Los gobiernos democráticos en España (1979-2000)
Tras la aprobación de la Constitución, se disolvieron las Cortes y se convocaron nuevas elecciones, con la victoria de la UCD, seguida de cerca por el PSOE. El nuevo gobierno de Adolfo Suárez llevó a cabo una continuación de las reformas con la aprobación del Estatuto de los Trabajadores. No se emprendió una reforma de la estructura económica debido a la prioridad de la acción política y la inestabilidad del gobierno, con continuos cambios provocados por las críticas a Suárez desde el interior del partido. Esto se reflejó en la pérdida de votos en las primeras elecciones municipales democráticas (abril de 1979), con el triunfo de la izquierda en las principales ciudades, y en las primeras elecciones autonómicas (País Vasco y Cataluña) en marzo de 1980, con resultados muy desfavorables para la UCD.
La crisis de la UCD y el 23-F
El avance de la oposición llevó a la desestabilización interna de la UCD, provocando la paralización de la actividad tanto del Gobierno como de las Cortes. Esta situación desembocó en que, el 29 de enero de 1981, Adolfo Suárez presentara su dimisión de la presidencia tanto del partido como del gobierno. En la sesión de investidura del candidato a presidente, Leopoldo Calvo-Sotelo, tuvo lugar el intento de golpe de Estado del 23-F, provocado por el descontento de los sectores más inmovilistas del franquismo ante:
- La legalización del PCE.
- El Estado de las autonomías.
- El terrorismo.
- La pérdida de influencia de los sectores tradicionales.
De este modo, se produjo la entrada en el Congreso de un grupo de guardias civiles dirigidos por el coronel Tejero, que secuestró la Cámara a la espera de la “autoridad competente”, mientras que en Valencia, el general Milans del Bosch sacó los tanques a la calle. El golpe de Estado fracasó debido a la intervención del rey y la falta de apoyos.
La etapa de Calvo-Sotelo y la llegada del PSOE
Tras el fracaso del golpe, Calvo-Sotelo fue investido presidente, continuando la obra reformista con:
- La firma del Acuerdo Nacional de Empleo.
- La aprobación de la Ley de Divorcio (abril de 1981).
- La entrada en la OTAN (mayo de 1982), que fue sumamente impopular, con la oposición del PSOE.
- La LOAPA, para impedir que se sobrepasaran los límites constitucionales en el traspaso de competencias a las autonomías.
Mientras tanto, continuó la desintegración de la UCD, incluyendo la marcha de Suárez para crear el CDS. En agosto de 1982, se produjo la disolución de las Cortes y la celebración de nuevas elecciones (octubre de 1982) con la victoria por mayoría absoluta del PSOE, permaneciendo en el poder durante cuatro legislaturas (1982-1996).
Las reformas del PSOE y el Estado de Bienestar
El gobierno socialista llevó a cabo un amplio proceso de reforma con tres objetivos: luchar contra la crisis, la racionalización de las administraciones públicas y el avance hacia el Estado de Bienestar. En el aspecto económico, se buscó la estabilidad financiera mediante la concentración bancaria, la reducción de la inflación, el estímulo a la inversión privada y la reconversión industrial. Estas reformas económicas fueron acompañadas de reformas sociales, como la despenalización del aborto, y educativas:
- Universitarias: Nuevo modelo de gestión (LRU).
- Sistemas educativos: Ampliación de la escolarización obligatoria hasta los 16 años y nuevo modelo de FP (LODE, LOGSE).
Asimismo, se consolidó el proceso autonómico con la aprobación de la LPA. En cuanto al Ejército, se produjo la disminución de efectivos y su sometimiento al poder civil. El problema del terrorismo llevó a la firma del Pacto de Ajuria Enea. El hecho más destacado fue la integración en la CEE (1 de enero de 1986). El desgaste del gobierno llevó a la huelga general del 14 de diciembre de 1988, compensada con el aumento de la protección social (universalización de la sanidad y Pacto de Toledo).
El cambio de ciclo: Del PSOE al PP
A partir de 1990, las divergencias internas, los casos de corrupción, la guerra sucia contra ETA y la recesión económica de 1993 provocaron la pérdida de las elecciones en 1996. La victoria correspondió al PP, con la presidencia de José María Aznar (1996-2004). Su logro más destacado fue la entrada en el euro, recurriendo a la privatización de empresas públicas. Tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco, se produjo un punto de inflexión en la lucha contra el terrorismo. En el año 2000, el PP reforzó su mayoría absoluta, virando hacia políticas neoliberales.
España en el siglo XXI
Desde entonces, se mantuvo el bipartidismo hasta la crisis de 2008. Se produjo el cambio en la Jefatura del Estado con la proclamación de Felipe VI y el fin de la actividad armada de ETA. No obstante, surgieron nuevos retos como el terrorismo yihadista, el independentismo catalán, la crisis económica de 2008, la pandemia de COVID-19 y los desafíos migratorios internacionales.