Panorama de la Literatura Española de Inicios del Siglo XX
Las Vanguardias Artísticas y Literarias
Durante la segunda década del siglo XX surgieron en Europa una serie de movimientos artísticos conocidos como vanguardias o ismos, que pretendían romper con la tradición y el academicismo anterior, proponiendo nuevas formas de expresión. Se dieron a conocer en revistas y a través de manifiestos que promulgaban la naturaleza de su arte y estética nuevos. Todos ellos comparten una serie de características comunes.
Características Comunes de las Vanguardias
- El rechazo a la tradición y una propuesta revolucionaria configuraron una nueva concepción del arte.
- Perseguían la originalidad de una manera exacerbada.
- El experimentalismo era total y el arte dejaba de ser figurativo; ya no perseguía la imitación más o menos personal de la realidad, sino la creación de su propia realidad.
Se creaba un arte, como lo calificó Ortega y Gasset, deshumanizado, experimental y elitista, dirigido a un público minoritario. Un arte fruto de la contemporaneidad y que exaltaba todos los logros (y contradicciones) del mundo moderno.
Principales Movimientos Vanguardistas
Quizás fuera el Expresionismo la tendencia que generaría los ismos posteriores, con la gran aportación que supuso su apuesta por la deformación grotesca y crítica de la realidad.
Futurismo y Cubismo
El primer manifiesto de arte nuevo lo firmaría el italiano Marinetti, el “Manifiesto futurista”, en 1909, con postulados que exaltaban la tecnología, la máquina, la ciudad, el movimiento, etc., y con técnicas experimentales que rompían con la sintaxis y coherencia lingüística convencionales.
El Cubismo, aunque fuera un movimiento esencialmente pictórico (de la mano de Picasso), influiría también en la literatura, con su visión múltiple de la realidad y su inspiración geométrica. En poesía se materializaría en los caligramas, con versos que pretendían pintar con palabras, creando con la disposición de las palabras una imagen alusiva al contenido del poema.
Dadaísmo y Surrealismo
De la mano del rumano Tristán Tzara nacería el Dadaísmo, movimiento iconoclasta, de actitud extremadamente crítica y polémica que, con su reivindicación del subconsciente, se convertiría en la antesala del Surrealismo. El francés André Bretón firma el “Primer manifiesto surrealista” en 1924 con una propuesta: escribir bajo el dictado del inconsciente, lo que se denominaría escritura automática, prescindiendo de la razón. Los surrealistas rompían absolutamente la conexión lógica entre la imagen real a la que se pudieran referir y la imagen imaginada en la obra.
Vanguardias en España
En España, la influencia de los movimientos de vanguardia europeos fue notable. Hay que destacar la labor precursora de autores como el filósofo Ortega y Gasset, con su ensayo La deshumanización del arte, en el que codifica las características del nuevo arte; o los escritores Rafael Cansino Assens y Ramón Gómez de la Serna que, además de por su obra creativa vanguardista, destacaron por la difusión de las nuevas ideas artísticas en ensayos y revistas literarias como Prometeo.
Fruto de la influencia de los ismos en la poesía española, en nuestro país nacieron dos movimientos nuevos: el Ultraísmo y el Creacionismo. Incorporaron en sus obras algunos de los rasgos esenciales de corrientes como el cubismo, el futurismo y el dadaísmo. Pedro Garfias, Vicente Huidobro o Gerardo Diego serán algunos de sus máximos exponentes.
La Generación Poética del 27
Las primeras décadas del siglo XX en España están marcadas por el colapso del sistema liberal, la imposición de la dictadura de Primo de Rivera, el nacimiento de la II República y el estallido de la Guerra Civil. En estas circunstancias históricas se configuró la Generación poética del 27 y produjeron buena parte de su obra sus autores: Pedro Salinas, Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Rafael Alberti, Luis Cernuda, etc.
Contexto y Denominación
En 1927, este grupo de jóvenes poetas se reunieron en Sevilla para homenajear a Góngora en el tricentenario de su muerte. Esta conmemoración se convirtió en una especie de acto fundacional, y de su fecha adquirieron su denominación. Otros motivos fueron la convivencia en la Residencia de Estudiantes de Madrid y la publicación en revistas como Litoral o Caballo verde para la poesía, publicaciones que difundían las nuevas ideas de vanguardia. Además, el magisterio de autores e intelectuales como Ortega y Gasset (con su teoría del arte deshumanizado), Gómez de la Serna (como gran precursor del vanguardismo en España) o Juan Ramón Jiménez (con su cultivo de la poesía pura) influiría y unificaría también al grupo.
