Panorama de la Novela Española de Posguerra: Años 40 y 50

La novela de los años 40: Existencialismo y tremendismo

Nada más acabar la Guerra Civil, surge la novela de temática bélica y propósito propagandístico. Encontramos poca calidad en la literatura de este periodo; son ideas patrióticas que ocultan la cruda realidad que había en España: una heroicidad llena de penurias y hambre. Cabe destacar que muchos autores simpatizaron con la República. En este contexto, existen dos tipos de autores: por un lado, aquellos que continúan con el realismo tradicional y, por otro, los novelistas que innovaron el realismo, dando lugar al nacimiento del tremendismo.

El tremendismo y la novela existencialista

El tremendismo o novela existencialista se iniciaba en 1942 con la obra de Camilo José Cela, La familia de Pascual Duarte. Esta corriente se diferencia por su angustia ante la realidad; lo más importante no es la trama, sino la psicología de los personajes. La obra ofrece una visión realista de la España del momento, abordando temas principales como:

  • La guerra.
  • La incomunicación.
  • La incertidumbre de los destinos de los personajes.

Existen varios puntos de vista en la narrativa de la época: el de los vecinos, el de los vencedores y un punto medio. En cuanto a los elementos narrativos, el autor nos habla en primera persona, otorgando al relato un falso sentido autobiográfico. Los espacios se sitúan en pequeñas ciudades o campos, y los personajes suelen ser violentos. El tremendismo está enlazado con el naturalismo del siglo XIX, siguiendo la estela de la escuela de Émile Zola y sus seguidores.

Camilo José Cela (1916-2002)

Camilo José Cela escribió La familia de Pascual Duarte en 1942, obra que generó el tremendismo. El narrador es el protagonista, Pascual Duarte, quien se encuentra en la cárcel. Su historia está marcada por un padre que le golpeaba y una madre alcohólica. En el transcurso del relato, su hermana se convierte en prostituta, lo que acarrea mala suerte a su familia. Sin embargo, también experimenta momentos felices, como la primera vez que vio el mar.

Carmen Laforet (1921-2004)

Carmen Laforet escribió una novela existencialista fundamental llamada Nada (1945). En ella, encontramos un escenario pobre en la Barcelona de la posguerra. Andrea, la protagonista, se muda a Barcelona para estudiar en la universidad y allí entabla amistad con Ena, una chica adinerada. Esta amistad se ve alterada cuando Román, un tío de Andrea, aparece en la vida de Ena. La historia culmina con el suicidio de Román. La narradora de esta obra es la propia Andrea, quien utiliza abundantes recursos poéticos, personificaciones, metáforas y comparaciones.

Los temas principales de la obra son:

  • La búsqueda de la libertad.
  • El deseo de liberación femenina.
  • La lucha contra los patrones de la sociedad.
  • El rechazo del matrimonio.
  • La amistad y una crítica implícita a la dictadura franquista.

La novela de los años 50: El realismo social

En la década de los 50, la angustia existencial fue dando paso a las preocupaciones sociales y colectivas. Los novelistas intentaban reflejar en sus obras los recuerdos de la guerra, el mundo rural y los conflictos de la vida colectiva española desde un punto de vista objetivo. Los temas principales fueron la dureza de la vida, la miseria de la sociedad de la posguerra, la soledad, la guerra como recuerdo y sus consecuencias, la explotación laboral, la pobreza, la injusticia y la desigualdad social.

La novela de los 50 tenía una intención ético-social, ya que los autores pretendían que sus obras tuvieran un carácter útil para que los hombres pudieran mejorar. Frente a la novela existencialista de los 40, esta nueva etapa introdujo técnicas innovadoras e intenciones ideológicas claras.

Técnicas narrativas de la década de los 50

  • Narración lineal: Aunque la historia ocurra en un tiempo reducido, la trama se organiza en secuencias.
  • Objetivismo: El autor adopta un punto de vista objetivo, ocultando al narrador tras los hechos y las palabras de los personajes.
  • Ambientación contemporánea: Las historias se sitúan en la época actual del autor.
  • Personaje colectivo: Aparición de personajes que representan a una clase social o grupo determinado.
  • Lenguaje popular: Empleo de localismos propios del habla popular, con un estilo directo y descripciones detalladas de los ambientes.

Enfoques: Realismo testimonial y Realismo crítico

Predominan dos enfoques en las obras de este tiempo:

1. Realismo testimonial o social

Es un género de carácter historiográfico y objetivo, donde el narrador presenta la realidad sin intervenir. Las obras más relevantes son:

  • Los bravos, de Jesús Fernández Santos.
  • El Jarama, de Rafael Sánchez Ferlosio (1954). En esta última se observa una clara postura objetivista; el narrador relata la historia de manera imparcial. La obra se compone de dos narraciones paralelas que transcurren en 16 horas de un domingo de agosto, destacando por sus diálogos de calidad y lenguaje coloquial. Los personajes se agrupan en cuatro bloques: Luci (protagonista), Mauricio (dueño del bar), los pueblerinos y los jóvenes de Madrid.

2. Realismo crítico

En este enfoque, la denuncia social es explícita, con comentarios del narrador y personajes que representan las distintas clases sociales. Destacan Las afueras, de Luis Goytisolo, y La colmena, de Camilo José Cela.

Obras fundamentales del realismo crítico

La colmena fue publicada en Argentina en 1951 y en España en 1955 debido a la censura. Está compuesta por seis capítulos y un epílogo. El argumento se basa en múltiples anécdotas que conforman un conjunto de vidas cruzadas bajo una estructura caleidoscópica. La historia ocurre en el Madrid de la inmediata posguerra y se inicia en un café, epicentro de los hilos narrativos. El autor refleja la realidad social adoptando dos formas: a veces se limita a mostrar desde fuera y otras adopta una actitud omnisciente. La nómina de personajes es amplísima, pertenecientes mayoritariamente a una clase media-baja en situación inestable.

Carmen Martín Gaite y la visión femenina

Carmen Martín Gaite escribió sobre la mujer y la posguerra en obras como Entre visillos. Narra la historia de las mujeres de Salamanca a través de su protagonista, Natalia, una adolescente agobiada por las normas sociales. La autora muestra los estereotipos de los años 50, la sociedad de la época y la actitud conformista de muchas mujeres, convirtiendo la novela en una crítica hacia las condiciones de vida femeninas en ese periodo.