Las alternativas políticas tras la muerte de Franco
A la muerte del dictador Francisco Franco se daban tres alternativas políticas en España: la continuidad del régimen franquista con alguna modificación superficial, defendida por el búnker; la reforma política a partir de las leyes e instituciones del franquismo, propuesta por los aperturistas; y la ruptura democrática, acabando con el régimen dictatorial de forma inmediata.
El papel del rey fue fundamental durante la transición. El 22 de noviembre asumió la jefatura del Estado, jurando los Principios del Movimiento Nacional y las Leyes Fundamentales del régimen, pero dejando entrever en su discurso de proclamación su voluntad democrática. Decidió mantener a Carlos Arias Navarro como presidente del Gobierno. Este gobierno estaba formado por ministros representantes del franquismo inmovilista, militares y reformistas como José María Areilza, Alfonso Osorio y Manuel Fraga, con Torcuato Fernández Miranda como presidente de las Cortes y del Consejo del Reino.
El enfrentamiento entre reformistas y Arias Navarro, la agitación social, la represión del gobierno (sucesos de Vitoria en marzo de 1976) y la incapacidad de Arias Navarro para impulsar la reforma política llevaron a que este, presionado por el rey, dimitiera en julio de 1976.
El gobierno de Adolfo Suárez y la Ley para la Reforma Política
Así, el rey nombró como presidente a Adolfo Suárez (julio de 1976), quien tenía un perfil falangista, experiencia de Estado y actitud reformista. Suárez inició contactos con Felipe González, Santiago Carrillo y con CCOO. El 15 de diciembre de 1976 se dio el paso definitivo hacia la democracia: se aprueba en referéndum la Ley para la Reforma Política, ideada por Fernández Miranda, que establecía el bicameralismo y el sufragio universal.
El camino hacia la cita electoral (15 de junio de 1977) fue difícil. En 1977 hubo un recrudecimiento del terrorismo, tanto de extrema derecha (matanza de los abogados laboralistas de Atocha) como de ETA y GRAPO. A pesar del obstáculo terrorista, en febrero se aprueba la ley sobre el derecho de asociación política. El 9 de abril de 1977, Suárez legaliza el PCE por decreto ley, provocando la reacción negativa del ejército (dimisión del ministro de Marina).
Las elecciones generales celebradas el 15 de junio de 1977 dieron el triunfo (en minoría) a la UCD de Adolfo Suárez, siendo la principal fuerza política de la oposición el PSOE. Ante los resultados favorables de los nacionalistas, en septiembre de 1977 fue reinstaurada la Generalitat en Cataluña, con Josep Tarradellas como presidente; asimismo, se aprueba un régimen preautonómico para el País Vasco, que no consiguió acabar con las actuaciones de ETA.
La Constitución de 1978 y el Estado de las Autonomías
Entre septiembre de 1977 y octubre de 1978, el Gobierno creó trece preautonomías, produciendo cierto descontento en sectores del ejército. Se creó el Ministerio de Defensa para desactivar la extrema derecha militar, que protagonizaría la “Operación Galaxia”, un intento golpista en noviembre de 1978.
Las Cortes iniciaron la elaboración de la nueva Constitución, en manos de una ponencia de siete miembros. Se debatió en las Cortes de mayo a octubre, siendo aprobada en referéndum el 6 de diciembre de 1978 y promulgada el día 29. Recoge los siguientes principios:
- Soberanía nacional, monarquía parlamentaria y la unidad de España.
- Establece al rey como Jefe de Estado, teniendo el mando supremo de las FF.AA.
- División de poderes: el legislativo en dos cámaras (Congreso y Senado) elegidas por sufragio universal; el ejecutivo reside en el Gobierno; y el judicial corresponde a los juzgados y tribunales, coordinados por el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional.
- Declaración de derechos y libertades muy avanzados y definición de un Estado no confesional.
Ya aprobada la Constitución de 1978, se disolvieron las Cortes y se convocaron nuevas elecciones (marzo de 1979), ganadas por minoría por la UCD. En esta segunda legislatura se desarrolló el Estado de las Autonomías, creándose el Ministerio de Administración Territorial. Entre 1979 y 1983 se crearon diecisiete comunidades autónomas. En octubre de 1979 se aprobaron los Estatutos de Cataluña y Euskadi; Galicia en diciembre de 1980, Andalucía en febrero de 1980 y octubre de 1981, y las otras trece celebraron sus primeras elecciones en mayo de 1983. Ceuta y Melilla se conformaron en Ciudades Autónomas en 1995. Para gestionar y armonizar las mismas se promulgaron la LOFCA (1980) y la LOAPA (1982).
