La Rehumanización Poética y la Literatura de Guerra (Años Treinta)
En los años treinta, los experimentos vanguardistas habían dado paso a un proceso de rehumanización de la poesía. Comenzó la producción de una poesía comprometida con la realidad que se acentuaría durante la Guerra Civil.
Contexto de la Posguerra y Literatura de Propaganda
En los años de la inmediata posguerra, a la ruina económica y la represión política, se sumó una férrea censura que velaba por los intereses ideológicos del régimen franquista.
- Durante la Guerra Civil (1936-1939): Se desarrolló una literatura de propaganda ideológica tanto en el bando republicano como en el nacional.
- Zona Republicana: Encontramos publicaciones donde colaboraron los intelectuales más destacados. En la revista Hora de España publican Antonio Machado, Luis Cernuda, Prados, Dámaso Alonso, etc.; y también debe destacarse El Mono Azul, dirigida por Alberti y Altolaguirre.
- Poesía Popular: El fenómeno más notable es la abundante poesía popular compuesta por hombres y mujeres anónimos y por poetas cultos.
- Zona Nacional: Hubo revistas como la falangista Jerarquía y publicaciones en las que colaboraron poetas como Luis Rosales, Ridruejo, Gerardo Diego, Manuel Machado o José Mª Pemán.
La Obra de Miguel Hernández
La obra poética de Miguel Hernández nació en pleno proceso de transición entre la innovación vanguardista y la rehumanización vivida por algunos poetas del 27, a los que le unen vínculos estéticos y personales, de ahí que se le considere epígono de dicha generación.
Su obra gira en torno a tres núcleos temáticos:
- El amor: El erotismo insatisfecho produce sufrimiento.
- El dolor y la muerte.
- La vida y la esperanza.
Fue incorporando diversas aportaciones, tanto de los clásicos (Góngora, San Juan de la Cruz, Garcilaso) como de sus contemporáneos (Aleixandre, Neruda).
Etapas en la Poesía de Hernández
Primera etapa (1933-1936)
Busca un lenguaje poético propio. A ella pertenecen:
- Perito en lunas: Reúne cuarenta octavas reales de influencia gongorina y vanguardista, caracterizadas por su hermetismo. Propone acertijos por medio de descripciones de objetos cotidianos o de elementos de la naturaleza.
- El rayo que no cesa: Tiene como tema principal el amor que no puede ser completo porque las pautas morales de la amada lo impiden.
Segunda etapa (1937-1938)
Influenciada por Neruda y su concepción de la poesía comprometida con la realidad. Las estrofas clásicas (cuartetas, décimas, estrofas de pie quebrado) alternan con el verso largo (endecasílabo libre o alejandrino).
- Viento del pueblo: Manifiesta su protesta frente al sufrimiento de los niños y los pobres y donde el amor no se dirige solo a la mujer.
- El hombre acecha: Marcado por la decepción y tristeza.
Últimos poemas (1939-1942)
Sus últimos poemas, escritos en la cárcel, se recogen en Cancionero y romancero de ausencias que gira alrededor del sentimiento de ausencia.
Tendencias Poéticas de los Años Cuarenta: Arraigo y Desarraigo
Durante los años cuarenta, aparecen diversas tendencias, entre las que sobresalen las que Dámaso Alonso llamó poesía arraigada y poesía desarraigada. Pero no podemos olvidarnos de otras tendencias.
La Poesía Arraigada
A esta corriente pertenecen casi todos los autores de la Generación del 36 que permanecen en España. Sus características principales son:
- Visión del mundo distanciada de la realidad cotidiana del país. Los poetas se cobijan en una existencia agradable y ordenada.
- Una religiosidad armónica en la que Dios, como elemento fundamental de orden, les aporta serenidad y confianza.
- La utilización de una métrica clásica que refleja ese espíritu equilibrado; por ello van a retomar estrofas tradicionales, sobre todo el soneto.
- La mayoría de estos autores comenzarán a usar el verso libre.
