1. Capacidad Simbólica y Creatividad
La Capacidad Simbólica
La capacidad simbólica es la facultad del ser humano de crear y expresarse por medio de símbolos. Esta capacidad condicionó el modo en que se produjo su posterior adaptación al medio, sobre todo al dar lugar al lenguaje artístico. Este lenguaje expande las posibilidades de comunicación humana desde un punto de vista cualitativo y cuantitativo. La creatividad y la capacidad simbólica se retroalimentan de forma exponencial, aumentando la capacidad de expresarse de manera artística y original con la finalidad de dotar a la obra de una forma bella. Destaca en este ámbito el pensamiento de Ernst Cassirer.
La Creatividad
La creatividad surge cuando la imaginación se asocia con nuestra capacidad simbólica, aumentando exponencialmente nuestras posibilidades de encontrar soluciones originales. Se distinguen varios niveles:
- Nivel mínimo: Una pequeña variación de algo ya dado.
- Nivel medio: Concebir una forma de hacer o pensar algo que rompa con los moldes establecidos.
- Talento: Nivel superior de ejecución y originalidad.
La principal rémora de la creatividad es el miedo a equivocarnos, como señalaba José Raúl Capablanca.
Las 6 fases de Graham Wallas
- Preparación: Selección e identificación del objeto sobre el que vamos a trabajar y recopilación de información sobre este.
- Generación: Etapa en la que nos dedicamos a generar ideas y buscar alternativas sobre el tema que nos interesa de forma consciente.
- Incubación: Aunque no se trabaje de forma consciente, se produce una elaboración interna que nos puede facilitar el hallazgo de una solución.
- Iluminación: Momento en el que llega la inspiración, acompañado de un sentimiento de euforia.
- Evaluación: Valoramos si la idea es valiosa o no.
- Elaboración: Trabajo a fondo para desarrollar la idea hasta que se materialice.
2. La Estética
El origen del término se remonta a Alexander Baumgarten, quien en su ensayo «Reflexiones filosóficas acerca de la poesía» (1735) la definió como la ciencia del conocimiento sensorial capaz de captar la belleza. En 1750, se consolida el término «Estética» dentro de la filosofía como el estudio de la belleza y, de modo especial, de las condiciones que hacen bellas las obras de arte.
Experiencia Estética
La estética estudia un tipo especial de experiencia gozosa y placentera que ciertos objetos logran suscitar: los objetos estéticos. Esta experiencia solo es posible cuando contemplamos una obra o paisaje con una actitud desinteresada. Se excluyen de esta actitud:
- Actitud cognoscitiva: El interés por aprender o ampliar el conocimiento.
- Actitud decorativista: Centrada en la función y utilidad decorativa.
- Actitud crematística: Basada en el interés económico y especulativo.
El juicio estético es la proposición en la que se relaciona un objeto con una cualidad estética determinada.
3. El Arte: Concepciones y Funciones
Teorías sobre el Arte
- Arte como imitación: El arte es una copia o imitación de la realidad o la naturaleza. Corrientes: Naturalismo y Realismo (ej. Antonio López).
- Arte como expresión: Lo importante es la imaginación creadora del artista; es una muestra de emociones y sentimientos vivenciales difícilmente expresables de otro modo. Corriente: Expresionismo.
- Arte como forma: Lo propio del arte es la forma y no el contenido o la historia. Se distinguen dos planos:
- Plano del contenido: Tema o sentimientos que la obra intenta comunicar.
- Plano de la forma: Medio para materializar y expresar el contenido.
- Arte como realidad imaginativa: El arte no es una realidad física, sino una realidad imaginativa. Hay que diferenciar el arte (imagen mental) de su plasmación física (obra de arte). Ejemplo: Frida Kahlo.
Funciones del Arte
- El arte por el arte: La actividad del artista y el resultado no deben cumplir ninguna utilidad. Su único objetivo es el arte mismo, reivindicando un arte ajeno a propósitos didácticos o moralizadores: el arte puro.
- El arte como necesidad de la naturaleza humana: No debe justificarse pragmáticamente, pues su valor reside en la satisfacción humana. El ser humano siente la necesidad de expresar su personalidad y vivencias de forma artística.
- El arte como evasión: El arte sirve como un medio para huir de una realidad que no nos satisface.
- El arte como purificación: Su función es purificar al espectador de pasiones perjudiciales. Aristóteles vinculó esto a la música y la tragedia, donde el espectador se conmueve y revive pasiones ajenas. Este proceso se denomina catarsis: liberarse de pasiones que, vividas personalmente, serían desastrosas.
- El arte humanizador: Posee una función que va más allá de lo artístico, consistente en la transmisión de valores éticos, sociales y culturales. El artista debe educar moral y humanamente: enseñar deleitando o educar divirtiendo.
La Obra de Arte y su Interpretación
La obra de arte es el resultado de la acción artística. Al ser producto de una acción, es algo artificial (un objeto artificial), aunque no todo lo artificial es una obra de arte. En la fruición estética, críticos y filósofos señalan dos momentos:
- Contemplación: Acercarse a la obra con una actitud desinteresada para gozar de ella.
- Reflexión: Análisis y estudio de la obra para interpretarla y entenderla.
Existen dos posturas principales ante la interpretación:
- Contextualismo: Sostiene que es necesario conocer el contexto global o el marco histórico y social en el que se inserta la obra.
- Aislacionismo: Defiende que para apreciar una obra no es necesario salir de ella misma; solo requiere una contemplación abierta y atención auténtica, sin precisar conocimientos externos.