El Nacionalismo y el Sistema de Alianzas en la Primera Guerra Mundial

pronombres personales

todos hablativo:

mecum→conmigo secum→consigo

tecum→contigo nobiscum→connosotros

vobiscum→convosotros

posesivos

meus,-a,-um→mio noster,-tra,-trum→nuestro

tuus,-a,-um→tuyo vester,-tra,-trum→vuestro

suus,-a,-um→suyo

demostrativos

hic,haec,hoc este
singularplural
MASC.FEM.NEUTMASC.FEM.NEUT
Nhichaechochihaehaec
Ahunchanchochoshashaec
Ghuiushuiushuiushorumharumhorum
Dhuichuichuichishishis
Ahochachochishishis


iste,ista,estud ese
MASCFEMNEUMASFEMNEU
Nisteistaistudistiistaeista
Aistumistamistudistosistasista
Gistiusistiusistiusistorumistarumistorum
Distiistiistiistisistisistis
Aistoistaistoistisistisistis
ille,illa,illud aquel
MASFEMNEUMASFEMNEU
Nilleillailludilliillaeilla
Aillumillamilludillosillasilla
Giliusilliusilliusillorumillarumillorum
Dilliilliilliillisillisillis
Ailloillailloillisillisillis

Nacionalismo: Fue un movimiento que se convirtió en una de las grandes fuerzas culturales y políticas del S. XIX. Se nutre de reivindicaciones culturales del folclore y la tradición, pero pronto pasaría a la reivindicación política según la cual toda nación debe tener un estado propio. La principal consecuencia en este sentido será la unificación de dos naciones que no tienen estado propio; la alemana y la italiana.
Sistema de alianzas: Creó un equilibrio de poderes y una situación conocida como Paz Armada. El carácter contradictorio de esta expresión mostraba la fragilidad del momento histórico, a lo que había que añadir un estado de opinión favorable a la guerra, e incluso una exaltación de la guerra como algo purificador. Ejemplos de alianza fueron: Inglaterra, Francia y Rusia, a lo que luego se unió EE.UU. y por otro lado, Alemania, Austria y el Imperio Turco.
Tratado de Versalles: Estipuló las condiciones de la rendición alemana, fue un ejemplo de equivocación diplomática. Alemania tuvo que hacerse cargo del coste de las reparaciones, renuncia a diversos territorios y a un proceso de desmilitarización. Francia que tenía un gran deseo de venganza hacia Alemania vio cumplido su deseo. Frente al resentimiento del Tratado de Versalles hubo otras medidas destinadas a evitar futuros conflictos.

Causas

El panorama antes de la batalla era el siguiente; en Europa el nacionalismo y el patriotismo se habían extendido como un virus acompañado de viejos rencores y cuentas pendientes. Francia tenía miedo y resentimiento hacia Alemania, cuya unificación se había realizado a costa de la imputación y humillación del estado Francés. Al mismo tiempo la grandeza de la joven Alemania estaba dando lugar a un mal disimulado carácter expansionista.
La desconfianza francesa hacia Alemania provocó el acercamiento de Francia a Rusia, una de las alianzas que acabarían creando el efecto dominó que llevó a la guerra. Rusia era una nación enorme y anacrónica cuyo absolutismo contrastaba con el liberalismo o el parlamentarismo que dominaba el resto de Europa. Sin embargo, su tamaño e importancia histórica hacían de Rusia un elemento a tener en cuenta en el inestable panorama internacional.
Por supuesto, Alemania no se quedaría parada ante los movimientos diplomáticos de Francia y buscaría una alianza con Austria, superando los rencores del proceso de unificación. Al fin y al cabo eran naciones hermanas, y Austria necesitaba aliados contra los tumultos internos que padecía.
Lo que hacía de Austria un imperio frágil era su carácter multinacional. Además de Hungría, en las fronteras del imperio había italianos, serbios, croatas… Todos ellos dominados por la mayoría germana. Curiosamente el austriaco era también la vanguardia cultural de Europa, y el país en el que nació el movimiento más revolucionario del S. XX, el psicoanálisis de Sigmund Freud.

Otro de los protagonistas de la 1ªGM fue Inglaterra, que a principios del S. XX mantenía su típica postura de observador neutral de los asuntos europeos.Sus energías se concentraban en explotar y administrar su enorme imperio colonial africano y asiático.

A nivel político era posiblemente la potencia europea más avanzada, pero a nivel industrial ya no era la única potencia, compitiendo con Francia, Alemania o los jóvenes Estados Unidos.
Respecto a los Estados Unidos, su papel en la escena internacional era una incógnita. En cierto sentido Europa todavía menospreciaba el potencial estadounidense, a pesar de que en 1898 España había sufrido las consecuencias de subestimar a los norteamericanos. E.E.U.U. era una potencia industrial pero que había renunciado al imperialismo al estilo inglés o francés. En lugar de eso, E.E.U.U. practicaba el colonialismo económico y político más sutil.
Y por último, el otro gran foco de inestabilidad internacional era el Imperio Turco, otro gigante con pies de barro que compartía con el Imperio Austriaco algunos problemas, demasiado tamaño, demasiada diversidad nacional, un poder central frágil y cuestionado. Además las potencias europeas en especial Rusia e Inglaterra veían en la descompensación del imperio turco una oportunidad para sus intereses.
En el Imperio Turco la población árabe, armenia o serbia suponía un elemento potencialmente desestabilizador, por lo que Turquía se uniría a Alemania y a Austria ante un posible estallido. Sin embargo, lo que tendría más consecuencias a largo plazo seria la aparición del sionismo, un movimiento que propugnaba el regreso de los judíos a Palestina para crear su propio estado. Palestina, como el resto del mundo árabe, pertenecía al Imperio turco. El gobierno inglés se comprometía a apoyar en el futuro a ese hipotético estado judío.

