La Lírica Cortesana y el Contexto del Siglo XV
Al llegar el siglo XV, se produce entre la nobleza un refinamiento aristocrático que se manifiesta en los gustos por las fiestas palaciegas y por el cultivo del arte y la literatura. Los nobles, que antes eran guerreros rudos y que se desinteresaban por la literatura, se concentran en torno al rey y dan lugar a una intensa vida cortesana. Este gusto por las artes, y especialmente por la poesía, origina una proliferación de trovadores que demuestran en la corte su habilidad y destreza técnica. La mayor parte de estas composiciones se recogen en cancioneros (colecciones de poesía).
Desde el punto de vista formal y temático, la lírica cortesana cancioneril se manifiesta fundamentalmente bajo dos formas poéticas: el arte real y el arte mayor.
El Arte Real y la Influencia Provenzal
En primer lugar, el arte real, o lírica de cancionero, recibe la influencia de la poesía provenzal. Por tanto, el tema más tratado e importante es el amoroso, inspirado en la convención del amor cortés. El amor se concibe como un vasallaje que el caballero rinde a la dama; aquel suele ser rechazado y acepta voluntariamente su destino, llegando incluso a gozar con su propio dolor.
Así, son frecuentes las referencias al amor utilizando alegorías relacionadas con la guerra (conquistar a una dama) o a la enfermedad y al dolor (el amor se presenta como un fuego que consume). Del mismo modo, las referencias a la dama se hacen en términos de señora y el caballero se considera siervo o vasallo.
Dentro de esta poesía se encuentran gran variedad de temas y géneros: la cántiga y la canción trovadoresca, el dezir, la esparza, las preguntas y debates y la glosa.
El Arte Mayor y sus Grandes Exponentes
Juan de Mena escribió en arte mayor. Su obra más conocida es Laberinto de Fortuna, un poema alegórico cargado de erudición al estilo de Dante, escrito en verso dodecasílabo y con casi trescientas coplas de arte mayor, caracterizado por el uso de un lenguaje latinizante. El tema de este gran poema es el papel de la Providencia en la vida humana y el destino nacional de Castilla.
Por último, Jorge Manrique es quizás el autor más importante de este siglo debido a su gran obra, Coplas a la muerte de su padre. Estas son una dolorosa elegía en la que Manrique se lamenta. El poema está compuesto por cuarenta coplas de pie quebrado o, a partir de entonces, coplas manriqueñas. Cada una de las coplas consta de dos sextillas. Algunas de las características más importantes de las Coplas a la muerte de su padre, que lo han constituido como un clásico de la literatura castellana, son la sobriedad, la sencillez, la claridad y la belleza.
- Sobriedad: Manrique adopta una postura ante la muerte llena de serenidad y esperanza en la vida del más allá.
- Sencillez: Las ideas se relacionan con coherencia y cohesión, confiriendo claridad a la estructura:
- Coplas I a XIV: El poeta reflexiona sobre la fugacidad de la vida (Tempus irreparabile fugit) y la inestabilidad de las cosas de este mundo (Vanitas vanitatum).
- Coplas XV a XXIV: Ejemplos concretos de las reflexiones anteriores con referencias a personajes ilustres, empleando el tópico del Ubi sunt?
- Coplas XXV a XL: Centradas en la figura de don Rodrigo: elogio de su persona, visita de la muerte y aceptación resignada.
Estilo y Métrica de la Lírica del Siglo XV
Desde un punto de vista estilístico, abundan los juegos de conceptos (antítesis, paradojas, juegos de palabras) que sirven para expresar la turbación y zozobra interna del enamorado. El tipo de verso más frecuente es el octosílabo; pero también aparece el arte mayor, intentando incorporar la métrica italiana a la poesía castellana.
En segundo lugar, el arte mayor, que se expresa habitualmente en verso largo (sobre todo el dodecasílabo), está dividido en dos hemistiquios por medio de una cesura muy marcada. Esta forma poética está influida por Dante y Petrarca; es decir, existe una clara influencia italiana.
De entre los cancioneros conservados destacan el Cancionero General (recopilado por Hernando del Castillo en 1511), el Cancionero de Baena (antología de Juan Alfonso de Baena en 1445-1453) y el Cancionero de Estúñiga.
El Marqués de Santillana
En la producción poética de estos cancioneros contamos con muchos autores, entre los que destaca el Marqués de Santillana (1388-1458). Se le puede considerar el primer poeta del siglo XV, muy conocido sobre todo por sus serranillas, dezires y canciones; es decir, por su poesía de arte real.
Sus principales obras son La comedieta de Ponza, el Diálogo de Bías contra Fortuna, sus Proverbios y sus numerosos sonetos. Sin embargo, su principal aportación a la literatura son sus poemas más populares, en concreto las serranillas (de arte real), género de gran tradición que ya aparece en el Libro de Buen Amor, y que se caracterizan por la particularidad de su estructura y elementos narrativos.