Crisis de la UCD y el intento de Golpe de Estado del 23-F
La primera etapa de la democracia española comienza con la Constitución de 1978. Adolfo Suárez forma gobierno entre 1979 y 1981, continuando la actividad reformista. Este gobierno se caracterizó por la inestabilidad política y la crítica a su gestión, siendo los principales problemas la división interna de la UCD, la crisis económica, el terrorismo, la amenaza de un golpe de Estado y la oposición del PSOE. En enero de 1981, Adolfo Suárez presenta su dimisión.
La extrema derecha intentó crear inestabilidad para imposibilitar la Transición mediante la Matanza de Atocha en 1977. Esta estrategia fracasó, pero se realizó un intento de Golpe de Estado el 23 de febrero de 1981, estando al mando Antonio Tejero, Alfonso Armada y Milans del Bosch, mientras se producía la investidura de Calvo Sotelo. De madrugada, el rey desautorizó el golpe y los golpistas se rindieron.
El gobierno de Calvo Sotelo (1981-1982) relanzó el proceso autonómico, aprobó la Ley del Divorcio y formalizó el ingreso en la OTAN. Sin embargo, debido a la división interna de su partido (UCD), adelantó las elecciones a octubre de 1982, las cuales fueron ganadas por el PSOE por mayoría absoluta. Con esta victoria, comienza una etapa de alternancia política.
La era del PSOE: El gobierno de Felipe González (1982-1996)
El gobierno socialista estuvo cuatro legislaturas en el poder. En la primera legislatura (1982-1986), Felipe González fue nombrado presidente y efectuó una serie de medidas:
- Una política de reajuste económico para ingresar en la CEE, que se consiguió en 1985.
- Una reforma de las Fuerzas Armadas.
- La aprobación de los estatutos de autonomía.
- Una reforma educativa (LODE), una reforma sanitaria con la Ley General de Sanidad, la despenalización del aborto y el referéndum de la OTAN en 1986.
La segunda legislatura (1986-1989) destacó por la liberalización del mercado y la lucha antiterrorista con la colaboración francesa. La tercera legislatura (1989-1993) estuvo marcada por la Exposición Internacional de Sevilla (1992) y los Juegos Olímpicos de Barcelona (1992), que mostraron al exterior la modernización de España, y por la participación en la Guerra del Golfo (1991). En 1993 comenzó una crisis agravada por las inversiones realizadas el año anterior, disparándose la inflación.
En la cuarta legislatura (1993-1996), se firmó el Pacto de Toledo (1995) que estabiliza el sistema de pensiones, pero sobresalieron casos de corrupción como el Caso Filesa. Esto, sumado a la guerra sucia contra ETA (GAL) y a las escuchas del CESID, provocó elecciones anticipadas en 1996.
Los gobiernos del Partido Popular y el regreso del PSOE
Estas elecciones fueron ganadas por el PP y José María Aznar subió al poder pactando con CiU y PNV. En su primera legislatura (1996-2000), llevó a cabo una política económica liberal, cumpliendo las condiciones del Tratado de Maastricht (1991) e integrando a España en el euro; suprimió el servicio militar obligatorio y enfrentó desafíos independentistas (Declaración de Barcelona y Pacto de Estella/Lizarra).
En la segunda legislatura (2000-2004), el PP ganó por mayoría absoluta e inició reformas en solitario: la LOCE y la Ley de Universidades; en el terreno laboral, provocó la huelga general de 2002; y en el político, implantó la Ley de Partidos. Además, fue criticado por el Plan Hidrológico, la gestión del desastre del Prestige y su apoyo a EE. UU. en la Guerra de Irak (Entrevista de las Azores, 2003).
La jornada electoral del 14 de marzo de 2004, influenciada por el atentado terrorista del 11M, fue ganada por el PSOE. José Luis Rodríguez Zapatero fue elegido presidente, aplicando en su primera legislatura (2004-2008) medidas como: la retirada de las tropas de Irak, el cambio del Plan Hidrológico, la reforma educativa (LOE), la Ley de Igualdad, la Ley de Dependencia y la legalización del matrimonio homosexual.
En marzo de 2008 volvió a ganar las elecciones, pero su segunda legislatura (2008-2011) estuvo marcada por la crisis económica global. En 2011, el PP ganó las elecciones y Mariano Rajoy consiguió la mayoría absoluta, iniciando una legislatura marcada por los recortes en sanidad y educación y la privatización. Por último, el 2 de junio de 2014 abdicó el rey Juan Carlos I, subiendo al trono su hijo Felipe VI.