Constitución de 1812 y Manifiesto de 1854: hitos del liberalismo español del siglo XIX

Constitución de 1812 (Cortes de Cádiz)

Descripción

Descripción: El interés radica en que se trata de la primera constitución de la Historia de España. Es expresión del liberalismo político que se está abriendo paso en toda Europa y el primer texto legal que establece que la soberanía no pertenece al rey («el soberano») sino que reside en la Nación. Así, las Cortes de Cádiz se constituyen en poder establecido ante el vacío que ocasionan las Abdicaciones de Bayona, realizando una revolución liberal en España con su obra legislativa y esta constitución, y finiquitando legalmente el Antiguo Régimen.

Ideas

Idea principal: ruptura con el Antiguo Régimen y establecimiento de un Estado liberal, lo que limitaba el poder real con la soberanía nacional y ponía fin al absolutismo (artículo 3).

Ideas secundarias:

  • Artículo 1 – «La Nación española es la unión de todos los españoles de ambos hemisferios» – equipara legalmente por vez primera a los españoles de las colonias con los de la metrópoli.
  • Artículo 4 reconoce varios derechos y, entre ellos, uno de interés para la burguesía: el derecho a la propiedad.
  • Artículo 12 impone un Estado confesional («La religión de la nación española es y será perpetuamente la católica, apostólica y romana»), lo que se considera una concesión a la poderosa Iglesia católica.
  • Artículo 14 reconoce a la Monarquía como la forma de Estado y, por tanto, a la casa de Borbón. Los artículos 15, 16 y 17 establecen la separación de poderes, uno de los principios básicos del liberalismo. El rey, sin embargo, mantiene poderes muy amplios: comparte el legislativo y detenta el ejecutivo (artículos 15 y 16).

Contexto

El texto se encuadra en el periodo de la crisis del Antiguo Régimen en España, concretamente en el periodo de la revolución liberal, las Cortes de Cádiz y la Guerra de la Independencia. Antecedentes: La caída de Godoy y de Carlos IV y la elevación al trono de Fernando VII agravaron la crisis de la monarquía española. Esto favoreció los planes de Napoleón, que logró atraer a la familia real a la localidad francesa de Bayona, donde les impuso las abdicaciones de Carlos IV y Fernando VII (las abdicaciones de Bayona). Napoleón decidió entonces entregar el reino de España a su hermano José I, lo que desembocó en la oposición del pueblo español y en el inicio de la Guerra de la Independencia (1808–1814). Fue un monarca impopular, que contó con el apoyo de los viejos ilustrados que creían sinceramente en las reformas, pero que fueron tachados de afrancesados por las clases populares opuestas al rey francés.

Cortes de Cádiz: El levantamiento popular de mayo de 1808 condujo a la formación de juntas locales y provinciales, que más tarde confluyeron en la Junta Suprema Central y en las Cortes no estamentales en Cádiz. Ésta era la única ciudad totalmente libre de la ocupación napoleónica y por eso allí se reunieron las instituciones españolas para dirigir la guerra contra los franceses y las reformas que la mayoría burguesa y los ilustrados reclamaban. Las Cortes, compuestas por liberales, absolutistas y jovellanistas (ilustrados) pero de mayoría liberal, aprobaron una abundante legislación que supuso la demolición jurídica del Antiguo Régimen (abolición de los señoríos, de los gremios, …) y elaboraron esta constitución liberal, la primera de España.

Trascendencia

La Constitución de 1812 destaca por ser la primera Carta Magna española; tuvo mucha influencia en otros países, pero en España fue abolida por Fernando VII en 1814, restaurando así el absolutismo.

Manifiesto del pronunciamiento de 1854 y el Bienio Progresista

Descripción

Descripción: El documento que comentamos es el manifiesto del pronunciamiento que dio lugar al Bienio Progresista en España y ahí reside su relevancia, canalizando un golpe militar en una revolución popular con un programa liberal claro. Redactado por Cánovas del Castillo y firmado por O’Donnell en 1854, exigía reformas políticas y sociales que influirían en la política española posterior.

Ideas

Idea principal: apoyo al pronunciamiento de los progresistas que prometen las reformas que el país necesita: una profunda «regeneración liberal» (últimas líneas del texto).

Ideas secundarias:

  • En el primer párrafo mencionan el pronunciamiento de Vicálvaro contra los moderados («tan heroicamente mostrado en los campos de Vicálvaro»), critican el autoritarismo de los moderados («el yugo de los tiranos») y prometen una ampliación del sufragio («la nación disfrutará los beneficios del régimen representativo»).
  • Se pretende mantener a Isabel II en el trono, pero sin el grupo de personajes que le influían negativamente (moderados, corruptos, sacerdotes… «pero sin camarilla que lo deshonre», línea 6).
  • Prometen reformas que son reivindicaciones progresistas: ampliación del sufragio, libertad de imprenta, autonomía municipal y, por tanto, elección de los alcaldes por sufragio (líneas 7 a 11).
  • Unas Cortes futuras fijarán el marco legal (una nueva Constitución, la non nata de 1856).

Contexto

Periodo de la construcción del Estado liberal y del reinado de Isabel II. Concretamente el periodo que termina con la Década Moderada e inicia el Bienio Progresista. La Década Moderada (1844–1854) es un periodo en el que las élites (la oligarquía formada por la burguesía, nobleza y clero) ostentan el poder económico y político por medio de los liberales moderados y el amaño de las elecciones. Se crean las instituciones (Guardia Civil, reforma de la Hacienda -Mon-, Constitución de 1845…) que consolidan el Estado liberal, pero el sistema político evoluciona en un sentido autoritario. Todo ello, unido a la corrupción del sistema electoral, provocó el pronunciamiento de Leopoldo O’Donnell y Domingo Dulce que dio lugar a una nueva etapa: el Bienio Progresista.

En este periodo se ampliaron las libertades (de prensa, reunión), se devolvió autonomía a los municipios, se eligieron Cortes Constituyentes para realizar una nueva constitución (la non nata), se aplicó la desamortización de Madoz y se aprobó la nueva Ley de Ferrocarriles. El surgimiento de nuevas opciones políticas como el Partido Demócrata, que posteriormente se convertiría en el Partido Republicano, supuso la petición del sufragio universal y el derecho de asociación, derechos que exigieron las organizaciones obreras en la huelga general, la primera de España, de 1855. Tras el pronunciamiento moderado que puso fin al Bienio Progresista nacería, de la mano de O’Donnell, la Unión Liberal, opción intermedia entre Progresistas y Moderados, que se alternaría en el poder con los moderados de Narváez hasta la «Revolución Gloriosa» de 1868.