Narrativa del Exilio
Autores como Francisco de Ayala, Max Aub, Rosa Chacel y Ramón J. Sender partieron al exilio durante la Guerra Civil para evitar las represalias de la dictadura.
Autores Destacados del Exilio
- F. Ayala: En su estilo destaca la ironía y el uso de la metáfora. Obra representativa: «El boxeador y un ángel».
- M. Aub: Sus primeras novelas están ligadas a la línea vanguardista («Luis Álvarez Petreña»). Más tarde, se caracteriza por la línea de la novela social («Campos de sangre»). También probó la novela experimental.
- R. Chacel: Escritora y ensayista con un tratamiento peculiar del tiempo. Obra clave: «Memorias de Leticia Valle».
- R. J. Sender: Sus obras están dotadas de realismo («Siete domingos rojos»). Tras la Guerra Civil creó nuevos relatos.
La Generación del 27: Poesía y Vanguardia
Se crea un grupo de escritores en 1927 que unieron la creación literaria española con las nuevas corrientes de vanguardia. La primera vez que se reunieron se conmemoró la muerte de Góngora.
Miembros Fundamentales
Autores principales: Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Dámaso Alonso y Luis Cernuda. Se unieron más tarde Emilio Prados y Manuel Altolaguirre.
Rasgos de Unión del Grupo
- Fechas de nacimiento cercanas (1891-1905).
- Figura referente: Góngora.
- Amplia formación literaria y académica.
- Relación de amistad.
- Coinciden en lugares comunes.
- Colaboraron en publicaciones de algunas revistas literarias.
- Maestros comunes.
- Antologías compartidas.
- Gustos estéticos similares.
- Influencias literarias (ej: Rubén Darío).
- Interés o gusto por lo popular y la renovación poética.
- Influencias de las vanguardias.
Temas Centrales
Los temas abordados incluyen:
- La ciudad: vista como idea de progreso o modernidad (ej: Nueva York).
- Naturaleza.
- Amor y compromiso: escritores comprometidos con su tiempo que, después de la Guerra Civil, afrontaron temas sociales.
Etapas Poéticas
Se distinguen tres etapas:
- 1928 a 1929: Se sitúan entre la lírica popular y tradicional y la admiración por los clásicos.
- 1929 a 1936: Se caracteriza por el uso de las técnicas surrealistas.
- A partir de 1939: La mayoría estaban a favor de la República. Esta etapa está marcada por una poesía existencial y angustiada. La guerra, el exilio o la muerte (Lorca) fueron las causas de la disolución de esta Generación.
Poetas Representativos y sus Obras
Pedro Salinas (1891-1951)
Poeta del amor, su poesía está marcada por dos etapas. En la primera, anterior a la guerra, hay dos fases: una caracterizada por el yo lírico y el tú de las cosas («Presagios» (1923)), y la segunda, más importante, («Razón de amor» (1936)). La segunda etapa, después de la guerra, se volvió más dramática y dolorosa. Temas: muerte, guerra, exilio… («Largo lamento» (1939)).
Jorge Guillén (1893-1984)
Su producción literaria estuvo recogida en un solo título, «Aire nuestro», que contiene 5 libros:
- «Cántico» (1928-1950): Muestra la alegría del hecho de estar vivo.
- «Clamor» (1957-1963): Reflejan las miserias y tristezas del poeta.
- «Homenaje» (1967): Se recogen poemas dedicados a personajes.
- «Y otros poemas» (1973): Profundiza en temas cotidianos como amor y vejez.
- «Final» (1982): Poemas centrados en la aceptación de la vejez.
Gerardo Diego (1896-1987)
Presenta dos tendencias:
- Antes de la Guerra Civil: Expresa su libertad creadora con versos libres, ausencia de puntuación e imágenes inesperadas («Imágen»).
- Después de la Guerra Civil: Se conoce como poesía relativa, centrada en una poesía tradicional caracterizada por el soneto y el romance («Versos humanos»).
Vicente Aleixandre (1898-1984)
Su visión del mundo se centra en la naturaleza, el amor y la muerte, asentados a lo largo de sus tres etapas:
- Técnicas surrealistas: Con acumulación de imágenes y metáforas bajo el prisma del amor («Espadas como labios» (1932)).
- Centrada en el ser humano: El transcurrir de su existencia («Historia del corazón» (1944)).
