De la Monarquía Absoluta a la Sociedad Industrial: Claves de las Transformaciones del Siglo XVIII y XIX

I. El Antiguo Régimen: Política y Críticas al Absolutismo

2.1 El Absolutismo Monárquico

El sistema político del Antiguo Régimen en Europa era la monarquía absoluta de derecho divino, donde el monarca poseía poder absoluto y concentraba toda la autoridad en su persona.

El rey concentraba los siguientes poderes:

  • Poder Legislativo: Creaba las leyes.
  • Poder Ejecutivo: Cumplía y hacía cumplir las leyes.
  • Poder Judicial: Castigaba a quien no cumplía las leyes.
  • Poder Militar: El rey era el jefe supremo del Ejército.
  • Poder Político Interior y Exterior: Referente a la gestión del propio estado y las relaciones con otros estados.

No existía control de ningún tipo y el rey no compartía el poder, aunque era asistido por consejeros, ministros y funcionarios.

2.2 Contestación al Absolutismo

En Europa surgieron numerosas críticas al absolutismo.

  • En Holanda e Inglaterra, a finales del siglo XVII, habían surgido revoluciones que terminaron implantando el control del Parlamento sobre el monarca, limitando así su poder.
  • Durante el siglo XVIII, algunos monarcas absolutos empezaron a ser conscientes de la necesidad de mejorar la economía y la administración de sus países. Este contexto, junto con el bajo crecimiento demográfico y económico y las revueltas populares, provocó que los monarcas introdujeran mejoras apoyándose en las ideas ilustradas.

Los Filósofos de las Luces (Les Philosophes des Lumières)

Proponen un nuevo modelo de organización política y social basado en los principios de libertad e igualdad. Estas ideas socavaron los fundamentos ideológicos del Antiguo Régimen y marcaron el camino a las revoluciones, como la Revolución Francesa.

2.3 El Despotismo Ilustrado

La influencia de la Ilustración llegó a algunas cortes europeas. Los monarcas absolutos llevaron a cabo experiencias reformistas para aumentar su autoridad absoluta, combinando esta con las ideas de la Ilustración.

El absolutismo y las ideas ilustradas formaron el Despotismo Ilustrado, cuyos rasgos más comunes fueron:

  • La racionalización de la administración.
  • El fomento de la educación.
  • La modernización económica (desarrollo agrícola e industrial).
  • La facilitación de la libertad de comercio.

El lema de este sistema era: «TODO PARA EL PUEBLO PERO SIN EL PUEBLO».

II. La Revolución Industrial: Transformaciones Económicas y Tecnológicas

Los Orígenes de la Industrialización

1.1 La Revolución Agrícola

A finales del siglo XVIII y a principios del siglo XIX se dieron transformaciones en la agricultura, conocidas como la Revolución Agrícola, que incrementaron la producción de alimentos.

Nacieron tres innovaciones agrarias importantes:

  • El Sistema Norfolk: Un sistema de rotación de cultivos que combina la siembra de cultivos que agotan la tierra con plantas forrajeras (como el trébol) que la enriquecen. Esto permitió sustituir el barbecho de la rotación trienal para aumentar la superficie cultivada.
  • Nuevas herramientas, cultivos y fertilizantes que permitieron aumentar y diversificar la producción de alimentos.
  • La privatización de los campos abiertos, que cambió la estructura de la propiedad de la tierra, vallando y cerrando los openfield y las tierras comunales.

1.5 El Impulso del Mercado

Las mejoras en infraestructuras y en el transporte consolidaron la economía de mercado, una economía dedicada al comercio. A este fenómeno se le denominó capitalismo.

3.1 La Mecanización y el Sistema Fabril

La aparición de nuevas energías, como la hidráulica y el vapor, impulsó el proceso productivo con nuevas máquinas que trabajaban día y noche, realizaban trabajos simultáneos y con mayor rapidez.

Se implantó el sistema fabril, que reunía bajo el mismo techo dos factores de producción:

  • El Capital Fijo: Las máquinas y las materias primas.
  • El Trabajo: La mano de obra.

Esto significó la ruina de los artesanos, el fin del putting out system y el inicio de la producción en serie.

3.2 La Industria Algodonera

La industria textil algodonera fue el primer sector en mecanizar la producción, ya que el algodón era un material más higiénico y confortable, por lo que era muy demandado.

Debido a esto, hubo una mayor necesidad de incrementar la producción, dando lugar a nuevas innovaciones en el proceso de hilado y tejido:

  • La lanzadera volante, que era más veloz y permitía mayor anchura de las piezas.
  • La Spinning Jenny, una hiladora más productiva en el hilado.
  • El telar mecánico, que era movido por vapor.

