El Régimen de la Restauración (1875-1902)
1. El Sistema Canovista y la Constitución de 1876
1.1. La Restauración
El 29 de septiembre de 1874, el general Martínez Campos proclama a Alfonso XII (1875-1885) rey de España. Era hijo de Isabel II (quien abdicó en 1870) y se había educado en la corte austriaca y en la prestigiosa academia militar de Sandhurst (Gran Bretaña). Subió al trono con 17 años.
En diciembre de 1874, Alfonso XII dio a conocer el llamado Manifiesto de Sandhurst, que condensaba su programa político, basado en los siguientes puntos:
- Establecimiento de una monarquía de carácter liberal.
- Apertura del gobierno a las dos corrientes históricas del liberalismo español: moderados y progresistas.
- Confesionalidad católica de la Corona.
Detrás de este manifiesto estaba el político Antonio Cánovas del Castillo (1828-1897), de ideología liberal-conservadora, quien preparó la vuelta de los Borbones a la Corona y fue el verdadero artífice del sistema político de la Restauración. Esta etapa de la Historia de España abarca desde la subida al trono de Alfonso XII hasta la dictadura de Primo de Rivera (1923) con Alfonso XIII. Cánovas asumió la regencia hasta la llegada del rey el 14 de enero de 1875, quien lo confirmó como presidente del gobierno.
1.2. Las bases del sistema canovista
a. La Constitución de 1876
Fue aprobada por las Cortes constituyentes el 24 de mayo. Vuelve a introducir el llamado «liberalismo doctrinario», es decir, dos fuentes de soberanía: el rey (que representa la tradición) y las Cortes (que representan la nación). Es de carácter moderado, pero incorpora avances democráticos en la declaración de derechos. Los artículos más destacados son los siguientes:
- Soberanía nacional compartida entre el rey y las Cortes (liberalismo doctrinario).
- Amplios poderes del rey: derecho de veto, potestad legislativa, jefe de las fuerzas armadas e irresponsabilidad (son responsables sus ministros).
- Cortes bicamerales: El Congreso se renueva cada 5 años y se elige un diputado cada 50.000 habitantes. El Senado está compuesto por senadores de derecho propio (hijos del rey, grandes de España, arzobispos, etc.), los elegidos por el rey con carácter vitalicio y los nombrados por las corporaciones del Estado y los mayores contribuyentes.
- Sufragio: Censitario entre 1877 y 1890. A partir de 1890, sufragio universal.
- Amplia declaración de derechos: Libertad de cultos, libertad de enseñanza, inviolabilidad de la correspondencia, reconocimiento del habeas corpus, etc.
- Unidad de leyes: Se suprimen los fueros vascos.
- Los alcaldes son elegidos por el rey y los concejales por los vecinos.
- Confesionalidad del Estado: La religión católica es la oficial del Estado, que además se compromete a mantener el culto católico. Se permite la libertad de cultos, pero no se permiten las ceremonias o manifestaciones públicas de otras religiones que no sea la católica.
b. Pilares básicos del sistema canovista
El sistema político de la Restauración es conservador y se asentaba sobre un sistema parlamentario liberal, pero escasamente democrático. Los pilares básicos en los que se apoya el sistema son:
- La Corona: Institución incuestionable cuyo papel era ejercer como árbitro en la vida política y garantizar la alternancia en el poder de los dos partidos dinásticos (el turnismo).
- Los partidos dinásticos: El Partido Conservador y el Partido Liberal se alternan en el ejercicio del poder y renuncian a los pronunciamientos como forma de acceder al mismo.
- El Ejército: Se establece la supremacía del poder civil sobre el militar, intentando alejar totalmente al ejército de la vida política. El rey es el símbolo y la cabeza visible del ejército.
1.3. El reinado de Alfonso XII (1875-1885)
a. Fin de la Tercera Guerra Carlista y la revuelta de Cuba
La Restauración borbónica privó a la causa carlista de gran parte de su hipotética legitimidad. Un ejército realista al mando de Martínez Campos pacificó Cataluña; el propio rey dirigió las operaciones de conquista en el Maestrazgo a lo largo de 1875. El conflicto continuó en Navarra y el País Vasco, pero a principios de 1876 las tropas carlistas se rindieron. Carlos (VII) se marchó al exilio.
Una de las consecuencias de la derrota carlista fue la abolición definitiva de los fueros vascos, quedando estos sujetos al pago de impuestos y al servicio militar. En 1878 se estableció un sistema de «conciertos económicos» en virtud de los cuales las provincias vascas recaudan los impuestos directamente por medio de las Diputaciones y pagan anualmente una cantidad estipulada a la Administración central.
En 1878 se firmó la Paz de Zanjón, por la que se prometió a los cubanos reformas políticas y administrativas (Cuba tendría diputados en Cortes), la abolición de la esclavitud (aprobada en 1888) y una amplia amnistía. El incumplimiento por parte del Gobierno de parte de las reformas daría origen a nuevas revueltas en los años 1879 y 1895.
b. Los gobiernos de Alfonso XII
Los primeros 5 años del reinado de Alfonso XII estuvieron marcados por el dominio del Partido Conservador, cuyo líder, Cánovas del Castillo, fue presidente. En estos años se liquidó la Tercera Guerra Carlista y se resolvió, de momento, la revuelta de Cuba con la Paz de Zanjón (1878).
En 1880 se fundó el Partido Fusionista, más tarde llamado Partido Liberal, dirigido por Sagasta. La política autoritaria de Cánovas obligó al rey a llamar a Sagasta para formar gobierno (1880-1883). Se suavizaron las medidas autoritarias del gobierno anterior y se favoreció el sistema librecambista. La división del Partido Liberal, sin duda por su falta de experiencia política, provocó la caída de Sagasta.
En noviembre de 1885 murió Alfonso XII y asumió la regencia su segunda esposa, María Cristina de Habsburgo, que estaba embarazada del futuro rey Alfonso XIII.
2. El Sistema Canovista: Bipartidismo y Turno Pacífico
2.1. Bipartidismo y turno pacífico
El objetivo de Cánovas era establecer un sistema político basado en la alternancia en el poder entre dos fuerzas políticas fieles a la monarquía, relegando al resto de los partidos a ser oposición al estar «fuera del turno», es decir, que nunca iban a gobernar. Estos partidos eran:
- Partido Conservador: De ideología muy moderada. Aglutinaba a los sectores más conservadores de la sociedad española, con la excepción de los carlistas. Eran defensores de la Iglesia y del orden social y no querían reformas políticas y sociales avanzadas. Su líder era Cánovas del Castillo.
- Partido Fusionista (Partido Liberal): Más tarde adoptó el nombre de Partido Liberal. Se situaba «a la izquierda» del Conservador y reunía a los antiguos progresistas y unionistas. Deseaban reformas políticas progresistas y eran laicos. Se nutría de las clases medias, intelectuales, profesiones liberales, industriales, etc. Su líder era Práxedes Mateo Sagasta.