- Poesía como meditación: De su trayectoria vital («Poemas de la consumación» (1968)).
Rafael Alberti (1902-1999)
Su poesía gira en torno al tema del paraíso soñado representado en el mar, amor, dolor, conflicto espiritual o destierro.
- «Marinero en tierra» (1924-1925).
- «Sobre los ángeles» (1929): Esta obra revela el conflicto espiritual sufrido por Alberti.
En la última parte de su producción literaria tocó temas sociales («Entre el clavel y la espada»).
Federico García Lorca (1898-1936)
Nace en Granada. En 1929 se marcha a Nueva York. Al llegar a España crea La Barraca (compañía teatral). Fue fusilado en Granada. Temas: muerte y amor como frustración que desembocan en tragedia. Lorca estaba atormentado por la imposibilidad de entender el mundo y por la soledad y pasión frustrada que refleja en sus obras.
Dos etapas:
- (1921-1928): Influyen en el autor tendencias modernistas y populares («Libro de poemas», «Romancero gitano»).
- (1929-1936): Se decanta por temas sociales («Poeta en Nueva York»).
Luis Cernuda (1902-1963)
Se caracteriza por su carácter hipersensible y su homosexualidad, expresa insatisfacción vital por la imposibilidad de alcanzar sus sueños. Temas: soledad, frustración, infancia eterna, amor como experiencia dolorosa, muerte y ansia de belleza. Tres etapas:
- Etapa Sevilla: «Perfil del aire».
- Etapa madrileña: «Los placeres prohibidos».
- Etapa del exilio: «Vivir sin estar vivo».
Dámaso Alonso (1898-1990)
Se denominó a sí mismo como poeta a rachas. Obra fundamental: «Hijos de la ira», que tiene un lenguaje obsesivo y desarraigado.
Emilio Prados (E.P.)
Temas: tiempo, soledad, sueño. «Cuerpo perseguido» (1928). Tras la Guerra Civil su poesía derivó a temas sociales y de combate («Jardín cerrado» (1946)).
Manuel Altolaguirre (M.A.)
«Las islas invitadas» (1926).
El Novecentismo (Generación del 14)
El Novecentismo o la Generación del 14, designa a un grupo de escritores españoles que se encuentran entre el Modernismo, la Generación del 98 y la Generación del 27. El objetivo principal fue renovar estéticamente la literatura de la época, acercándola a un estilo más moderno propio del principio del siglo XX. Además de las características generales que ahora señalaremos, tienen especialmente mención dentro de este grupo los novelistas y ensayistas (Teatro y poesía, pero de un menor nivel).
Características Generales
- Reformas sociales y políticas: Su intento de resolver el problema de España, que ya había preocupado a los escritores del 98, se materializó en la adopción de medidas concretas para transformar la sociedad, rechazando métodos de etapas anteriores, en busca de ideas políticas liberales con amplitud de miras y apertura a influencias externas.
- Sentimiento de España como parte de Europa: Defendieron la influencia que Europa podía ejercer en un país todavía anclado en su pasado.
- Literariamente persigue la obra bella y el arte puro: A través del pensamiento y no de la experiencia vital, se alejan del sentimiento noventayochista buscando una mayor objetividad, huyendo y rechazando el sentimentalismo.
- Aportaciones de otros movimientos: Adoptaron logros conseguidos por tendencias literarias anteriores, y toman del Modernismo el ritmo y la musicalidad y de la Generación del 98 el tratamiento profundo de diferentes temas.
- Estilo: En estos autores la literatura está marcada por un estilo riguroso, pulcro y lleno de recursos expresivos.
La Novela Novecentista
Los autores más representativos fueron Ramón Pérez de Ayala (1880-1962) y Gabriel Miró (1879-1930).
Ramón Pérez de Ayala
Su obra literaria se versa en tres enfoques literarios:
- Novelas autobiográficas (1907-1913): Escribe una serie de novelas con un mismo personaje, Alberto Díaz de Guzmán (seudónimo del propio autor), donde se relatan sus experiencias educativas con los Jesuitas hasta la vida bohemia. Ejemplo: “La pata de la raposa”.
- Novela lírica, crítica social y renovación narrativa (1914-1920): Ejemplo: “Prometeo” (1916).
