Historia de España: De las Regencias a la Revolución de 1868

El Reinado de Isabel II y la Construcción del Estado Liberal (1833-1868)

Cuando muere en 1833 Fernando VII, el país fue gobernado por dos regencias. Tras su mayoría de edad, Isabel II se incorporará al trono (1844-1868), lo que supondrá un cambio desde el Absolutismo al Sistema Liberal Burgués.

Desafíos del Reinado

El reinado contará con varios problemas fundamentales:

  • Guerras Carlistas: El grave problema sucesorio.
  • Bancarrota de la Hacienda: Crisis económica persistente.
  • Fraude electoral: Manipulación de los resultados.
  • Desamortizaciones: Generaron descontento entre los sectores privilegiados.
  • Epidemia de cólera: Crisis sanitaria social.

El reinado de Isabel II se apoya en un Estado liberal que se fundamentó en los partidos políticos y el ejército.

1. La formación del Estado liberal

1.1 Consolidación de la monarquía parlamentaria

Se recogen en las distintas Constituciones muchos principios liberales como la división de poderes, la soberanía nacional y el reconocimiento de derechos. Durante este periodo existen cuatro textos fundamentales:

  1. El Estatuto Real de 1834: Una carta otorgada.
  2. La Constitución de 1837: De carácter progresista.
  3. La Constitución de 1845: De carácter conservador.
  4. La Constitución non nata de 1856: No se llegó a aplicar.

1.2 Consolidación del pluralismo político

Al Partido Moderado y al Progresista se les unirá la Unión Liberal, el Partido Demócrata y las primeras formulaciones del republicanismo, aunque existe un predominio del partido moderado o conservador. Ambos partidos principales quieren erradicar el Antiguo Régimen y establecer un Estado Constitucional.

Características de los Partidos Principales

  • Moderados: Defienden la soberanía compartida entre la Corona y las Cortes. Poseen un legislativo bicameral (Senado y Congreso), un Estado fuerte y centralizado, sufragio censitario y alcaldes nombrados por el gobernador civil o ministro. Es un Estado confesional católico sin libertad de culto. Cuentan con el favor de la Corona. Personajes destacados: Martínez de la Rosa y Narváez. Su base social: aristocracia terrateniente, clases medias, profesionales liberales, burguesía industrial y altos mandos del ejército.
  • Progresistas: Defienden la soberanía nacional residente en las Cortes. Proponen Cortes unicamerales, sufragio censitario, Estado descentralizado y una libertad individual amplia. Los alcaldes son de elección popular. Personajes destacados: General Prim, Mendizábal, Madoz y Espartero. Su base social: pequeña burguesía, bajos grados del ejército y profesiones liberales.

En el último periodo de Isabel II surgen dos nuevos partidos:

  • Unión Liberal: Formado por progresistas moderados, es el primer partido de centro. Su objetivo es crear sintonía entre libertad y orden. Destacan el General Serrano y O’Donnell. Su base social estuvo en las clases medias.
  • Demócratas: Progresistas radicales que defienden el sufragio universal, la separación de Iglesia y Estado, libertades amplias, no intervencionismo estatal y descentralización administrativa. Destacan Figueras y Pi i Margall. Su base social se encontraba en los obreros y algunos intelectuales.

1.3 El papel de los militares

El reinado de Isabel II tuvo un gran protagonismo militar, manifestado tanto por pronunciamientos como por la presencia de militares como líderes de los partidos políticos. Este protagonismo viene dado por la debilidad del poder político civil y por la importancia de las guerras en este periodo.

1.4 Cambios económicos

Los gobiernos progresistas emprenderán las principales reformas económicas, como las Desamortizaciones. También pondrán las bases jurídicas para la expansión económica del país mediante la Ley de Ferrocarriles, la Ley de Sociedades Anónimas y la liberación de las inversiones extranjeras.

1.5 Cambios administrativos

Los gobiernos conservadores emprenderán reformas administrativas, destacando la centralización del Estado con la división provincial de Javier de Burgos o la creación de la Guardia Civil. Se desmantela el Antiguo Régimen, desapareciendo la organización social estamental y asentando las bases de la sociedad burguesa.

2. Evolución política: Las Regencias (1833-1844)

Tras la muerte de Fernando VII en 1833, la heredera Isabel II tenía solo 3 años, por lo que se desarrolla un periodo de regencias:

  1. Primero su madre, María Cristina (1833-1840).
  2. Después el triunfador de las guerras carlistas, Espartero (1840-1843).

