Procesos Históricos Clave en la Península Ibérica: De Tartessos a la Industrialización del Siglo XIX

I. La Iberia Prerromana y las Colonizaciones Mediterráneas

1.2. Los Pueblos Prerromanos y la Colonización

Hacia el 3000 a. C. surgen en la península Ibérica las primeras sociedades metalúrgicas, caracterizadas por una mayor complejidad social, asentamientos urbanos y contactos con pueblos indoeuropeos y mediterráneos. De este periodo destacan los yacimientos pertenecientes a la cultura megalítica, como la cultura de Los Millares (Almería) y la cultura Talayótica (Baleares), o la cultura de El Argar.

A partir del 1000 a. C. tienen lugar las primeras colonizaciones de pueblos indoeuropeos y mediterráneos.

Pueblos Colonizadores y su Legado

  • Pueblos Indoeuropeos: Se asentaron en el norte y la Meseta. Eran conocedores de la metalurgia, la agricultura y la ganadería. Destacan la cultura de los castros (Galicia y Asturias) y la de los campos de urnas.
  • Fenicios: Procedentes del actual Líbano, fundaron colonias comerciales en el sur (como Gadir) y trajeron la escritura y el torno de alfarero.
  • Griegos: Se asentaron a partir del siglo VIII a. C. en el noreste peninsular y fundaron colonias como Emporion y Rhode.
  • Cartagineses: Procedentes del norte de África, se establecieron en Ebusus a partir del siglo VI a. C. Tras ser derrotados en la Primera Guerra Púnica por los romanos, se extendieron por el territorio peninsular fundando Qart Hadasht (Cartagena).

Destaca también Tartessos, una cultura rica y avanzada de emplazamiento exacto desconocido que basaba su riqueza en la minería, la artesanía y el comercio con fenicios y griegos, pero que decayó de forma abrupta hacia el siglo VI a. C. (destacan el tesoro de Aliseda y el tesoro del Carambolo).

Diferenciación de los Pueblos Prerromanos (Siglo VI a. C.)

Los pueblos prerromanos anteriores a la conquista romana se agrupaban en dos grandes bloques:

  • Íberos: Asentados en la costa mediterránea y el sur. Poseían escritura y sociedades desarrolladas con poblados en altura y amurallados.
  • Celtas: Ubicados en el centro, norte y oeste. Eran sociedades tribales menos complejas que la íbera, vivían en castros y no conocían la escritura.

II. Al-Ándalus: Economía, Sociedad y Cultura

2.2. Estructura Socioeconómica y Cultural de Al-Ándalus

Economía Andalusí

La economía andalusí se caracterizó por:

  • La importancia de la agricultura de regadío (uso de norias y acequias).
  • La introducción de nuevos cultivos (arroz, cítricos, algodón, azafrán).
  • El desarrollo del comercio por el Mediterráneo.
  • La creación de importantes centros manufactureros en ciudades como Córdoba, Sevilla, Málaga o Valencia (especialmente en seda y cerámica).

Sociedad y Divisiones Religiosas

La sociedad andalusí estuvo marcada por las divisiones religiosas:

  • Población Musulmana: Árabes y bereberes.
  • Muladíes: Hispanovisigodos convertidos al Islam.
  • Dimmíes: Minorías protegidas (judíos y mozárabes).

Encontramos una sociedad eminentemente urbana con diferencias sociales entre la jassa (nobleza) y la amma (pueblo llano). La desigualdad que deriva de esta situación explica la fuerte inestabilidad vivida durante este periodo.

Cultura y Arquitectura

A nivel cultural, Al-Ándalus alternó periodos de gran desarrollo y tolerancia (durante el Califato y las Taifas), en los que proliferaron los poetas, la cultura clásica y los contactos con el mundo cristiano, con otros de mayor rigorismo religioso (como el periodo de Almanzor, los almorávides y los almohades).

Destaca la arquitectura hispanomusulmana, caracterizada por su abundante decoración de motivos vegetales y geométricos, con obras arquitectónicas fundamentales como:

  • La Alhambra de Granada.
  • La Mezquita de Córdoba.
  • La Torre del Oro de Sevilla.

El Legado Judío en la Península Ibérica

Los judíos sefardíes de Al-Ándalus experimentaron una Edad de Oro desde la segunda mitad del siglo VIII hasta finales del siglo XI, destacando algunos de los más grandes filósofos, escritores, poetas, científicos y médicos judíos, como Maimónides.

III. La Reconquista y la Sociedad Estamental

2.4. Modelos de Repoblación y Organización Social

Tras la ocupación militar de los territorios musulmanes era necesario repoblar y reorganizar para afianzar las conquistas. Con este objetivo se aplicaron diferentes sistemas de repoblación en el curso de los siglos VIII al XIII.