- Novelas intelectuales (a partir de 1920): Se desdibuja la acción narrativa para dar paso a una exposición de actitudes vitales y de ideas sobre cuestiones de amor, honor, morales y políticas. Ejemplo: “Belarmino y Apolonio” (1921), sobre dos zapateros con versiones diferentes de la vida.
Gabriel Miró
Este autor se consagra por un tipo de novelas líricas, donde predomina las sensaciones:
- El argumento o las acciones están a favor del lirismo íntimo.
- Gran cuidado del lenguaje: Uso de la adjetivación y estructuración de las frases, así como un estilo elaborado y minucioso.
- Descripción exhaustiva de los personajes: El objetivo es conocer sus estados de ánimo y sentimientos.
Destacan: “Las cerezas del cementerio”, “Nuestro padre San Daniel” (1921), “El obispo leproso” (1926). Relatos cortos: “El libro de Sigüenza”, “Figuras de la poesía del señor”.
El Ensayo Novecentista
Los autores más representativos se caracterizan por su intento de europeizar España, la búsqueda del arte puro y la preocupación por la forma: José Ortega y Gasset, Eugenio D’Ors.
José Ortega y Gasset
Escritor unido al periodismo y la política, ocupó un lugar destacado en la vida intelectual española durante la primera mitad del siglo XX. Fundó la revista “Revista de Occidente”, que llegó a ser una de las publicaciones europeas más prestigiosas de su tiempo. Ortega es uno de los filósofos más importantes de la historia de España, y su obra aborda temas psicológicos, históricos y literarios. Defendió en sus obras la importancia de la actividad intelectual, por encima de la sentimental. Sus temas aparecen desde diferentes puntos de vista:
- Regeneración de España: Este tema fue ampliamente analizado en su obra titulada “España invertebrada” (1921). El autor asegura que solo España puede vertebrarse mediante la europeización de sus ciudadanos. Además, en otro de sus ensayos “La rebelión de las masas” (1929), defiende que el gobierno de un país debería estar formado por una élite de individuos preparados.
- Nuevo arte puro: En su obra “La deshumanización del arte” (1925), el autor observó que con esa deshumanización la vida permanece como la única realidad trascendente y el arte se convierte, así, en un juego cuya misión es producir objetos estéticos libres de cualquier finalidad y de sentimentalismos.
- Crítica literaria: A menudo ofrecía su visión sobre aspectos como los géneros literarios, la novela o el análisis de obras concretas. Destacan “Meditaciones del Quijote”, “Idea sobre la novela”.
Eugenio D’Ors
La aportación de Eugenio a la obra novecentista fue la creación de un ensayo propio que él llamó “glosas”, pequeños comentarios culturales y políticos de la época. Entre sus ensayos destacan “La bien plantada” (Colección de glosas sobre Cataluña) y “La filosofía del hombre que trabaja y que juega”.
Otras Figuras y el Teatro Comercial
Se mencionan también a Juan Ramón Jiménez (Poesía), Ramón María del Valle-Inclán, Unamuno y Azorín (Teatro).
Junto al texto renovador de Valle-Inclán, Unamuno y Azorín, dentro del novecentismo existió un Teatro Comercial. En la cartelera de la escena española del momento, triunfaban obras cuyo objetivo principal era el entretenimiento del burgués. Se trataba de obras de corte tradicional, en las que hay que distinguir:
- Teatro poético en verso: Influido por el modernismo y el drama romántico, este teatro llevaba a escena personajes, temas y valores del pasado idealizado. Distinguimos a Eduardo Marquina (“Las hijas del Cid”) y Francisco Villaespesa (“La Leona de Castilla”).
- Teatro cómico: Emparentaba con las obras del siglo XVII y trataba temas populares. El carácter cómico residía en el lenguaje y las expresiones con fines humorísticos. Destacan Carlos Arniches (“El santo de la Isidra”, “La señorita de Trévelet”), Hermanos Álvarez Quintero (“Los de Caín”) y Pedro Muñoz Seca (“La venganza de don Mendo”).
- La comedia burguesa: Estas obras de ambiente burgués criticaban superficialmente algunas costumbres de la clase media y trataban de reflejar de forma real su lenguaje. Destaca Jacinto Benavente (“Los intereses creados”). En esta obra recrea personajes arquetípicos de la comedia del arte: Leandro y Crispín, que simboliza la pareja del amo y criado graciosa.