Teorías clásicas sobre cultura, sociedad y naturaleza humana: Darwin, Marx, Foucault y otros

Teorías sobre cultura, sociedad y naturaleza humana

Lamarck

Lamarck: Se basa en la adaptación. Ley de uso y desuso. La descendencia también los tiene potenciados.

Darwin

Darwin:

  • Selección natural: mecanismo que escoge los caracteres que confieren una ventaja adaptativa a los individuos que los portan, permitiendo su transmisión a la siguiente generación.
  • Variación al azar: entre los individuos de una población existen diferentes variedades.
  • Gradualismo: con el paso del tiempo, los especímenes portadores de la ventaja adaptativa se harán mayoritarios.

Cultura

Cultura: Es ese complejo de conocimientos, creencias, arte, moral, derecho, costumbres y demás aptitudes y hábitos que el ser humano adquiere como miembro de la sociedad. La cultura trasciende lo meramente biológico, generando lenguaje, moral y arte.

Foucault

Foucault: El poder está presente en todos los ámbitos, no solo en la política. Él enlaza cultura con poder: la dimensión creativa, pues la mente humana es creativa dentro de los límites impuestos por la cultura. Foucault denuncia el sentido negativo del poder; para él lo ideal es una cultura creativa, no represora.

Rousseau

Rousseau: Según éste, las ciencias y las artes contribuyen a pervertir la naturaleza humana; la sociedad y la cultura nos corrompen, enfrentándonos a los demás y alejándonos de la naturaleza, la cual desde un punto de vista cultural no es más que un objeto de explotación.

Freud

Freud: El ser humano tiene dos instintos naturales: la pulsión sexual y la agresividad. La cultura consiste en la represión de esos dos impulsos, por lo que Freud dirá que la cultura va contra la naturaleza. Es por esto que el ser humano está condenado a vivir en la infelicidad y, cuando intenta saltarse esas limitaciones, acaba enfrentado a los demás.

Marcuse

Marcuse: La civilización es represora, pues la felicidad está sujeta a usos sociales. Además, los individuos no pueden influir en el curso de los acontecimientos al estar sujetos a esos usos sociales; si cambiamos esa situación, podremos aspirar a una cultura no represora, sino que busque la felicidad.

Sociedad

Sociedad: La sociedad es el conjunto de personas, pueblos o naciones que conviven bajo normas comunes para alcanzar también fines comunes.

Durkheim

Durkheim: Afirma que la sociedad es un organismo autosuficiente y aspira a crear una ‘física’ capaz de explicar su funcionamiento. Se defiende que los objetivos de cualquier sociedad son el orden social y la integración de sus individuos; para ello cuenta con instituciones como la religión o el Estado.

Sociología marxista

Sociología marxista: El ser humano es consecuencia directa del lugar que ocupa en el sistema productivo. La economía determina los valores y la forma de pensar de los individuos; aquel que posea los medios productivos podrá hacer valer su interés como ideal universal.

Weber

Weber: La religión tiene una influencia decisiva sobre la economía, pues cree que el capitalismo se vio impulsado por las ideas protestantes de la riqueza como símbolo de la predilección de Dios por quien la posee. Es por esto que los individuos reciben una motivación adicional para obtener el mayor beneficio posible, favoreciendo una ética del trabajo y la sobriedad que se extiende en la sociedad cuando se van consolidando las ideas capitalistas.

Hobbes

Hobbes: Un estado de naturaleza violento, un estado originario donde las personas se moverían por egoísmo con el único objetivo de satisfacer sus necesidades. Para salir de esa situación, la razón empuja a los humanos a “firmar” un acuerdo que permita instaurar una autoridad sólida (monarquía), pues sólo un jefe fuerte y absoluto capaz de instaurar leyes hará posible una sociedad donde convivir en paz.