Los hechos que marcan las regencias son las Guerras Carlistas y la división definitiva de los liberales.

2.1 Regencia de María Cristina (1833-1840)

La Primera Guerra Carlista

Al morir Fernando VII, María Cristina ocupa la regencia como Gobernadora. Comienza un conflicto dinástico que da inicio a las Guerras Carlistas, donde se enfrentan Carlos María Isidro (hermano de Fernando VII) contra Isabel (su hija). El origen surge por la anulación de la Ley Sálica mediante la Pragmática Sanción, que permitía reinar a las mujeres.

Fue una lucha entre absolutismo y liberalismo. El lema carlista era “Dios, patria y rey”, defendiendo el tradicionalismo y el Antiguo Régimen. La guerra estalla en 1833 con levantamientos en el norte (victorias de Zumalacárregui) y Cataluña, terminando en 1839 con el Abrazo de Vergara entre Maroto y Espartero. El carlismo triunfó en el mundo rural y el liberalismo en el urbano. Los liberales y María Cristina se aliaron con el apoyo de Gran Bretaña, Francia y Portugal.

Actuaciones políticas

  1. Gobierno de Cea Bermúdez: Reformas administrativas dentro del absolutismo ilustrado.
  2. Gobierno de Martínez de la Rosa (1834): Promotor del Estatuto Real de 1834. Los liberales se dividen en moderados y exaltados (futuros progresistas).
  3. Gobierno del Conde de Toreno con Mendizábal (1835): Llevó a cabo la reorganización de la Milicia Nacional, creación de Diputaciones, la Desamortización de la Iglesia (1836) y la supresión de la Mesta.
  4. Gobierno de José Mª Calatrava (1836): Tras la sublevación de los Sargentos de La Granja, se promulga la Constitución de 1837 y la Ley de Desamortización (abolición de señoríos).

2.2 La Regencia de Espartero (1840-1843)

Su objetivo fue consolidar el régimen liberal. Aplicó una política librecambista que provocó el levantamiento obrero de Barcelona en 1842, reprimido con el bombardeo de la ciudad. En 1843, una conspiración liderada por el General Narváez exilió a Espartero.

3. Reinado de Isabel II: El liberalismo moderado (1844-1868)

Narváez adelanta la mayoría de edad de Isabel II a los 13 años. Se consolida el régimen liberal con predominio moderado.

3.1 La Década Moderada (1844-1854)

Bajo el Gobierno de Narváez, se instaura un régimen autoritario y conservador. Se redacta la Constitución de 1845 (soberanía compartida, amplios poderes para la Corona y Estado confesional).

Reformas legales y administrativas:

  • Reforma fiscal (1844-1845): Hacienda moderna y uniforme.
  • Ley de Ayuntamientos (1845): Fin de la autonomía municipal.
  • Creación de la Guardia Civil (1844): Para frenar el bandolerismo.
  • Concordato con la Santa Sede (1851): Regulación de relaciones Iglesia-Estado.

Durante este periodo ocurre la Segunda Guerra Carlista (1846-1849) en Cataluña, tras el fracaso del matrimonio entre Isabel y el pretendiente carlista.

3.2 El Bienio Progresista (1854-1856)

La corrupción y la tensión culminan en el pronunciamiento de La Vicalvarada (O’Donnell) y el Manifiesto de Manzanares. Espartero y O’Donnell forman coalición. Se inicia la Constitución non nata del 56, la Ley de Desamortización de Madoz y la Ley de Ferrocarriles. Se crea el Banco de España.

3.3 La crisis de la monarquía isabelina (1856-1868)

Entre 1856 y 1863 hay estabilidad con la Unión Liberal de O’Donnell, alternando con Narváez. Se busca prestigio exterior mediante intervenciones militares. Sin embargo, el carlismo, las revueltas campesinas (Loja y Utrera) y el desprestigio de la reina debilitan el sistema.

En 1866, la oposición firma el Pacto de Ostende para acabar con el reinado. Todo culmina en la Revolución de 1868, “La Gloriosa”, que provoca el exilio de Isabel II y el inicio del Sexenio Revolucionario.

Conclusión

Progresistas y moderados protagonizan el proceso político entre 1833 y 1868, consolidando el sistema liberal-burgués en España y acabando con los residuos del Antiguo Régimen. Los progresistas, a menudo relegados, recurrieron a la insurrección popular y militar. De su ala izquierda surgieron fuerzas democráticas que desembocarían en la revolución de 1868, cerrando una etapa crucial de la historia española.