La Gran Guerra y el Periodo de Entreguerras: Transformaciones del Siglo XX

La Primera Guerra Mundial: causas y desarrollo

La Primera Guerra Mundial estalló en 1914 como consecuencia de una serie de tensiones acumuladas durante décadas. Entre las causas profundas destacan:

  • El nacionalismo exacerbado, especialmente en los Balcanes.
  • El imperialismo, que enfrentaba a las potencias por el control colonial.
  • El militarismo y la carrera de armamentos.
  • El sistema de alianzas que dividía Europa en dos bloques: la Triple Entente (Francia, Reino Unido y Rusia) y la Triple Alianza (Alemania, Austria-Hungría e Italia).

La causa inmediata fue el asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo en junio de 1914, lo que desencadenó una reacción en cadena de declaraciones de guerra.

En 1914 se desarrolló la guerra de movimientos. Alemania puso en marcha el Plan Schlieffen para derrotar rápidamente a Francia atravesando Bélgica, pero fue frenada en la batalla del Marne. A partir de 1915 comenzó la guerra de trincheras, caracterizada por la estabilización del frente occidental y el desgaste continuo. Destacaron las batallas de Verdún y del Somme en 1916, con enormes pérdidas humanas. Fue una guerra total, con movilización masiva de la población, economía dirigida por el Estado, propaganda, racionamiento y uso de nuevas armas como submarinos, aviación y gases tóxicos.

En 1917 se produjo una crisis decisiva. Estados Unidos entró en la guerra tras la guerra submarina alemana, mientras que Rusia se retiró debido a la revolución interna. En 1918, tras el fracaso de la última ofensiva alemana y el avance aliado, se firmó el armisticio el 11 de noviembre.

Las consecuencias fueron muy graves:

  • Demográficamente: murieron alrededor de diez millones de personas.
  • Económicamente: Europa quedó endeudada y destruida, con fuertes procesos inflacionarios.
  • Socialmente: se produjeron cambios como la incorporación masiva de la mujer al trabajo y una fuerte inestabilidad política.

Los tratados de paz y el nuevo mapa de Europa

El tratado más importante fue el Tratado de Versalles (1919), que impuso duras condiciones a Alemania: pérdida de territorios, limitación del ejército, pago de reparaciones y aceptación de la culpa de la guerra. Otros tratados afectaron a Austria (Saint-Germain), Hungría (Trianon), Bulgaria (Neuilly) y el Imperio Otomano (Sèvres). Además, se creó la Sociedad de Naciones con el objetivo de garantizar la paz, aunque fracasó por la falta de apoyo y poder efectivo.

La Revolución Rusa

Antecedentes: La Revolución de 1905

La revolución de 1905 fue un precedente importante. Tras el Domingo Sangriento, el zar Nicolás II se vio obligado a prometer reformas y a conceder una Duma (parlamento). En ese contexto se proclamó el Manifiesto de Octubre, por el que el zar prometía libertades civiles básicas y la participación política mediante una asamblea representativa. Sin embargo, muchas de estas reformas no se aplicaron plenamente.

Las Revoluciones de 1917

En febrero de 1917 estalló una nueva revolución debido al hambre, el desgaste de la guerra y el descontento popular. El zar abdicó y se formó un gobierno provisional dirigido por Kerensky. Paralelamente surgieron los soviets (consejos obreros).

En octubre de 1917 los bolcheviques, dirigidos por Lenin, llevaron a cabo el asalto al Palacio de Invierno y tomaron el poder. Posteriormente firmaron el Tratado de Brest-Litovsk (1918) para salir de la guerra, perdiendo importantes territorios.

La consolidación de la URSS y el Estalinismo

Tras la guerra civil rusa, los bolcheviques consolidaron el poder y se creó la URSS en 1922. Bajo Stalin se implantó un sistema totalitario basado en el partido único, la planificación económica mediante planes quinquenales, la colectivización agraria (koljoses y sovjoses), la persecución de los kulaks, las purgas políticas, los gulags y los procesos de Moscú.

La crisis de 1929 y el New Deal

Durante los “felices años veinte” en Estados Unidos hubo crecimiento económico, pero existían problemas como la sobreproducción, el crédito fácil y la especulación bursátil. El crack de 1929 provocó una crisis bursátil que se convirtió en depresión económica mundial debido a la dependencia financiera internacional.

En respuesta, el presidente Franklin D. Roosevelt impulsó el New Deal, un conjunto de medidas de intervención estatal para reactivar la economía, crear empleo, regular la banca y proteger a los trabajadores. Estas políticas se relacionan con las ideas de Keynes, que defendía la intervención del Estado para estimular la demanda.

Fascismo y ascenso de Hitler

El fascismo surgió en un contexto de crisis económica, miedo al comunismo y descontento social. Se caracteriza por el nacionalismo extremo, el totalitarismo, el partido único, el culto al líder, la represión y el militarismo.

En Italia, Mussolini tomó el poder tras la Marcha sobre Roma en 1922 y estableció una dictadura. En Alemania, Hitler aprovechó la crisis económica y el descontento por el Tratado de Versalles. Tras el incendio del Reichstag y la eliminación de opositores en la Noche de los cuchillos largos, consolidó un régimen totalitario basado en la represión (Gestapo, SS), las leyes de Núremberg y la política expansionista del Lebensraum.