El Camino de Descartes hacia la Certeza: La Duda Metódica
René Descartes, en su búsqueda del fundamento indubitable del conocimiento, establece la duda metódica. Su estrategia consiste en rechazar como absolutamente falso todo aquello en lo que pudiera advertirse la menor sombra de duda. El objetivo es determinar si existe algo en la mente que sea enteramente indudable.
Sometimiento a la Duda
Descartes somete a duda todo lo existente, rechazando progresivamente elementos y principios. Debido a esta postura escéptica inicial, los siguientes elementos son puestos en tela de juicio:
- El Conocimiento Sensorial: Rechaza en primer lugar el conocimiento basado en los sentidos, pues estos nos inducen a errores en la mayoría de los casos, si no en todos.
- La Distinción entre Vigilia y Sueño: Plantea una expresión más radical de su duda: la imposibilidad de distinguir con certeza la vigilia del sueño. Todos los pensamientos que experimentamos despiertos pueden ocurrirnos también durante el sueño, impidiendo hallar certeza absoluta de que lo percibido sea real y no un mero producto de la imaginación.
- La Hipótesis del Genio Maligno: Introduce la hipótesis de un espíritu maligno, de extremo poder e inteligencia, cuyo único empeño es inducirle a error sistemáticamente.
Bajo esta premisa, Descartes finge que todo conocimiento adquirido hasta ese momento era falso, al no poder asegurar que fuera distinto de las ilusiones o los sueños.
El Primer Principio: El Cogito
Tras este periodo de duda exhaustiva, Descartes da con un principio que soporta toda objeción: Cogito ergo sum, o “pienso, luego existo”.
Observa que esta es la única verdad de la que puede estar absolutamente seguro. Aparece ante su mente como una verdad clara y distinta, constituyendo el primer principio de la filosofía que estaba buscando.
Consecuencias del Cogito
Con el Cogito, Descartes justifica su propia existencia como un ente pensante (res cogitans), que no necesita, para ser, de un lugar físico ni de ninguna cosa material.
Esto establece una separación fundamental entre:
- El Alma (Mente): Inmortal y el núcleo del conocimiento.
- El Cuerpo: Mortal y menos fácil de conocer e importante que el alma.
La Prueba de la Existencia de Dios
Posteriormente, Descartes reflexiona sobre la naturaleza de su propia duda. Si en sí mismo existe la duda, y la duda es una imperfección, tuvo que haber aprendido a concebir algo más perfecto que él mismo.
Por lo tanto, debe existir alguna naturaleza sin defecto, más perfecta, de la cual él dependiese y de quien hubiese adquirido todo cuanto poseía. Este ser más perfecto no podía proceder de la nada, ni de él mismo (pues si así fuera, poseería ya esas cualidades perfectas que le faltan).
Atribuye a Dios todas las cualidades positivas y niega las negativas. De manera análoga, deduce que los cuerpos defectuosos e imperfectos de la Tierra deben regirse en todo momento por el poder divino, siendo incapaces de subsistir sin Él ni un solo instante.
Crítica al Empirismo y Fundamento de la Verdad
Descartes realiza una crítica al empirismo, señalando la limitación con la que abordan las ideas cuya percepción sensorial no es posible (argumenta que el hecho de no haber visto nunca a Dios o al alma no implica su inexistencia). Además, indica lo poco que se puede lograr usando únicamente los sentidos, ya que estos requieren de la razón para ser interpretados.
Retomando su definición de verdad como aquello que aparece con claridad y distinción en la mente, deduce que todas estas verdades deben su existencia a la propia existencia de Dios. En consecuencia, todas nuestras ideas o nociones que son claras y distintas son verdaderas y reales porque proceden justamente de la idea perfecta de Dios.
Contexto Histórico y Biográfico de Descartes
Vida y Formación
René Descartes es considerado el primer gran filósofo de la Edad Moderna y el iniciador del racionalismo. Nació en Francia en 1596. Se educó en el colegio jesuita de La Flèche y se licenció en Derecho por la Universidad de Poitiers.
En 1625 se mudó a París, pero en 1629 se estableció definitivamente en Holanda. Finalmente, se trasladó a Estocolmo, donde falleció en 1650.
La Época de Crisis
Su filosofía se desarrolla en una época de profunda crisis, que se manifiesta en varios campos:
Dimensiones de la Crisis del Siglo XVII
- Económica: Desarrollo de un capitalismo comercial muy vinculado a la producción. Surge la teoría económica del mercantilismo, que basa la riqueza nacional en la acumulación de oro, potenciando la exportación de productos propios.
- Política: Centralismo y uniformación del Estado, buscando el absolutismo monárquico.
- Religiosa: Esfuerzo de recristianización practicado tanto por protestantes como por católicos.