Síntesis de Tradición y Vanguardia
Si alguna característica define la obra de estos autores es la perfecta combinación de los movimientos de vanguardia con el profundo conocimiento de la tradición literaria española. Esta síntesis de tradición y vanguardia les permitió asumir las nuevas corrientes europeas sin que por ello rechazaran la influencia de autores como Bécquer, Góngora o Garcilaso, e incluso bebieron de la tradición de la lírica más popular de la poesía castellana. Influidos por las vanguardias, rechazaron el academicismo tradicional y el realismo en la poesía.
Etapas de Producción Lírica
Pueden establecerse varias etapas en su producción lírica:
- Primera Etapa (Influencia de la Poesía Pura y Vanguardia): Bajo el influjo determinante de Juan Ramón Jiménez, se busca la esencialidad del verso, alejándose del retoricismo. La obra de Jorge Guillén, especialmente su poemario Cántico, será el ejemplo paradigmático. En esta etapa también se observa la convivencia de la vanguardia (ej. Manual de espumas, de Gerardo Diego) con la corriente neopopularista (ej. Romancero Gitano, de Federico García Lorca, o Marinero en tierra, de Rafael Alberti).
- Segunda Etapa (Rehumanización Surrealista): La irrupción del surrealismo rehumanizaría los temas. Bajo su influencia estética se escribirían obras como Poeta en Nueva York, de Lorca, Espadas como labios, de Vicente Aleixandre, o Sobre los ángeles, de Alberti.
- Etapa Posterior a la Guerra Civil: El estallido de la guerra, la muerte de Lorca, la dictadura y el exilio de muchos miembros de la generación abrirían una nueva etapa de disgregación del grupo. Desde el exilio, Pedro Salinas escribiría El contemplado; o Guillén publicaría su Clamor, tratando temas como la injusticia, la violencia, la guerra o la muerte. En España, Dámaso Alonso escribiría su sombrío Hijos de la ira, o Aleixandre su Sombra del Paraíso.
El Teatro Español Hasta 1936
Las primeras décadas del siglo XX en España están marcadas por el colapso del sistema liberal, la imposición de la dictadura de Primo de Rivera y el nacimiento de la Segunda República, que se verá interrumpida por el golpe de estado militar de 1936 y por la Guerra Civil, que dará paso a la dictadura de Franco. En este contexto conviven dos tendencias teatrales: el teatro comercial y el teatro renovador y de ruptura.
Teatro Comercial y de Evasión
Esta tendencia va dirigida a un público que entiende la escena como evasión. Será un teatro burgués y de entretenimiento, escasamente innovador y poco crítico con la realidad social e histórica del país.
Géneros Populares
Parece lógico que los géneros con tintes humorísticos cobren especial importancia:
- Sainete: Recrea cómicamente historias protagonizadas por personajes populares en un enredo sentimental (ej. hermanos Álvarez Quintero y su costumbrismo andaluz).
- Costumbrismo madrileño: Carlos Arniches, con títulos como La señorita de Trevélez.
- Astracán: Pedro Muñoz Seca, basado en acciones disparatadas y personajes exagerados (ej. La venganza de don Mendo).
Jacinto Benavente
Debe destacarse, enmarcado en esta tendencia, a Jacinto Benavente, Premio Nobel de Literatura, que cultivará todos los géneros. Su producción abarcará desde los ambientes rurales a los urbanos, siendo sus mejores obras las que recrean ambientes burgueses. Los intereses creados será su obra más reconocida, una crítica a las falsas apariencias y al engaño.
Teatro Innovador y de Ruptura
Esta segunda tendencia busca innovar el lenguaje escénico y, a menudo, sacude las conciencias de los espectadores con obras de profunda crítica a la realidad social e histórica del país.
Autores Intelectuales y Poéticos
En esta tendencia incluiríamos:
- El teatro intelectual cultivado por Unamuno, su “tragedia desnuda”, despojada de toda escenografía, que plantea temas filosóficos.
- El teatro superrealista de Azorín, de influencia vanguardista.
- Eduardo Marquina con su teatro poético y Jacinto Grau con su teatro intelectual.
Figuras Centrales del Teatro Renovador
Pese a la calidad de los autores mencionados, dos son las figuras que sobresalen en el panorama innovador del teatro del momento: Ramón María Del Valle-Inclán y Federico García Lorca.
