El ocaso de la monarquía de Alfonso XIII: De la crisis de 1917 a la Segunda República

Alfonso XIII y los intentos de regeneración del sistema político (1902–1917)

El reinado de Alfonso XIII (19021931) estuvo marcado por la crisis del sistema de la Restauración tras el desastre de 1898. El turno pacífico entre conservadores y liberales ya no integraba a nuevas fuerzas sociales, políticas y económicas. España vivió una crisis política permanente, con descomposición de los partidos, auge del movimiento obrero, crecimiento del nacionalismo catalán, malestar militar y conflictos coloniales en Marruecos.

Los primeros años del reinado de Alfonso XIII (1902‑1905) estuvieron marcados por inestabilidad gubernamental, con cinco gobiernos conservadores y cinco liberales. La crisis de 19051906 surgió tras el asalto militar a la revista ¡Cu-Cut! en Barcelona, que llevó a la aprobación de la Ley de Jurisdicciones, reforzando el poder del ejército sobre el civil. Este episodio evidenció la influencia creciente del ejército y fortaleció al catalanismo político, consolidado en la Lliga Regionalista.

Entre 1907 y 1909, Antonio Maura intentó un programa regeneracionista “desde arriba”, con reformas sociales (Instituto Nacional de Previsión, trabajo femenino e infantil), políticas (Ley de Administración Local y mancomunidades) e inversión pública. Su proyecto fracasó tras la Semana Trágica de Barcelona (1909), causada por la movilización de reservistas para Marruecos, que derivó en huelgas, incendios y represión, incluyendo la ejecución de Francisco Ferrer Guardia, marcando el fin del primer gran intento de regeneración.

Entre 1910 y 1912, José Canalejas impulsó un segundo intento regeneracionista con reformas fiscales (supresión de consumos, impuesto progresivo), laborales (trabajo nocturno femenino) y militares (servicio obligatorio). Avanzó en la autonomía catalana con la Ley de Mancomunidades y buscó modernizar el Estado y reducir la influencia de la Iglesia. Su asesinato en 1912 truncó estas reformas, y la Restauración entró en fase de agotamiento, conduciendo a la crisis de 1917.

La crisis de 1917 y el hundimiento del sistema político de la Restauración (1917–1923)

La crisis de 1917 aceleró la descomposición de la Restauración. Aunque España fue neutral en la Primera Guerra Mundial, el conflicto provocó un boom económico desigual, con inflación, escasez y aumento de la desigualdad social, generando un clima de tensión que desembocó en la triple crisis de 1917.

Los tres frentes de la crisis

  • Frente militar: Las Juntas de Defensa, asociaciones de oficiales, denunciaron desigualdades económicas y en ascensos, imponiendo un ultimátum al gobierno. La dimisión del gabinete liberal y la aprobación de la Ley del Ejército demostraron que el ejército se convirtió en un actor político decisivo.
  • Frente político: La Asamblea de Parlamentarios en Barcelona, liderada por Cambó, buscaba reforma constitucional, autogobierno para Cataluña y un gobierno provisional. Sin embargo, la falta de unidad entre republicanos, socialistas y catalanistas, junto con la intervención del gobierno, impidió que la iniciativa prosperara.
  • Frente social: La UGT y la CNT convocaron una huelga general revolucionaria para forzar un gobierno provisional. La represión dejó más de 70 muertos y 2.000 detenidos. El fracaso de la huelga evidenció la incapacidad del régimen para atender demandas obreras y la creciente radicalización sindical.

Tras la crisis de 1917, la Restauración quedó debilitada. Los gobiernos de concentración (1918‑1923) fueron inestables y no pudieron contener la conflictividad social, marcada por el pistolerismo en Barcelona, levantamientos anarquistas en Andalucía y el asesinato de Eduardo Dato en 1921. El desastre de Annual (1921), con más de 12.000 muertos y corrupción revelada por el Informe Picasso, terminó de debilitar al régimen, abriendo la puerta al golpe de Primo de Rivera en 1923.

La dictadura de Primo de Rivera (1923–1930)

El golpe de Estado del 13 de septiembre de 1923, liderado por Miguel Primo de Rivera, puso fin a la Restauración. En su manifiesto justificó la dictadura como solución temporal al terrorismo, desorden político y conflicto en Marruecos. La oposición fue escasa y Alfonso XIII apoyó el golpe, nombrando a Primo de Rivera presidente del Directorio Militar.

Etapas y políticas del régimen

  • Directorio Militar (19231925): Se suspendieron libertades, se disolvieron las Cortes y se militarizó la administración. Se creó la Unión Patriótica como partido oficial y se reprimió duramente el catalanismo.
  • Directorio Civil (19251930): Tras el éxito militar en Alhucemas (1925), se creó la Asamblea Nacional Consultiva. El régimen promovió un Estado corporativo para regular relaciones laborales mediante comités paritarios.
  • Economía: Se aplicó un intervencionismo ambicioso con obras públicas, monopolios estatales (CAMPSA) y expansión de infraestructuras (carreteras, pantanos).

A partir de 1928 creció la oposición (militares, republicanos, intelectuales como Unamuno y Ortega). Enfermo y aislado, Primo dimite en 1930. La monarquía intentó la Dictablanda de Berenguer, pero el fracaso del gobierno Aznar en las elecciones municipales de abril de 1931 precipitó la marcha de Alfonso XIII y la proclamación de la Segunda República.