Periodo de Crisis y Conflictividad Social (1902-1909)
El periodo comprendido entre 1902 y 1909 se caracterizó por una intensa evolución política en España, marcada por la crisis recurrente de los gobiernos. Los problemas fundamentales que se enfrentaron fueron:
- Conflictividad Social: Se produjeron oleadas huelguistas significativas, acompañadas por un incremento en la afiliación a sindicatos.
- Cuestión Religiosa: Resurgió el debate sobre el poder de la Iglesia, especialmente en la educación, percibido como excesivo por los sectores progresistas.
- Problema Militar: La sombra de las pérdidas coloniales de 1898 y la declaración que sufrió el ejército generaron tensiones internas.
- Movimiento Nacionalista: El auge de los movimientos nacionalistas incrementó su fuerza, aunque inicialmente se mantuvieron al margen del independentismo más radical. En Cataluña, la pérdida colonial supuso un gran perjuicio económico para la burguesía.
Los problemas se agudizaron. Una caricatura considerada ofensiva para los militares provocó el asalto de 300 oficiales a las imprentas de Barcelona. Esto llevó a la aprobación de la Ley de Suspensión de Garantías Constitucionales, y en 1906, actos similares serían tipificados como delito contra la patria.
La Semana Trágica y el Gobierno de Maura (1909)
La Semana Trágica de Barcelona (1909), que se extendió hasta la llegada de Miguel Primo de Rivera al poder, tuvo sus raíces en varios factores:
- El éxito del nacionalismo catalán.
- El crecimiento de la movilización obrera, con un radicalismo especialmente fuerte en Cataluña.
- El desarrollo de un sentimiento anticlerical y antimilitarista, visible en el contexto de la crisis marroquí.
El autoritarismo del gobierno de Maura generó posicionamientos contrarios, no solo contra el ejecutivo, sino contra el propio sistema de la Restauración.
La Crisis de Marruecos
La crisis se desencadenó debido al incremento de la presencia española en Marruecos desde finales del siglo XIX. En julio de 1909, un ataque a trabajadores de la compañía de ferrocarril española en Marruecos fue la chispa. La respuesta de Maura fue la movilización de soldados reservistas. El 26 de julio, a causa de las huelgas, se produjeron ataques a conventos. El saldo fue de varias detenciones, 17 condenas a muerte y 5 ejecuciones, lo que finalmente derribó el gobierno de Maura.
La Neutralidad Española en la Primera Guerra Mundial y la Crisis de 1917
En octubre de 1913, Eduardo Dato asumió el poder, coincidiendo con el inicio de la Primera Guerra Mundial (1GM), durante la cual España mantuvo una postura de neutralidad.
Posturas Políticas ante la 1GM
Existían dos bandos principales entre los políticos españoles:
- Aliadófilos: Partidarios de los Aliados, identificados con el sistema liberal y parlamentario.
- Germanófilos: Partidarios de las Potencias Centrales.
A pesar de no participar en el conflicto, España experimentó una expansión industrial y de exportaciones desde 1915. Sin embargo, esto generó graves consecuencias sociales:
- El regreso de españoles durante la guerra provocó paro.
- Se produjo una fuerte inflación de precios.
Estos factores impulsaron el auge de las organizaciones obreras, culminando en la Gran Crisis de 1917.
La Crisis de 1917: Tres Frentes de Descontento
La crisis de 1917 fue multifacética:
1. El Frente Obrero
La huelga general convocada por la UGT y la CNT fue el principal motor de la crisis. La suspensión de las garantías gubernamentales desembocó en una fuerte represión.
2. El Malestar Militar
Existía un profundo descontento en el ejército debido a problemas técnicos, escasez de presupuestos, falta de ascensos y salarios insuficientes. Se organizaron mediante las llamadas Juntas de Defensa. El 1 de julio de 1917 emitieron un manifiesto y un ultimátum al gobierno para aceptar sus reivindicaciones, pero este no accedió. Buscaron, por tanto, un cambio de gobierno.
