Filosofía Medieval: Comparativa de Pensamiento de Aquino, Agustín y Ockham

Santo Tomás de Aquino: La Síntesis Aristotélico-Cristiana

1. Teoría del Conocimiento

Santo Tomás de Aquino sostiene que todo conocimiento humano comienza en los sentidos. El ser humano no posee ideas innatas, sino que conoce la realidad a partir de la experiencia sensible. A partir de los datos proporcionados por los sentidos, el entendimiento actúa mediante dos funciones:

  • El entendimiento agente: abstrae las formas universales a partir de las imágenes sensibles.
  • El entendimiento paciente: recibe y comprende dichas formas.

De este modo, el conocimiento humano es empírico en su origen y racional en su desarrollo. Gracias a la razón, el ser humano puede conocer las leyes de la naturaleza y alcanzar verdades universales.

2. Concepción de la Realidad y Metafísica

La concepción de la realidad en Santo Tomás es realista y metafísica, influida por Aristóteles. La realidad existe independientemente del conocimiento humano y está compuesta por seres creados que dependen de Dios. Todo lo real se explica mediante la distinción entre acto y potencia, lo que permite comprender el cambio y el movimiento.

2.1. Acto y Potencia

Los seres creados poseen potencia, ya que pueden llegar a ser lo que todavía no son, mientras que Dios es Acto Puro, sin potencia.

2.2. Esencia y Existencia

Santo Tomás distingue entre esencia y existencia: en los seres creados ambas están separadas, lo que explica su carácter contingente, mientras que en Dios coinciden, ya que es el Ser Necesario. Dios es fundamento último de toda la realidad, que además está ordenada y orientada hacia fines.

3. Demostración de la Existencia de Dios (Las Cinco Vías)

Santo Tomás defiende que la existencia de Dios puede ser demostrada racionalmente. Rechaza que sea una verdad evidente por sí misma y propone demostraciones a posteriori, que parten de la experiencia sensible. Estas demostraciones son Las Cinco Vías:

  1. Vía del Movimiento: Todo lo que se mueve es movido por otro, por lo que debe existir un Primer Motor Inmóvil.
  2. Vía de la Causa Eficiente: Debe existir una Causa Primera que origine la serie de causas.
  3. Vía de la Contingencia: Los seres contingentes requieren un Ser Necesario que explique su existencia.
  4. Vía de los Grados de Perfección: Debe existir un Ser Sumamente Perfecto que sea causa de todas las perfecciones.
  5. Vía del Orden del Mundo: El orden y la finalidad presentes en la naturaleza implican la existencia de una Inteligencia Ordenadora.

Todas ellas conducen a la afirmación de un ser necesario, causa primera, acto puro e inteligencia ordenadora, al que llamamos Dios. De este modo, la existencia de Dios no es solo un artículo de fe, sino una verdad que puede ser alcanzada por la razón.

4. Concepción del Ser Humano

El ser humano es una unidad sustancial de cuerpo y alma, siguiendo el hilemorfismo aristotélico. El alma es la forma del cuerpo y no una sustancia separada mientras el ser humano vive. Santo Tomás distingue tres tipos de alma: vegetativa, sensitiva y racional, siendo esta última exclusiva del ser humano. El alma racional es espiritual e inmortal, ya que puede realizar actos intelectivos independientes del cuerpo. El ser humano posee inteligencia y voluntad y está orientado hacia Dios como su fin último.

5. Ética y Ley

La ética de Santo Tomás es una ética teleológica, orientada hacia un fin. El fin último del ser humano es la felicidad, que no consiste en bienes materiales ni en placeres sensibles, sino en la unión con Dios. Esta felicidad plena no se alcanza completamente en esta vida, sino en la vida eterna.

La moral se fundamenta en la Ley Eterna, que es el plan racional de Dios sobre el universo. El ser humano participa de esta ley mediante la Ley Natural, que puede conocerse por la razón y se expresa en principios como hacer el bien y evitar el mal. La ley divina completa la ley natural y orienta al ser humano hacia su fin sobrenatural.

6. Política y Bien Común

Santo Tomás considera que el ser humano es social por naturaleza y necesita vivir en comunidad. El fin del Estado es el bien común, entendido como las condiciones que permiten a las personas vivir conforme a la razón y alcanzar su fin último. La ley humana debe derivarse de la ley natural y respetarla. Cuando una ley es injusta y contradice la ley natural, deja de ser verdadera ley y no obliga moralmente. Defiende una monarquía moderada, limitada por la ley y orientada al bien común.


