cómico
Sainete: pieza breve y cómica sobre la vida y costumbres; superficial y sin intención crítica. Autores: Carlos Arniches (El santo de la Isidra, La fiesta de San Antón), Serafín y Joaquín Álvarez Quintero (El genio alegre, Mariquilla Terremoto).
Tragicomedia grotesca: la comicidad surge de situaciones y personajes ridículos que provocan risa y lástima simultáneamente. Ejemplos: La señorita de Trevélez (Carlos Arniches), ¡Que viene mi marido!, Los caciques.
Astracán: creado por Pedro Muñoz Seca; comedias disparatadas cuyo fin es provocar la carcajada (ej.: La venganza de don Mendo, Los extremeños se tocan).
La comedia burguesa
Teatro realista que expone comportamientos y costumbres de la burguesía mediante personajes refinados y cultos. Autor destacado: Jacinto Benavente (Los intereses creados, Señora Ama, La Malquerida).
El teatro innovador
Busca expresar conflictos religiosos, existenciales y sociales; por su innovación, a menudo tuvo dificultades para representarse.
Generación del 98
Miguel de Unamuno: autor de dramas esquemáticos y diálogos densos, próximos al ensayo; sus personajes hablan en monólogos interminables. Su teatro es un teatro de ideas, con fuerte componente intelectual: Fedra, El otro.
José Martínez Ruiz (Azorín): incorpora en su teatro el mundo interior, lo subconsciente y lo maravilloso (p. ej., la trilogía de Lo invisible y Angelita).
Vanguardista
Jacinto Grau: su obra maestra es El señor de Pigmalión, farsa tragicómica en tres actos. Ramón Gómez de la Serna aborda el erotismo y la crítica de los convencionalismos sociales (ej.: El drama del palacio deshabitado).
El esperpento
El esperpento: Valle-Inclán es uno de los grandes innovadores del teatro español. Rechaza el realismo burgués y propone una renovación total de la escena. Francisco Ruiz Ramón divide su producción en tres ciclos:
- Ciclo mítico: Comedias bárbaras, El embrujado, Divinas palabras.
- Ciclo de la farsa: Farsa infantil de la cabeza del dragón, La marquesa Rosalinda, Farsa italiana de la enamorada del rey, Farsa y licencia de la reina castiza.
- Ciclo del esperpento: busca la deformación de la realidad para ofrecer una imagen grotesca y renovar formas y lenguaje; destaca Luces de bohemia.