3. El Frente Político y Parlamentario
Surgió una asamblea solicitada por catalanistas, socialistas y republicanos. La reunión tuvo lugar en Barcelona, congregando a senadores y diputados. Se acordó exigir un cambio de gobierno y la convocatoria de elecciones a Cortes Constituyentes. El gobierno ordenó la detención de todos los diputados participantes.
El Desastre de Annual y el Ascenso del Militarismo
En 1921 ocurrió el Desastre Annual. Abd-el-Krim atacó la población de Annual, donde se encontraban militares y civiles españoles, resultando en una masacre con cerca de 4000 muertos. Las tropas intentaron tomar Melilla, pero fueron rechazadas. Este evento generó un fuerte rechazo al conflicto por parte del PSOE y los republicanos.
El Golpe de Estado de Primo de Rivera (1923)
La crisis de 1917, el desarrollo de la Revolución Rusa y el miedo social generalizado fueron factores clave que condujeron al Golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera en 1923. Las causas destacadas incluyen:
- El Desastre Annual.
- El auge de los nacionalismos Vasco y Catalán.
- El ascenso de los partidos republicanos y socialistas, destacando la creación del Partido Comunista de España (PCE).
- La corrupción y la crisis de precios, enmarcado en el contexto internacional de entreguerras.
El golpe fue apoyado por Alfonso XIII, quien pretendía que este cambio de rumbo ofreciera una solución transitoria y regeneradora a los problemas del país. El programa político represivo incluyó:
- Suspensión de la Constitución de 1876.
- Fin del terrorismo y la Guerra de Marruecos.
- Persecución del PCE y la CNT.
El Directorio Militar (1923-1925)
Durante este periodo, Primo de Rivera actuó como ministro único, asistido por un directorio militar. Se declaró el Estado de Guerra, se disolvieron las Cortes y se impuso la censura a la prensa. Se prohibieron la bandera y el himno catalán, y el uso de la lengua catalana se restringió al ámbito privado. Se persiguió el regionalismo y se promovió la formación de la Unión Patriótica, apoyada por la oligarquía terrateniente e industrial, que colaboraba con el sistema de la Restauración. Curiosamente, el PSOE y la UGT no se opusieron inicialmente.
En 1925, el Desembarco de Alhucemas marcó un punto de inflexión, logrando acabar con el grueso de la Guerra de Marruecos.
El Directorio Civil (1925 en adelante)
En 1925, se buscó institucionalizar y civilizar la dictadura. En 1927 se creó la Asamblea Nacional Consultiva, compuesta por miembros de la Unión Patriótica, funcionando como un órgano legislativo. Se estableció un sindicato único con una organización cooperativa de trabajo, mientras se perseguía al movimiento obrero. Coincidió con la creación de monopolios en inversiones de obras públicas y sectores bancarios, en consonancia con los felices años veinte.
El Final de la Dictadura y la Caída de la Monarquía
El fin de la dictadura fue provocado por varios frentes:
- Liberales y conservadores que se posicionaron en contra de la concentración de poder.
- Republicanos, cuyo rechazo aumentó debido a la colaboración previa con la dictadura.
- Socialistas y anarquistas, descontentos con el gobierno.
El Crack del 29 afectó a la economía española, forzando la devaluación de la peseta y provocando nuevas huelgas. Miguel Primo de Rivera dimitió el 27 de enero de 1930.
La Dictablanda y el Camino a la República
El Rey nombró al General Berenguer como dictador, iniciando la Dictablanda (1930-1931). Fue un intento de regresar a la situación anterior a 1923, pero restableciendo ciertas libertades constitucionales. Mientras tanto, la oposición ganaba apoyo.
En 1930 se firmó el Pacto de San Sebastián entre republicanos, socialistas y otros grupos opositores, con el objetivo de instaurar un régimen democrático y creando un comité revolucionario.
El Pronunciamiento militar contra la monarquía en Jaca (1930) fracasó, y los capitanes que lo encabezaron fueron fusilados. Berenguer dimitió el 15 de febrero de 1931, siendo sustituido por Aznar, quien convocó elecciones municipales para 1931.
Estas elecciones fueron interpretadas como un plebiscito entre monarquía y república. Debido a los resultados, el Rey se exilió de España, y el 14 de abril de 1931 quedó instaurada la II República Española.