Valle-Inclán y el Esperpento
Valle-Inclán, perteneciente a la Generación del 98, será el creador del esperpento, una estética que, a través de la caricaturización de personajes y situaciones, se convierte en una técnica de desenmascaramiento. Obras significativas dentro del esperpento serán Luces de bohemia o Martes de carnaval. Debemos mencionar también sus tragedias y sus farsas, con obras tan representativas como Divinas palabras o La marquesa Rosalinda.
Federico García Lorca
De García Lorca, también poeta de la Generación del 27, hay que destacar su concepción teatral en su dimensión trágica y su esencia lírica, así como en su afán de crítica social. En su obra dramática conviven diversos géneros:
- Farsas: para guiñol y actores, con el tema del amor desigual (ej. Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín).
- Tragedias: (Bodas de sangre, Yerma, y La casa de Bernarda Alba), con la lucha entre el principio de libertad y el principio de autoridad.
- Teatro vanguardista: de clara influencia surrealista (ej. Así que pasen cinco años).
Modernismo y Generación del 98
En España, el final del siglo XIX y el comienzo del siglo XX estuvieron condicionados por el desastre del 98, con la crisis en todos los órdenes que ello provocó. En el ámbito de la creación artística, surgió el “mal del siglo”, un estado de ánimo que rechazaba la visión racional. En este contexto surgirán dos movimientos literarios que buscarán alejarse del Realismo: el Modernismo y la Generación del 98.
Diferencias Fundamentales
Se trata de dos movimientos que, aun compartiendo la misma realidad histórica y estar estrechamente relacionados entre sí, se diferencian en la actitud y el estilo:
- Generación del 98: Optó por la reflexión crítica ante la realidad histórica del momento y un lenguaje sobrio.
- Modernismo: Buscaron la evasión tras la belleza formal, y prefirieron la vida bohemia y el esnobismo ante esa misma realidad que les disgustaba.
Temas de la Generación del 98
El tema de España, la reflexión existencial y el paisaje castellano serán los grandes temas de la poesía noventayochista. Claramente influenciados por el Regeneracionismo, los autores del 98 convertirán en motivo literario la reflexión sobre España. Machado, en Campos de Castilla, es un claro ejemplo de ello.
En cuanto al tema religioso-existencial, la Generación del 98 recibirá la influencia de la filosofía de Nietzsche, de Kierkegaard y Schopenhauer. El paso del tiempo, el sentido de la vida, la muerte, la existencia o inexistencia de Dios serán temas principales en sus obras. Será Unamuno quien mejor ejemplifique esta preocupación existencial en obras como El Cristo de Velázquez. Nuevamente habrá que referirse a Antonio Machado, que abordará estas preocupaciones tanto en su etapa modernista, como en su más específicamente noventayochista.
Como vemos, los grandes poetas de la generación son Miguel de Unamuno y, especialmente, Antonio Machado.
Características del Modernismo
Los modernistas preferirán una poesía de gran belleza formal que se alejará notablemente de la depuración verbal y sobriedad de la lírica noventayochista. El esteticismo, la sensorialidad y el exotismo definirán su voluntad de renovación del lenguaje poético. Sus grandes influencias las hallamos en el simbolismo, el parnasianismo y el decadentismo, así como en la cultura hispanoamericana.
Rubén Darío y Autores Españoles
La figura más relevante e influyente es, el nicaragüense Rubén Darío, cuya estancia en Madrid resultará fundamental para la difusión del nuevo lenguaje poético. Aunque cultivó casi todos los géneros, su fama la debe a la poesía. Obras como Azul o Prosas profanas serán fundamentales para entender el nuevo movimiento. En Cantos de vida y esperanza, no obstante, Darío se acogerá a un tono más angustiado y humanizado, con una expresión más sobria y temas incluso existenciales que bien hubiera podido firmar un noventayochista.
Autores Españoles Modernistas
Autores españoles modernistas:
- Antonio Machado, con Soledades. Galerías. Otros poemas (se inicia en el modernismo y simbolismo y evoluciona a la ética y estética noventayochistas en Campos de Castilla).
- Su hermano Manuel Machado, con Alma.
- Juan Ramón Jiménez en su primera etapa, Almas de violeta.
Darío comienza con obras como Azul, inmersa en la pura estética modernista, y acaba publicando su Cantos de vida y esperanza, con un tono mucho más angustiado y humanizado.