Representantes de la Poesía Arraigada
- Luis Rosales: Se inicia con Abril donde combina la temática amorosa y religiosa expresada en formas clásicas como el soneto y la décima. Su libro más importante es La casa encendida en el que prefiere el uso del versículo y de la imaginería del surrealismo. Hay aceptación de la monotonía de la realidad, impregnada de resignación religiosa. Abandona las técnicas surrealistas en sus libros posteriores como Rimas.
- Leopoldo Panero: Le interesan los aspectos cotidianos de su vida privada, el paisaje, la familia y una religiosidad íntima que le protege de la soledad. Obra destacada: La estancia vacía.
- Luis Felipe Vivanco: Expresa de forma muy contenida su religiosidad y su profundo amor a la familia. Obra destacada: Continuación de la vida.
- Dionisio Ridruejo: De obra muy variada en cuanto a temas y métrica tradicional. Obra destacada: Sonetos a la piedra.
La Poesía Desarraigada
Cultiva una línea existencialista, que expresa la desorientación y el caos de la vida humana. La poesía existencialista encuentra su cauce de expresión en revistas como Corcel y Espadaña. Se caracteriza por:
- Un sentimiento de angustia y desesperación, la idea de haber sido arrojados a un mundo absurdo, produce en ellos un vacío difícil de llenar.
- Los temas destacan por su apego a la realidad del momento (la muerte, la soledad, la violencia…).
- El abandono del ámbito personal para dirigirse a los demás, en un intento de solidarizarse con los que sufren.
- El estilo deja de ser clásico y se vuelve violento; esto se refleja en la utilización de un lenguaje coloquial brusco y duro; la métrica tradicional se sustituye a veces por el versículo.
En 1944 se publican dos textos fundamentales en el panorama de la lírica española de posguerra: Hijos de la ira de Dámaso Alonso y Sombra del paraíso de Vicente Aleixandre, que marcan una línea de poesía existencial. Ese mismo año se funda la revista Espadaña por Eugenio de Nora, Victoriano Crémer y Antonio García del Amo.
Además de estos poetas, forman parte de esta corriente desarraigada Ramón de Garciasol, Carlos Bousoño y las primeras obras de escritores como Gabriel Celaya, Blas de Otero o José Hierro.
Obras Clave del Desarraigo
- Sombra del paraíso: Aleixandre en sus versos teñidos de nostalgia, soledad y pesimismo, refleja el cansancio del hombre y contrasta el dolor del presente frente a la armonía del pasado.
- Hijos de la ira: Será la obra más importante de la poesía desarraigada y supuso una revolución poética en su época. Dámaso Alonso introdujo en este libro no sólo importantes cambios formales –verso libre, vocabulario “no poético”– sino también temáticos.
La Reivindicación Vanguardista: Postismo y Cántico
En la segunda mitad de los cuarenta, dos movimientos plantearon una voz diferente a las de la poesía arraigada y desarraigada, reivindicando la poética vanguardista: el postismo y el grupo Cántico.
El Postismo
Su poesía se caracteriza por la búsqueda de la sorpresa, por medio de la ruptura de la lógica, el humor, un lenguaje lúdico e imágenes irracionales.
- En sus orígenes, los principales representantes fueron Carlos Edmundo de Ory y Eduardo Chicharro.
- Luego se sumaron otros como Gabino Alejandro Carriedo, Gloria Fuertes, Ángel Crespo, Miguel Labordeta, etc.
El Grupo Cántico
En 1947 surgió en Córdoba un grupo de poetas aglutinados en torno a la revista Cántico, que sumaron la imagen vanguardista de la Generación del 27 y la poesía de la experiencia, partiendo de Bécquer y Cernuda.
- Hubo una primera etapa con postura combativa ante poéticas diferentes a la suya.
- La segunda etapa (1954 a 1957), en la que el grupo se abrió a diversas orientaciones y colaboraciones.
Sus principales representantes fueron Pablo García Baena, Ricardo Molina y Juan Bernier.