La Novela de Caballerías
Los orígenes de la novela de caballerías se hallan en la novela artúrica: una serie de relatos de origen británico difundidos a partir del siglo XII desde Francia, en los que se narran las aventuras del rey Arturo, quien llega a adquirir características casi míticas.
En el siglo XIV se publican la Gran conquista de Ultramar y el Libro del caballero Cifar, considerada la primera novela de caballerías. Estas novelas son extensos relatos en prosa, a veces narrados por un ficticio historiador (testigo de los hechos y ayudante del héroe). El narrador pretende contar una verdadera biografía de uno o varios héroes que se encuentra en un manuscrito descubierto.
Características del Héroe y la Estructura
El héroe caballeresco es refinado y galante, encarna el heroísmo y la fidelidad amorosa. Es un defensor de la justicia, aunque no se insiste mucho en otros aspectos psicológicos del personaje. Nunca se menciona su infancia; pero, a veces, se relatan incidentes del héroe tradicional: nacimiento en extrañas circunstancias, alejamiento de sus progenitores, educación por personas de inferior categoría y reconocimiento posterior de su nobleza.
Una vez que el héroe es investido caballero, comienzan las hazañas (continuos desplazamientos cuyo fin suele ser el amor de una dama con quien contraerá matrimonio), en espacios lejanos y tiempos remotos.
La estructura de la obra es episódica: el héroe vive diferentes aventuras con situaciones o personajes mágicos. La acción supone un enfrentamiento entre el bien (el caballero) y el mal. El final es previsible y siempre abierto para favorecer continuaciones, como el matrimonio, el ascenso al trono o el nacimiento de un descendiente.
Obras Fundamentales
- Amadís de Gaula: Obra muy difundida en el siglo XV, aunque la versión conservada es de 1508, escrita por Garcí Ruiz de Montalvo. Narra las aventuras de Amadís y su amor por Oriana. El autor continuó la obra con Sergas de Esplandián (1510).
- Tirant lo Blanc: Escrita en catalán por Joanot de Martorell en 1490. Apenas aparecen elementos maravillosos; los personajes son humanos y las aventuras ocurren en lugares localizables como Constantinopla.
La Novela Sentimental
La procedencia de la novela sentimental es compleja. Influyen las novelas italianas como la Fiammetta de Boccaccio y la Historia de Eurialo y Lucrecia de Silvio Piccolomini (que usa el recurso epistolar). También incluye elementos de la novela de caballerías y de la lírica de cancionero basada en el amor cortés.
El eje principal es el conflicto amoroso, con elementos alegóricos y debates feministas. Los autores insisten en los aspectos psicológicos de los protagonistas, otorgando a las obras un carácter autobiográfico. La acción externa es secundaria, centrándose en el análisis minucioso de las emociones. Predomina la estructura epistolar y un ambiente refinado.
Autores y Obras Destacadas
- Juan Rodríguez del Padrón: Escribió Siervo libre de amor (1430), la primera novela sentimental española, inspirada en Boccaccio.
- Diego de San Pedro: Autor de Tratado de amores de Arnalte y Lucenda (1491) y Cárcel de amor (1492), caracterizadas por su tono lacrimoso y final desdichado.
- Juan de Flores: Con Grimalte y Gradisa y Grisel y Mirabella, imita a Diego de San Pedro e incorpora elementos fabulosos, con finales igualmente trágicos.
A diferencia de la novela de caballerías, la novela sentimental carece de narrador, tiene un final cerrado, presenta una finalidad estética y un ambiente sumamente refinado y cortés.
Recursos Literarios y Análisis de Textos
Para la localización y análisis de un texto, es fundamental identificar el autor, el tema, la estructura (prosa o verso), el género literario, el tipo de narrador y los recursos literarios empleados.
Principales Figuras Retóricas
- Aliteración: Repetición de un sonido o de varios iguales o próximos (ej. la repetición de la «s»).
- Anáfora: Repetición de una palabra al comienzo de varios versos o frases.
- Epíteto: Adjetivo con valor explicativo que destaca cualidades intrínsecas de la realidad descrita.
- Prosopopeya: Otorgar cualidades de seres animados a seres inanimados.
- Hipérbaton: Alteración del orden lógico de la frase.
- Metáfora: Identidad entre un término real [R] e imaginario [I] por semejanza.
- Apóstrofe: Invocación exclamativa dirigida a un ser real o imaginario (ej. «Campos de Soria, conmigo vais»).
- Hipérbole: Exageración de los términos.
- Asíndeton: Supresión de conjunciones para dar rapidez.
- Polisíndeton: Repetición de conjunciones no estrictamente necesarias.
- Elipsis: Supresión de elementos en la frase sin alterar la comprensión (ej. elipsis del verbo copulativo: «mi ley, la fuerza y el viento»).