Protagonistas del Quattrocento y Cinquecento: Un Recorrido por el Arte Italiano

Grandes Arquitectos del Renacimiento y el Manierismo

Donato Bramante

Bramante fue el arquitecto más destacado del Cinquecento (siglo XVI). Educado en Milán, en donde realizara sus primeras obras (como la cúpula y el presbiterio de Santa Maria delle Grazie), se establecería en Roma, en donde controlaría el gusto artístico y sería el gran arquitecto del papa Julio II.

Su obra arranca de las investigaciones que habían realizado Alberti y Brunelleschi sobre las ruinas romanas, consiguiendo dotar a sus obras de un gran clasicismo y monumentalidad. Bramante será influenciado por el neoplatonismo renacentista, por lo que concibe el círculo como la forma perfecta y que emplea en su obra San Pietro in Montorio, de un perfecto clasicismo, conciliato y proporción.

También diseñó un nuevo modelo de la Basílica de San Pedro del Vaticano (con planta centralizada en torno a una cúpula central) que sería sustituido por arquitectos posteriores como Miguel Ángel o Rafael tras su muerte, o el Claustro de Santa Maria della Pace.

Andrea Palladio

Palladio fue un arquitecto y tratadista italiano del periodo Manierista (segunda mitad del siglo XVI). Su arquitectura se funda en el estudio de las ruinas romanas y el libro de Vitruvio, buscando unas formas clásicas y equilibradas basadas en el uso de las columnas en donde, sin embargo, aparecen ya ideas manieristas (frontones rotos, orden gigante, esculturas que continúan las líneas de las columnas).

Practicará tanto la arquitectura religiosa (San Giorgio) como las villas (La Rotonda), los palacios (Chiericati) o edificios civiles. Su obra influirá profundamente en el neoclasicismo, especialmente en Norteamérica (Capitolio, Casa Blanca).

La Revolución de la Pintura en el Quattrocento

Masaccio

Masaccio fue un pintor del Renacimiento (primera mitad del Quattrocento, siglo XV), relacionado con Brunelleschi y Donatello. Revolucionó la pintura basándose en la figura de Giotto, pues no existían en ese momento ejemplos pictóricos de la Antigüedad clásica, optando por una línea experimental que seguirán Uccello o Piero della Francesca.

Sus grandes aportaciones son:

  • El claroscuro para conseguir figuras muy volumétricas.
  • El estudio de la perspectiva.
  • Las composiciones equilibradas, dotando a sus figuras de una grave expresividad.

Cabe destacar su obra Los frescos de la Capilla Brancacci, que cuentan una serie de escenas sobre San Pedro, o La Trinidad, en donde investiga sobre la perspectiva, el claroscuro, la composición triangular con colores contrapesados y la nueva arquitectura claramente influida por Brunelleschi.

Fra Angelico

Fra Angelico fue un pintor del Quattrocento que supo combinar la vida del fraile dominico con la del pintor. Autor poco innovador, más cercano al gótico de la pintura de Simone Martini, aunque con algunas innovaciones del Renacimiento pero sin una total comprensión del mismo (órdenes demasiados estilizados, perspectivas alzadas…).

Sus grandes obras son de religión dulce y sencilla que tanto éxito tenía entre el pueblo, como la Anunciación del Museo del Prado, su ciclo de frescos del Convento de San Marcos o la Capilla Nicolina, en donde utiliza composiciones simétricas y colores poco saturados, con un gran interés por la expresión suave de los rostros y los gestos delicados.

Piero della Francesca

Pintor y tratadista de la segunda mitad del Quattrocento (siglo XV). Muy vinculado a su mecenas, Federico de Montefeltro, para el que realizó sus principales obras que se basan en las investigaciones de Giotto y Masaccio.

Su estilo es sumamente característico, con figuras hieráticas y monumentales, fuertemente geometrizadas y volumétricas gracias a un riguroso estudio del claroscuro. Muy interesado por la perspectiva lineal, busca grandiosos escenarios de escasos detalles pero gran profundidad como puede observarse en su Pala Brera, los retratos de Federico de Montefeltro y su mujer (en cuya parte trasera los muestra como si de un triunfo romano se tratara) o los frescos de la iglesia de San Francisco de Arezzo (Sueño de Constantino).

La Evolución de la Escultura Renacentista

Michelozzo

Arquitecto italiano del Renacimiento, Quattrocento (siglo XV). Discípulo de Brunelleschi y continuador de sus investigaciones sobre el mundo clásico para la creación del nuevo estilo, fue mecenado por la familia Medici.

