Los factores del clima
Factores geográficos
Son los siguientes:
- La latitud de España: Determina la existencia de dos estaciones bien marcadas, verano e invierno, separadas por dos de transición: primavera y otoño.
- La situación de la Península: Al encontrarse entre dos grandes masas de agua de características térmicas diferentes y entre dos continentes, se convierte en una encrucijada de masas de aire con propiedades distintas.
- La influencia del mar: Es escasa en la Península debido a su gran anchura y a la existencia de relieves montañosos paralelos a la costa.
- El relieve: Influye en el clima por su disposición y por su altitud (distancia vertical de un punto de la Tierra respecto al nivel medio del mar, considerado como punto 0 metros).
Factores termodinámicos
Son los responsables de la circulación atmosférica, la cual está regida en altura por la corriente en chorro y, en superficie, por los centros de acción, las masas de aire y los frentes.
La circulación en altura: la corriente en chorro
Es la responsable del tiempo en superficie; este depende de las variaciones que experimente la velocidad de la corriente y de sus desplazamientos estacionales:
- Velocidad de la corriente: Es variable. Cuando circula rápido (+150 km/h) tiene un trazado casi zonal (oeste-este) con suaves ondulaciones. Cuando su velocidad disminuye, describe profundas ondulaciones que pueden llegar a desprenderse del chorro principal, permitiendo al aire polar penetrar muy al sur y al aire tropical desplazarse hacia el norte. Esto confiere gran variabilidad al tiempo de la zona templada.
- Desplazamientos estacionales: Determinan que el chorro afecte a España principalmente en invierno, cuando circula más al sur. En verano se traslada hacia el norte y suele incidir solo en la franja cantábrica peninsular.
La circulación en superficie: centros de acción, masas de aire y frentes
Los centros de acción son áreas de altas y bajas presiones. La presión atmosférica es el peso del aire sobre una unidad de superficie; se mide en milibares (mb) con el barómetro y se representa mediante isobaras. La presión normal es 1013.5 mb, aunque en los mapas del tiempo suele considerarse un valor de 1016 mb.
- Alta presión o anticiclón: Zona de altas presiones (más de 1016 mb). Los vientos circulan a su alrededor en el sentido de las agujas del reloj y produce tiempo estable.
- Baja presión (depresión, borrasca o ciclón): Zona de bajas presiones (menos de 1016 mb). Los vientos circulan a su alrededor en sentido contrario a las agujas del reloj y produce tiempo inestable, frecuentemente lluvioso.
El origen de los centros de acción puede ser térmico (por enfriamiento o calentamiento del aire) o dinámico (a partir de las crestas y vaguadas de la corriente en chorro).
Principales centros de acción
- Anticiclónicos: El anticiclón de las Azores, los anticiclones polares atlánticos y los anticiclones térmicos del continente europeo y del interior de la Península.
- Depresionarios: La depresión de Islandia, la depresión del golfo de Génova y las depresiones del norte de África y del interior peninsular.
Las masas de aire son porciones de aire con características concretas de temperatura, humedad y presión. España recibe masas de aire frías (árticas o polares) y masas de aire cálidas (tropicales). Los frentes son superficies que separan dos masas de aire distintas; el más importante en España es el frente polar.
La insolación y la nubosidad
- Insolación: Cantidad de radiación solar recibida por la superficie terrestre.
- Nubosidad: Estado de la atmósfera en el que el cielo aparece cubierto de nubes. La cornisa cantábrica presenta mayor grado de nubosidad, mientras que el valle del Guadalquivir presenta el menor.
La temperatura del aire
Se mide en grados centígrados (ºC) con el termómetro. En España presenta notables diferencias debido a la latitud, la distancia al mar y la altura.
- Amplitud térmica anual: Diferencia entre la temperatura media del mes más cálido y la del mes más frío.
- Heladas: Se producen cuando la temperatura baja de 0ºC. Pueden ser de irradiación (enfriamiento del suelo en noches despejadas) o de advección (llegada de una masa de aire muy fría).