Este sistema de alianzas creo un equilibrio de poderes y una situación conocida como paz armada. El carácter contradictorio de esta expansión mostraba la fragilidad del momento histórico, a lo que había que añadir un estado de opinión favorable a la guerra, e incluso una exaltación de la guerra como algo purificador.

 Solo faltaba la chispa que hiciera estalla el conflicto. La duda era como y donde se produciría.
Finalmente fue la convulsa zona de los Balcanes el escenario donde se desencadeno la tragedia. El asesinato en Sarajevo (Bosnia) de Francisco Fernando, heredero al trono del Imperio Austriaco, fue considerado por Austria como una operación de los serbios en su intento de acelerar la emancipación de los esclavos. Austria no podía dejar algo así sin respuesta y tras poner a serbia un ultimátum, que era una farsa, le declaró la guerra. La duda era qué iba a hacer Rusia a continuación.
Rusia, cuyos verdaderos interesas tenían que ver con el control de los estrechos entre el mar negro y el Mediterráneo, declaró la guerra a Austria, y el terrible mecanismo de la paz armada se puso en marcha. La rapidez con la que ejércitos de varios países se movilizaron demostraba que en realidad la guerra no fue una sorpresa, que todos estaban preparados para ella y que en cierto sentido la estaban deseando. También la población civil vivió de la gran guerra con un entusiasmo justo del adoctrinamiento patriótico.

consecuencias

el estallido de la guerra tuvo una consecuencia terrible para el movimiento obrero; demostró que la conciencia de clase era más débil que la conciencia nacional. El patriotismo había anulado la idea internacionalista del movimiento obrero. También hubo intentos de algunos intelectuales para mantener una conciencia europeista frente al orgullo de cada nación. Un ejemplo fue el escritor Stefan Zweig.

En 1918 la guerra llega a su fin. El imperio Austriaco se rinde dejando a los alemanes prácticamente en solitario y con el convencimiento de que aún había una posibilidad de ganar. El fin de la guerra abre una era de incertidumbre en el sentido de establecer responsabilidades y rediseñar el mapa europeo en profundidad. Un dato nos da ideas del alcance de la guerra; de los cuatro imperios que entraron en la guerra en 1914, ninguno sobrevirá en 1918.
La situación era nueva, pero los métodos fueron tradicionales; establecer una paz de vencedores y vencidos, de culpables e inocentes, algo que en un conflicto como la 1ªGM era forzosamente injusto. De esa forma, Alemania fue considerada como la gran culpable de la guerra, y el rencor francés tuvo demasiado peso a la hora de establecer el castigo a Alemania. Al mismo tiempo se decidió la descompensación del Imperio Austriaco. Austria quedaba reducida a un pequeño país sin peso específico orbitando en torno a Alemania, y de su territorio nacería Hungría y especialmente Yugoslavia, una especie de serbia artificial.

El Tratado de Versalles que estipulo las condiciones de la rendición alemana fue todo un ejemplo de equivocación diplomática, de sangre caliente y de revanchismo.

 Alemania cargó con el estigma de la culpa de la guerra y con el coste de las reparaciones, además de sufrir una mutilación territorial yun proceso de desmilitarización que atacaba la misma esencia del orgullo y la identidad del país. Francia se había anotado un punto, pero había alimentado el deseo de venganza de los alemanes. Frente al resentimiento del Tratado de Versalles, hubo otras medidas destinadas a evitar futuros conflictos, la más importante de las cuales fue la creación de la Sociedad de Naciones como un instrumento para solucionar problemas entre países por la vía diplomática. Sin embargo, la Sociedad de Naciones nació herida de muerte desde el momento en que Estados Unidos no quiso entrar y además se estableció un contraproducente “derecho de admisión”.Pero tal vez la consecuencia más peligrosa de la 1ªGM fue el profundo decredito de la democracia, del parlamentarismo liberal y en general de la civilización burguesa, como si la guerra hubiera demostrado que los cimientos de occidente eran frágiles, que el progreso técnico o científico en una trampa y la democracia una equivocación. El arte, la cultura, el pensamiento, se dejarán llevar por una corriente nihilista de la que nacería la tentación del totalitarismo.A largo plazo el diseño de Europa tras las 1ªGM tendría consecuencias en los años 90, con la desintegración y guerra en Yugoslavia. De alguna forma esta guerra cerró el círculo abierto por el asesinato de Francisco Fernando; la sangría comenzó en Sarajevo y terminaría en Sarajevo.Finalmente, otra consecuencia a largo plazo de la 1ªGM fue la aparición del derecho de autodeterminación, una propuesta demasiado vaga desde el punto teórico, del presidente estadounidense Wilson. Este derecho parte del concepto impreciso de “pueblo”, y aunque en principio nació para defender los derechos de naciones oprimidas, con el tiempo seria reivindicado por movimientos o partidos nacionales o independentistas.