Argumento y Estructura del Lazarillo de Tormes
El Lazarillo de Tormes es una novela autobiográfica en la que seguimos a nuestro protagonista, Lázaro, desde su niñez hasta la edad adulta. Es un proceso educativo marcado por la deshonra y la maldad, funcionando como una queja del autor hacia una sociedad que impedía al individuo salir de su miseria. Cabe destacar que Miguel de Cervantes aprendió mucho de esta obra.
Recursos y Estilo
Al ser una autobiografía ficticia, está escrita en primera persona. Utiliza un lenguaje sencillo para narrar la evolución del protagonista, quien pierde su inocencia infantil, incorporando a menudo matices humorísticos.
Rasgos Principales y Características
El Lazarillo de Tormes es considerado el primer y máximo exponente de la novela picaresca en la literatura renacentista por las siguientes características:
- Autobiografismo: El protagonista narra su propia vida.
- Origen humilde: Es hijo de padres sin honra.
- El pícaro: Utiliza tretas ingeniosas para robar, impulsado por el hambre.
- Ascenso social: Aspira a mejorar su clase social; aunque no logra salir de ella, su modo de vida cambia positivamente.
- Ausencia de hazañas: No se narran grandes gestas heroicas.
- Realismo: No narra sucesos fantásticos.
- Dualidad: La suerte y la desgracia se alternan en la historia.
Primer Renacimiento y Garcilaso de la Vega
Durante este periodo, siguen gozando de éxito los cancioneros de la tradición medieval, pero aparece con fuerza una corriente lírica italianizante. La lírica se dirige a un público burgués, funcionando como un modo de entretenimiento. Se trata de una literatura intimista que utiliza una forma y un estilo natural para expresar historias de contenido amoroso. Los temas más frecuentes son el amor, la naturaleza y la mitología, todos con influencia grecolatina.
Segundo Renacimiento: La Mística y la Ascética
En esta etapa, la Inquisición publica la lista de libros prohibidos y se exalta la limpieza de sangre. La mística como literatura religiosa surge bajo el impulso del Cardenal Cisneros, quien promovió la traducción de los místicos europeos. Los escritores se inspiraron en la Biblia y en textos clásicos (imitatio) para expresarse:
- Mística: Expresa los sentimientos al sentir una unión con Dios. Se divide en tres vías: Purgativa (liberarse de lo mundano), Iluminativa (recibe iluminación y conocimiento inexplicable) y Unitiva (cuando el alma se funde con Dios).
- Ascética: Literatura con fin didáctico.
Autores Destacados
- Fray Luis de León: Intelectual de Salamanca que buscó la mística. Fue encarcelado por traducir El Cantar de los Cantares. Sus obras, como La perfecta casada y De los nombres de Cristo, destacan por su armonía y reflexiones morales.
- San Juan de la Cruz: Reformador de la orden carmelita junto a Santa Teresa. Sus obras (Cántico espiritual, Noche oscura del alma, Llama de amor viva) están cargadas de metáforas y símbolos bíblicos.
- Santa Teresa de Jesús: Hija de judíos conversos y reformadora de la orden carmelita. Autora de Libro de su vida y Castillo interior o las moradas, destaca por un lenguaje simple, común y de fuerte apariencia conversacional.
Niveles de Lengua y Registros
La lengua se manifiesta en distintos niveles según la instrucción del hablante:
- Nivel culto: Utilizado por personas muy instruidas; es claro, preciso y riguroso.
- Nivel estándar o común: Adopta las exigencias normativas del idioma, aunque es menos meticuloso que el culto.
- Nivel vulgar: Utilizado por hablantes poco instruidos, donde se alteran las normas por desconocimiento.
Una misma persona puede alternar entre estos modos según la situación comunicativa, lo que denominamos registros. Estos dependen de factores como la edad, profesión, ideología o soporte. Se distinguen registros formales (técnico, científico, jurídico) y no formales (coloquial, familiar), siendo este último el más utilizado en la vida cotidiana.