La necesidad de blanqueadores para el algodón provocó el desarrollo de la industria química. Los empresarios industriales consiguieron grandes beneficios gracias a la materia prima barata, la mano de obra barata y la gran cantidad de ventas.

3.3 La Industria Siderometalúrgica

La demanda de hierro para la construcción de puentes y la producción de armamento estimuló la industria siderúrgica.

  • Para fundir el hierro se necesitó un combustible más efectivo que el carbón vegetal: el carbón de coque.
  • El convertidor de Bessemer permitió transformar el hierro en acero.

Estos cambios permitieron aumentar la producción, mejorar la calidad del hierro y disminuir los precios. El desarrollo de la siderurgia proporcionó el desarrollo de la metalurgia, dedicada a fabricar máquinas para las actividades industriales.

III. Expansión y Consecuencias Sociales de la Industrialización

3.5 La Expansión de la Industrialización

Mientras que en el siglo XVIII la industrialización apareció en Gran Bretaña, durante el siglo XIX se expandió por el resto del mundo:

  • Francia y Bélgica: La industrialización apareció gracias a los yacimientos de carbón.
  • Alemania: Se industrializó por la abundancia de carbón y hierro y por el importante sector siderúrgico.
  • Italia y España: La industrialización fue más tardía y existían zonas muy industrializadas junto a otras muy poco desarrolladas industrialmente.
  • EE. UU. y Japón: La industria fue semejante a la de Europa y tuvo un impacto mundial.

5.2 La Sociedad Industrial

La industrialización transformó la estructura social:

  • SOCIEDAD URBANA: Crecimiento de las ciudades.
  • ÉXODO RURAL: Los campesinos se movieron del campo a las ciudades para trabajar en las fábricas.

El rápido crecimiento de las ciudades originó una clara segregación por barrios, quedando la urbe dividida en dos zonas bien diferenciadas donde vivían separados la burguesía y el proletariado:

  • Barrios Residenciales: (Burguesía)
  • Barrios Obreros: (Proletariado)

La Burguesía

La burguesía abandonó el casco antiguo de las ciudades y se retiró a barrios residenciales en las afueras. Allí construyeron grandes y confortables viviendas para vivir cómodamente. Estos barrios estaban comunicados por amplias avenidas y estaban dotados de toda clase de servicios, como alcantarillado (fundamental para la higiene), iluminación y pavimentación.

El Proletariado

Los trabajadores de las fábricas (el proletariado) se establecieron en barrios cercanos a sus lugares de trabajo. Estos barrios obreros crecieron sin planificación alguna, debido a la llegada masiva de trabajadores. Carecían de infraestructuras: las calles no estaban pavimentadas, no tenían alcantarillado ni recogida de basura (lo que las hacía poco higiénicas y un foco importante de enfermedades) y apenas contaban con iluminación. Los edificios de estos barrios albergaban viviendas pequeñas, sin electricidad o agua corriente, y en las que a menudo vivía más de una familia.

La Sociedad de Clases

La Sociedad Industrial se convirtió en una Sociedad de Clases, definida por las propiedades. Se pertenecía a una clase u otra dependiendo del capital o propiedades que se poseyeran. Al contrario de lo que ocurría durante la sociedad estamental, en la sociedad de clases la movilidad o el ascenso de una clase social a otra, aunque difícil, era posible.

La Burguesía

  • Poseían capitales y bienes (industriales, empresarios, comerciantes, banqueros, etc.).
  • Se convirtieron en una élite social.
  • Su riqueza provenía de la propiedad de las nuevas actividades económicas (eran propietarios de grandes fábricas industriales y de negocios que generaban mucha riqueza).
  • Gracias a su gran influencia, los valores de la burguesía configuraron la sociedad:
    • Propiedad privada
    • Trabajo
    • Ahorro
    • Individualismo

El Proletariado

  • Proletariado es el término utilizado para designar a la clase social que, en el modo de producción capitalista, carece de control sobre los medios de producción y sobre la distribución, y se ve en la necesidad de alquilar su fuerza de trabajo a cambio de un salario.
  • El proletariado lo conformaban los obreros de las fábricas. Constituían la fuerza de trabajo.
  • Sus condiciones de trabajo eran precarias, sus sueldos muy bajos y sus jornadas de trabajo muy prolongadas (12-13 horas).

La Clase Media

  • A medida que avanzaba el siglo XIX, se configuró una nueva clase social: la Clase Media.
  • La clase media no poseía grandes capitales y no ejercía trabajos manuales.
  • Se situaban entre la burguesía y el proletariado.
  • Esta clase estaba formada por profesionales y personas que cumplían con deberes públicos (abogados, médicos, arquitectos, profesores, militares y demás funcionarios).