San Agustín de Hipona: Interioridad y Platonismo Cristiano

1. Teoría del Conocimiento (Iluminación Divina)

San Agustín sostiene que el conocimiento verdadero no procede principalmente de los sentidos, sino del interior del alma. Defiende la teoría de la iluminación divina, según la cual Dios ilumina el entendimiento humano para que pueda conocer las verdades eternas. La verdad no se encuentra en el mundo exterior, sino en el interior del ser humano, donde el alma entra en contacto con Dios. El camino hacia el conocimiento es, por tanto, la interioridad.

2. Concepción de la Realidad

La concepción de la realidad en San Agustín está influida por el platonismo. Distingue entre el mundo sensible, cambiante e imperfecto, y el mundo inteligible, eterno e inmutable. Dios es la verdad suprema y el fundamento de toda la realidad. El mal no es una sustancia, sino una privación del bien, y surge cuando las criaturas se alejan de Dios. Toda la realidad creada depende de Dios y solo en Él encuentra su sentido pleno.

3. Existencia de Dios

San Agustín no ofrece demostraciones empíricas como Santo Tomás, sino que defiende la existencia de Dios a partir de verdades eternas presentes en el alma humana. El hecho de que existan verdades universales, necesarias e inmutables implica la existencia de un ser supremo que las fundamenta, que es Dios. Dios es la verdad y el bien supremo, y el ser humano solo puede conocerlo plenamente mediante la fe.

4. Concepción del Ser Humano y Ética

Para San Agustín, el ser humano es un ser espiritual en el que el alma tiene primacía sobre el cuerpo. El alma es inmortal y está orientada hacia Dios. El ser humano posee libertad, pero puede hacer un mal uso de ella. El mal moral surge cuando el ser humano se aparta de Dios y dirige su voluntad hacia bienes inferiores.

La ética agustiniana se basa en el amor. El fin último del ser humano es Dios, y la felicidad consiste en amarlo por encima de todo. El mal no es algo positivo, sino una desviación del amor hacia objetos que no son Dios. La gracia divina es necesaria para que el ser humano pueda obrar el bien y alcanzar la salvación.

5. Política (Ciudad de Dios y Ciudad Terrenal)

San Agustín no desarrolla una teoría política clásica. Distingue entre la Ciudad de Dios (formada por quienes aman a Dios) y la ciudad terrenal (formada por quienes se aman a sí mismos). El Estado tiene como función principal mantener el orden y limitar el pecado, pero no puede garantizar la felicidad humana, que solo se alcanza en Dios.


Guillermo de Ockham: Nominalismo y Separación de Fe y Razón

1. Teoría del Conocimiento

Guillermo de Ockham sostiene que el conocimiento humano se basa exclusivamente en la experiencia. Rechaza la existencia de ideas innatas y afirma que solo conocemos directamente los individuos concretos. El entendimiento humano no capta esencias universales reales, sino que forma conceptos a partir de la experiencia sensible. Estos conceptos universales no existen en la realidad, sino únicamente en la mente como signos mentales. De este modo, Ockham defiende un conocimiento empírico y limita el alcance de la razón humana, especialmente en el ámbito metafísico.

2. Concepción de la Realidad (Nominalismo)

La concepción de la realidad en Ockham es nominalista. Solo existen individuos singulares y concretos, mientras que los universales no tienen existencia real. Los universales son simplemente nombres que utilizamos para referirnos a conjuntos de individuos semejantes. Ockham critica la metafísica realista de autores como Santo Tomás y defiende el principio conocido como la Navaja de Ockham, según el cual no deben multiplicarse los entes sin necesidad. Esto supone una simplificación de la explicación de la realidad y un rechazo de las construcciones metafísicas complejas.

3. Dios, Fe y Razón

Ockham sostiene que la razón humana no puede demostrar racionalmente la existencia de Dios ni conocer su esencia. Las verdades sobre Dios pertenecen exclusivamente al ámbito de la fe y no pueden ser alcanzadas mediante demostraciones racionales. De este modo, Ockham separa claramente fe y razón: la razón se limita al conocimiento del mundo empírico, mientras que la fe se ocupa de las verdades religiosas. Esta postura supone una ruptura con la síntesis tomista entre fe y razón.