Entre sus obras más destacadas se encuentran la Biblioteca de San Marcos (realizada a través de órdenes clásicos y arquerías de medio punto) o el Palacio Medici Riccardi, en donde se actualiza el palacio urbano a través de fachadas organizadas por medio del módulo y articuladas gracias al empleo del almohadillado que se profundiza según descendemos en altura.

Ghiberti

Escultor del Renacimiento italiano, Quattrocento (siglo XV), interesado en la Antigüedad clásica y las innovaciones de su época. Destaca por el estudio y aplicación de la perspectiva lineal y el uso de la gradación del relieve, recogiendo la técnica clásica del stiacciato. Ghiberti también trata la profundidad, el paisaje y los detalles.

Es un gran maestro en la utilización del bronce como se puede ver en su obra Los relieves de las puertas del Baptisterio de Florencia. En las primeras puertas se mantienen los marcos mixtilíneos de tradición gótica que desaparecerán en las siguientes, en donde utiliza edificios clásicos, composiciones equilibradas y un gran dominio de la anatomía y de los plegados de los paños que serán la primera obra ya plenamente renacentista.

Donatello

Escultor del Quattrocento que dominó todas las técnicas (desde la talla en mármol o madera a la fundición) y los nuevos temas:

  • El retrato ecuestre del condotiero Gattamelata, inspirada en el Marco Aurelio romano.
  • La imagen del nuevo hombre renacentista, orgulloso de su nuevo poder, como el San Jorge, con extraordinario stiacciato en su relieve inferior.
  • Los temas religiosos llenos de delicadeza sin que esto le hagan perder monumentalidad (Anunciación Cavalcanti).

En su obra existen numerosas formas de expresión, de la delicadeza y grazia infantil de sus cantorías para la catedral de Florencia a las maneras praxitelianas de su David (en el que recupera el desnudo clásico y busca el conciliato) o su potencia expresiva, que llega a la deformación, de Habacuc o Magdalena. Íntimamente relacionado con Brunelleschi y Masaccio, influirá en Verrocchio o Miguel Ángel.

La Escuela Veneciana: Color y Luz

Tiziano

Pintor iniciador (junto a su maestro Giorgione) de la escuela veneciana del Renacimiento (siglo XVI). Partiendo de su pincelada suelta, el uso del lienzo sin dibujo previo (pintaba alla prima), su absoluto dominio del color y la perspectiva aérea, consigue una asombrosa unificación de figuras y escenarios, dotando de tacto a los distintos objetos y creando imágenes de un realismo no conseguido hasta la época.

Temáticamente renueva la mayoría de los géneros:

  • Retrato de aparato: unirá introspección psicológica con la representación del rango social (Carlos V en la batalla de Mühlberg, Retrato de Felipe II).
  • Mitología: vista de una manera sensual, que permite hablar de temas morales o políticos a través de la alegoría (La Bacanal, La Venus de Urbino).
  • Temas religiosos: vistos desde una óptica cada vez más expresiva, intentando convencer al espectador a través de los sentimientos, con fuertes claroscuros y una pincelada cada vez más deshecha.

Su influencia será decisiva en el mundo barroco, tanto internacional (Rubens) como español (Velázquez).

Veronés

Pintor de la escuela veneciana del Renacimiento (siglo XVI), será el gran “retratista” del lujo y el boato de la alta sociedad veneciana, colocando a sus personajes en grandes escenografías clásicas de clara influencia palladiana (ambos eran amigos) que influirán en el Barroco. Gusta también de pintar todo tipo de elementos exóticos (esclavos negros) y caros (vestiduras, joyería), con un gran tratamiento de sus texturas.

En cuanto a su cromatismo prefiere (al contrario de Tiziano) los colores fríos, azules y grises plata en general (que influirán en Velázquez). Entre sus obras destacan: Bodas de Caná, Cristo en Casa de Leví, Moisés salvado de las aguas o el Retrato de una cortesana.

Tintoretto

Representante del Manierismo dentro de esta escuela veneciana del siglo XVI. Gran admirador de Miguel Ángel, toma de él sus musculaturas poderosas, las formas serpentinatas y sus composiciones desequilibradas. A esto une su herencia veneciana del color y la pincelada, y dos características muy propias:

  1. El uso expresivo de la luz, con grandes claroscuros.
  2. Sus composiciones de largas perspectivas, muy aceleradas y con el eje descentrado, que provocan en el espectador una fuerte impresión.

Es también habitual en su pintura la creación de pantallas visuales entre el espectador y la escena final que fragmentan la visión unitaria del clasicismo. Autor muy prolífico, destaca su ciclo sobre San Marcos (Venecia), sus característicos Paraísos, el Lavatorio del Museo del Prado, la Última Cena, numerosas escenas mitológicas o retratos. Su estilo influirá decisivamente en el joven Greco que lo conocerá en Venecia.