Contexto del Fragmento: La Clase de Química
Es el fragmento con el cual finaliza el capítulo segundo, «Los estudiantes», de la novela El árbol de la ciencia. Se hace alusión a la clase de química, que se daba en la antigua capilla del Instituto de San Isidro de Madrid —antiguo Colegio Imperial de los jesuitas en el que estudió, por su gran prestigio, la élite española del siglo XVII—, impartida por un viejo profesor, vanidoso, presuntuoso y ridículo, al que los alumnos no respetaban por su afición al histrionismo; por los desfasados conocimientos que transmitía; por la aparatosidad con que rodeaba los experimentos que postraba a los alumnos para que lo aplaudieran, al finalizar el trabajo, como si fuera un prestidigitador; y por su falta de carácter para imponerse a los alumnos.
Pero no es solo esto lo que decepciona a Andrés Hurtado, sino el desinterés de todos por los estudios y por la ciencia en general, lo que engloba la expresión «todo aquello era demasiado absurdo», que hace alusión a todo lo expuesto en el capítulo, y con lo que se critica:
- Al gobierno: Por la falta de planificación, que implica la inexistencia de una Facultad de Medicina, por lo que las clases se imparten en tres espacios muy distantes entre sí: la antigua capilla del Instituto de San Isidro, con entrada por la Escuela de Arquitectura; la antigua Universidad Central de la calle de San Bernardo, y el Hospital General, llamado también Hospital Clínico de San Carlos. Se critica el mantenimiento en activo de profesores viejísimos, a los cuales no se jubila por esa simpatía y respeto que ha habido siempre en España por lo inútil, que no aporta nada ni a la ciencia ni a los alumnos porque sus conocimientos se han quedado obsoletos; el aislamiento en que mantiene al país con respecto a Europa y el interés en alimentar un optimismo absurdo basado en la mentira, haciendo creer en el odio de Europa y la envidia por nuestros logros y personalidades.
- Al profesorado: Por no actualizar sus conocimientos; ser presuntuosos; no cumplir con su verdadera misión, la de investigar y crear científicos (médicos preparados en el caso de Andrés), y convertir las clases en espectáculos histriónicos.
Pío Baroja y la Generación del 98
Este fragmento pertenece a la obra El árbol de la ciencia, dentro de la trilogía «La raza» del autor Pío Baroja. El autor pertenece a la Generación del 98 y es considerado por la crítica como el novelista español más importante del siglo XX. Nacido en San Sebastián en 1872, vivió durante casi toda su vida en Madrid, donde estudió Medicina. El árbol de la ciencia es la novela noventayochista que mejor expresa la crisis existencial del tránsito del siglo XIX al XX.
El Dilema Existencial
El dilema de la obra es la elección entre la acción o la contemplación e indiferencia ante todo. Entre ambas direcciones vacila el protagonista, Andrés Hurtado, que no acierta a ver la posibilidad de una acción fructífera, pero la contemplación y el conocimiento de la verdad de el árbol de la ciencia le llevan al dolor y la angustia. Esta novela posee un gran componente autobiográfico: Andrés Hurtado es el Baroja joven, mientras que su tío Iturrioz representa al Baroja maduro. En el protagonista se observan las ideas pesimistas del autor sobre el hombre y el mundo. El tema fundamental de la obra es la búsqueda de sentido de la existencia humana.
Estructura de la Novela
Primera Parte
En la primera parte se narra la vida de estudiante de medicina de Andrés Hurtado. A través de su familia, profesores, condiscípulos y amistades diversas, Baroja traza una despiadada radiografía del Madrid de finales del siglo XIX.
Segunda Parte
En la segunda se cuenta la estancia de Hurtado como médico en Alcolea, aprovechada para mostrar la penosa situación del campesinado (caciquismo, ignorancia, desidia, resignación), el retorno a Madrid (donde trabaja como médico de higiene, donde Baroja hace énfasis en la situación de prostitución de Madrid del siglo XIX) y, finalmente, el desgraciado matrimonio con Lulú, chica que conoció en sus tiempos de estudiante.
El Intermedio Filosófico
El intermedio filosófico (Parte IV) descansa en el diálogo directo. Es, por lo tanto, radicalmente diferente al resto de la novela, ya que en ella predomina la narración en tercera persona con narrador parcial. En esta sección se contrapone el pragmatismo anglosajón (defendido por el doctor Iturrioz) al idealismo alemán, que tiene como valedor a Andrés Hurtado.
Temas Principales:
- La amargura existencial
- El hastío y la angustia
- La melancolía del pasado
- La incertidumbre ante el futuro
- El cosmopolitismo
Caracterización según la Modalidad Discursiva
Se trata de un texto argumentativo-expositivo de carácter divulgativo. La argumentación es la modalidad mediante la que se muestra la subjetividad del autor y su reflexión personal sobre el tema. Lo hace mediante el uso de pronombres, el plural inclusivo («si no queremos») y léxico connotativo. Mediante la exposición, el autor busca dotar al texto de universalidad, objetividad, claridad y precisión, utilizando el artículo con valor generalizador («el hombre llegó a…»), léxico denotativo (tecnicismos) y adjetivos especificativos. La estructura puede ser inductiva (de lo particular a lo general) o deductiva (de lo general a lo particular) y presenta comparaciones, refranes, enumeraciones y datos estadísticos.
Ámbito de Uso y Registro
En cuanto al ámbito de uso, se trata de un texto periodístico que se difunde a través de un medio de comunicación social, estructurado como un artículo de opinión. El objetivo que se propone con este tema es propiciar la reflexión del lector, contribuyendo a su enriquecimiento personal y social. El registro idiomático corresponde a un nivel elaborado y serio que se ajusta al lenguaje periodístico, por lo cual es asequible al lector medio.
Análisis Sintáctico
En relación con la sintaxis de este texto, se puede observar una combinación de las formas compuestas con las formas simples a lo largo del fragmento. Aunque en líneas generales el texto no tiene una estructura excesivamente compleja, lo que lo hace comprensible y asequible al lector medio, se identifican:
- Oraciones yuxtapuestas: Aportan rapidez mediante el uso de comas.
- Coordinadas: Aportan concreción.
- Interrogativas: Buscan la reflexión del lector e implicación.
- Exclamativas: Aportan subjetividad y expresión.
- Subordinadas: Para desarrollar ideas complejas.