La Segunda República Española: Tensiones Políticas y el Camino hacia la Guerra Civil

Derecha e izquierda ante el bienio reformista

La oposición a la República estuvo integrada por diversos sectores: la Iglesia, el ejército, los propietarios y la patronal. Se distinguen los siguientes grupos:

  • A. Derecha monárquica: Formada por Acción Española, la CEDA, Renovación Española y la Comunión Tradicionalista, además de organizaciones autoritarias.
  • B. Fascistas: La JONS se unió a Falange Española en 1931. La Falange, liderada por José Antonio Primo de Rivera desde 1933, poseía una ideología antidemocrática, defendiendo el nacionalismo español y la acción directa.
  • C. Ejército: Ante el descontento por las autonomías, las reformas religiosa y militar, y la alarma por las huelgas, se produjo el Golpe de Sanjurjo en 1932, el cual fracasó. En 1933 surgió la UME (Unión Militar Española), organización clandestina que participó en el golpe de Franco.
  • D. CNT: Dividida en dos sectores:
    • Moderados: Dirigidos por Ángel Pestaña y Juan Peiró, eran sindicalistas que apoyaban la República y buscaban la revolución mediante la organización sindical.
    • Radicales (FAI): Dirigidos por García Oliver y B. Durruti, imponían sus criterios con el objetivo de fomentar la revolución, huelgas generales, insurrecciones campesinas y comunas libertarias.
  • E. FTT (Federación de Trabajadores de la Tierra): Vinculada a la UGT, se radicalizó. En 1932, el impacto del Crack del 29 en España supuso el fin de las exportaciones e importaciones, dejando a 650.000 trabajadores en el paro. En 1933, la conflictividad social (huelgas, insurrecciones y ocupación de tierras como en Casas Viejas) provocó la crisis de la coalición republicano-socialista, la dimisión de Azaña y la convocatoria de elecciones.

Bienio conservador (1933-1936)

En las elecciones de noviembre de 1933 triunfó la derecha debido a la difícil coyuntura económica, el desgaste del gobierno, la dispersión de las izquierdas, el temor al estallido social y el voto femenino. Se nombró presidente a Lerroux (Partido Radical), con Gil Robles (CEDA) como figura influyente. El objetivo fue desmantelar las reformas anteriores:

  • Se frenó la reforma agraria y hubo enfrentamientos con las nacionalidades.
  • Se restauró el presupuesto para el culto y el clero, y se concedió amnistía a los sublevados de 1932.

Como respuesta, el PSOE y la UGT se radicalizaron: Largo Caballero impulsó la revolución social, mientras Indalecio Prieto colaboraba con la república izquierdista. La CEDA, tras obtener tres ministerios, sufrió una evolución hacia el fascismo. En octubre de 1934, la CEDA provocó una huelga en grandes ciudades y el Gobierno decretó el Estado de Guerra. En Asturias, la huelga general se convirtió en una revolución social que fue sometida por el ejército (regulares y legionarios), dejando 30.000 obreros encarcelados y la clausura de prensa y asociaciones obreras. En Cataluña, Lluís Companys declaró el estado catalán, pero la rebelión fue sofocada y el Estatuto de Autonomía cancelado.

Crisis del segundo bienio y elecciones del 36

Los sucesos de octubre de 1934 provocaron la derechización del gobierno. Se devolvieron propiedades a la Iglesia y Gil Robles, como ministro de Guerra, promovió nombramientos clave, como el de Francisco Franco como jefe del Estado Mayor Central. En 1935, la coalición entre la CEDA y el Partido Radical quebró tras el escándalo del estraperlo. Ante la negativa de Alcalá-Zamora de entregar el poder a la CEDA, se convocaron elecciones para 1936, donde surgieron dos bloques antagónicos:

  • Frente Popular: Republicanos, socialistas y comunistas que proponían amnistía y la aplicación de las reformas del primer bienio.
  • La derecha: Formada por la CEDA, monárquicos y tradicionalistas.

Frente Popular

El gobierno de Manuel Azaña (Presidente de la República) y Casares Quiroga (Jefe de Gobierno) incluyó reformas como la devolución de bienes comunales, la reanudación de asentamientos campesinos y el traslado de generales desafectos (Mola a Navarra, Franco a Canarias). La respuesta derechista incluyó la oposición de propietarios agrarios, la expatriación de capitales y la violencia callejera de la Falange.

Preparación del golpe

Franco, Mola, Goded y la UME planificaron la sublevación. El Plan de Mola consistía en una sublevación simultánea para dominar Madrid y Barcelona, contando con el Ejército de África y el General Sanjurjo como Jefe Supremo. Los apoyos incluyeron a quintacolumnistas, Alemania, Italia, falangistas y requetés, cada uno con objetivos políticos distintos para el futuro del país.