Feuerbach

Feuerbach: Alienación religiosa: se da cuando las personas atribuimos nuestras mejores cualidades a una entidad, Dios, el cual, al ser más perfecto del universo, condenará a los humanos a ser eternamente inferiores e imperfectos.

Marx: religión y trabajo

Marx: Dios tiene la función de enmascarar las desigualdades entre las clases sociales. De esta forma, la religión es para Marx el «opio del pueblo» con el que se consuela el proletariado de su miserable existencia en pos de una recompensa ficticia: el Más Allá.

Marx: La esencia del humano es el trabajo. En una sociedad capitalista, el trabajo aliena cuando el producto de su trabajo se aleja de él; cuanto más produce para el empresario, éste último se enriquecerá mientras el trabajador se empobrecerá. En la sociedad capitalista el humano es un instrumento de explotación.

Puntos clave sobre el concepto humano en Marx

  1. El hombre es un ser natural y humano: natural porque Marx rechaza en el ser humano toda dimensión espiritual o trascendente; humano porque el hombre no se reduce a su mera naturaleza, sino que ha de hacerse progresivamente.
  2. El trabajo es la esencia del hombre: el hombre produce sus propios medios de vida, se diferencia de los animales porque transforma la realidad que le rodea y alcanza su perfección a través del trabajo. Su esencia es el trabajo y, a través de él, se hace creador, transforma la naturaleza y se va humanizando y realizando a sí mismo.
  3. El hombre se constituye en el seno de una sociedad: el hombre es un ser social, nace y se desarrolla en convivencia con otros hombres.
  4. El ser del hombre es su proceso de vida real: la naturaleza del hombre consiste en que él se construye su propia vida.
  5. La esencia humana es el conjunto de sus relaciones sociales: para entender al hombre, hay que estudiarlo desde su sociedad y su historia.

Alienación

Alienación: La alienación es una circunstancia en la que el ser humano deja de pertenecerse a sí mismo para pertenecer a otra entidad; se da cuando las personas dan algo de sí mismas a algo o alguien y no lo recuperan.

Alienación respecto del producto

El trabajador no se ve realizado en el objeto producido; es incapaz de reconocerse en el producto de su trabajo. Dado que el objeto fabricado pertenece al capital, y debido también a la producción en cadena, el obrero se siente ajeno al producto y no lo reconoce como suyo. Se produce un extrañamiento del trabajador hacia el objeto que es fruto de su trabajo. Ha puesto algo en él, su capacidad productiva, que ya no le pertenece.

Alienación respecto del acto de trabajo

El proletario está alienado respecto de la propia actividad productiva. Mientras está en su puesto de trabajo, el obrero es una mercancía más, con un valor en el mercado igual que cualquier producto. Se produce una cosificación o reificación del trabajador: el obrero es una cosa más de la cadena de producción. Durante la jornada laboral el obrero pertenece al capital, está fuera de sí, alienado.

Alienación respecto de la sociedad

Esta forma de alienación económica se explica a través del término plusvalía. Por plusvalía se entiende la diferencia del valor entre lo producido y lo recibido a cambio de la producción. Es decir, el salario que el proletariado recibe por la venta de su fuerza de trabajo es el justo para vivir y conservar sus condiciones de vida como obrero, pero su fuerza de trabajo produce más capital del que él recibe como salario. Es en la plusvalía donde reside la base de la explotación capitalista: el progreso de la civilización enriquece al capitalista a través del trabajo del obrero, prolongando la diferencia entre las clases sociales. La alienación económica se extiende al ámbito social.

Rousseau (conclusión)

Rousseau: Piensa que el hombre es bueno por naturaleza, que está movido por un sentimiento de benevolencia hacia sus semejantes. La vida en sociedad será positiva para su desarrollo humano mientras esté estructurada de forma igualitaria, pero la aparición de la propiedad privada y el egoísmo que desencadenan ponen en peligro la convivencia pacífica, convirtiendo al ser humano en alguien malvado.