1. La crisis del sistema de la Restauración
El primer tercio del siglo XX estuvo marcado por la crisis del sistema de la Restauración. Hubo intentos por parte del gobierno para modernizar el país y establecer un sistema político más democrático y representativo. Esta etapa se caracterizó por:
- El relevo generacional en el liderazgo de los partidos.
- Constantes cambios de gobierno.
- Insuficiente industrialización del país.
- Aumento de la conflictividad social.
- Incremento y desarrollo de la oposición política (republicanismo, nacionalismo y movimiento obrero).
La intervención del rey Alfonso XIII en la política debilitó la monarquía y su prestigio. Asimismo, se produjo una reaparición del intervencionismo del ejército en la vida pública.
2. El Regeneracionismo y la oposición al sistema
Desde dentro y fuera del gobierno se pedía una renovación moral y política que acabara con el caciquismo y el falseamiento electoral. Desde el regeneracionismo intelectual, autores como Unamuno reflexionaban sobre la decadencia de España.
Reformas y fracasos
- Silvela (Partido Conservador): Realizó un primer intento modernizador entre 1899 y 1903; tras su fracaso, abandonó la política.
- Maura: Pretendió poner fin al caciquismo con la Ley de Administración Local y la ley electoral de 1907, además de implementar medidas proteccionistas y mejorar la legislación laboral.
- Canalejas (Partido Liberal): Entre 1910 y 1912, buscó atraer a sectores populares mediante el reformismo social y la limitación del poder de la Iglesia (Ley del Candado). También promovió la Ley de Reclutamiento, que eliminó la posibilidad de pagar para librarse del servicio militar en tiempos de guerra.
Tras el asesinato de Canalejas en 1912, se agravó la crisis de los partidos dinásticos. La oposición (republicanos, nacionalistas, carlistas y movimiento obrero) no logró participar en el gobierno hasta 1930.
3. Conflictos y desestabilización
Tras el Desastre del 98, la intervención de España en el Norte de África provocó numerosas bajas, lo que desencadenó la Semana Trágica en Barcelona (1909). La represión posterior desestabilizó a los partidos dinásticos y provocó la caída del gobierno de Maura.
La crisis estalló definitivamente en 1917, con la huelga de la CNT y la UGT por el encarecimiento de los productos básicos. A partir de 1918, la situación empeoró debido a la crisis económica post-Primera Guerra Mundial y el auge del pistolerismo. En 1921, el Desastre de Annual supuso un golpe definitivo al prestigio del régimen y del monarca.
4. La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)
La crisis culminó en 1923 con un golpe de Estado militar. Alfonso XIII nombró a Primo de Rivera presidente del Directorio, con el objetivo de regenerar la política, recuperar el orden público y acabar con la corrupción.
Medidas del régimen
- Suspensión de la Constitución e ilegalización de partidos y organizaciones obreras.
- Prohibición de símbolos catalanistas y del uso del catalán.
- Reemplazo de ayuntamientos por juntas de vocales para combatir el caciquismo.
- Creación de la Unión Patriótica y el Somatén.
- Fundación de la Organización Corporativa Nacional para controlar el movimiento obrero.
En 1925, tras el éxito militar en Marruecos, se estableció un Directorio Civil. Sin embargo, la oposición creció con el tiempo: se formó la Alianza Republicana, el PSOE se unió a la causa republicana en 1929 y en 1927 se constituyó la Federación Anarquista Ibérica (FAI), marcando el camino hacia el fin de la monarquía.