Sistemas de Repoblación

Los principales modelos de repoblación fueron:

  1. Presura (Siglos IX y X): Aplicada en el norte del Duero y el sur de los Pirineos. Consistía en la ocupación de la tierra por campesinos libres. La nobleza e Iglesia establecieron señoríos.
  2. Concejos (Siglos XI y XII): Utilizada en el sur del Duero y norte del Tajo. Se recurrió a la fundación de ciudades dotadas de fueros, que concedían privilegios a los vecinos.
  3. Encomiendas y Repartimientos (Siglos XII y XIII): Aplicada del sur del Tajo al Guadalquivir. La repoblación se realizó mediante la cual la Corona pagó con latifundios a nobles (donadíos) y a Órdenes Militares (encomiendas) por su ayuda en la conquista.

En la Corona de Aragón permanecieron numerosos mudéjares (musulmanes que permanecieron en la península después de la conquista).

La Sociedad Estamental Medieval

El régimen señorial dio lugar a un nuevo modelo de organización, la llamada sociedad estamental, que se dividía en tres estamentos:

  • Nobleza
  • Clero
  • Pueblo Llano (mayoría de campesinos, artesanos y comerciantes).

La nobleza y el clero disfrutaban de privilegios, exenciones fiscales y acceso a cargos públicos. Esta organización social tenía dos características fundamentales: la desigualdad jurídica y la falta de movilidad social.

IV. Transformaciones Económicas y Sociales en el Siglo XIX

Las Desamortizaciones Liberales

Las desamortizaciones son la incautación de bienes raíces de propiedad colectiva, eclesiástica o civil, que, tras la nacionalización y posterior venta en subasta, pasan a formar una propiedad nueva, privada, con libertad de uso y disposición. Durante el siglo XIX destacan tres procesos principales:

  • Las de Mendizábal (1836-1837, al clero regular).
  • Las de Espartero (1841, al clero secular).
  • Las de Madoz (1854-1856, bienes del clero, el Estado y ayuntamientos).

Objetivos de las Desamortizaciones

Los objetivos de estos procesos eran:

  1. Sustituir la sociedad estamental por una sociedad de clases.
  2. Aumentar las bases sociales y apoyos del liberalismo.
  3. Hacer frente a la Deuda Pública y a la guerra.

El proceso desamortizador mejoró el sistema tributario, ya que los nuevos propietarios pagaban impuestos. Al mismo tiempo, se produjo la liberalización del mercado. La supresión del Mayorazgo hizo posible la libre disposición de la propiedad que podía ser vendida y comprada sin restricciones.

Finanzas y Comercio Exterior

Reforma Financiera

Respecto a las finanzas, la Ley de Sociedades Bancarias y Crediticias permitió la creación de sociedades de crédito por acciones con la única condición del depósito del 10 % del capital y con mayor libertad de actuación que los bancos emisores. A partir de ese momento se multiplicó el número de sociedades financieras, de capital extranjero y nacional: Banco de Santander (1857), Banco de Bilbao (1857), Banco Hipotecario (1872). Sus principales actividades fueron la inversión ferroviaria y la suscripción de deuda, aunque algunas también invirtieron en la industria. La crisis de 1864 sirvió para hacer desaparecer las más débiles. En 1868 se instauró la peseta como moneda oficial, logrando la unidad monetaria.

Comercio Exterior

El comercio exterior tuvo un desarrollo más lento debido a la política proteccionista y el desorden monetario. Desde 1826 estuvo regulado por el Sistema General de Aduanas (Real Arancel General de entrada de frutos, géneros y efectos del extranjero) que abolió las aduanas interiores, estableció un arancel único para toda España y prohibía la importación de 675 productos. La política proteccionista se mantuvo, con excepciones, hasta 1869. A partir de esa fecha entró en vigor el Arancel Figuerola que redujo al mínimo los impuestos para la mayoría de los productos, iniciando una etapa librecambista similar a la que se estaba dando en otros países europeos.

El Despegue Industrial y Ferroviario

El Ferrocarril

El inicio del despegue ferroviario se dio con la Ley General de Ferrocarriles de 1855, algunos de cuyos aspectos influyeron decisivamente en el desarrollo económico posterior:

  • Establecimiento de una red radial con centro en Madrid para consolidar la centralización administrativa.
  • Se fijó un ancho de vía de 1,67 m frente a los 1,44 m del resto de los países europeos.
  • Se autorizaba la libre importación de todos los productos relacionados con la construcción del ferrocarril.
  • Se estableció una subvención a las empresas por kilómetro construido sin exigirles un estudio sobre la necesidad económica y la rentabilidad de las líneas.

Retraso Industrial

El sector industrial se caracterizaba por estar considerablemente retrasado a mediados del siglo XIX con respecto a otros países europeos. Las causas principales de este retraso fueron:

  • La falta de un mercado interior.
  • La lejanía entre fuentes de energía y materias primas.
  • Las malas comunicaciones internas.
  • La falta de capitales e inversiones.
  • La falta de continuidad en las políticas (tanto proteccionistas como librecambistas).

Los principales motores de la industrialización en España fueron el sector textil, la metalurgia y la siderurgia, y la minería.