El Reinado de Alfonso XIII: Crisis y Descomposición de la Restauración (1902-1923)

El inicio del reinado de Alfonso XIII (1902-1913)

En 1902, Alfonso XIII alcanzó la mayoría de edad, subiendo al trono y poniendo fin a la regencia de María Cristina. Su reinado estuvo condicionado, desde sus inicios, por el impacto del desastre de 1898. Como consecuencia, el régimen de la Restauración entró en una fase de crisis que marcaría su declive.

Durante este periodo, la oposición se fortaleció significativamente:

  • Republicanismo: Aparición de nuevos partidos.
  • Movimiento obrero: Consolidación del socialismo (PSOE) y el anarcosindicalismo (CNT).
  • Nacionalismos: Auge del catalanismo y el nacionalismo vasco.
  • Carlismo: Mantuvo su presencia política.

El regeneracionismo de los partidos dinásticos

Entre 1902 y 1913, los partidos conservador y liberal intentaron un regeneracionismo ante la crisis provocada por la muerte de sus líderes, Cánovas y Sagasta. Antonio Maura, al frente del partido conservador, impulsó la “Revolución desde arriba” para acabar con el caciquismo mediante la Ley Electoral y la Ley de Administración Local. Asimismo, en 1906 se aprobó la Ley de Jurisdicciones, que sometía a la justicia militar las ofensas contra la unidad de la patria y el ejército.

Estas reformas se vieron truncadas por la Semana Trágica de Barcelona (1909), provocada por el envío de reservistas a la guerra de Marruecos. La represión y la posterior campaña contra Maura forzaron su dimisión.

El gobierno de José Canalejas (1910-1912)

Canalejas lideró una etapa más progresista, destacando medidas como:

  • Ley de accidentes de trabajo.
  • Ley de reclutamiento.
  • Ley del Candado: Separación de la Iglesia y el Estado.
  • Ley de Mancomunidades.
  • Tratado con Francia para el Protectorado en Marruecos.

La crisis política del sistema (1913-1917)

Tras el asesinato de Canalejas, el sistema entró en una fase de fragmentación política debido a cuatro factores clave:

  1. La fractura entre el liberalismo oligárquico y el democrático.
  2. La tensión entre el centralismo y las demandas de diversidad regional.
  3. El impacto de la I Guerra Mundial, que dividió a la opinión pública entre aliadófilos y germanófilos, afectando gravemente a la economía.
  4. La progresiva fragmentación de los partidos dinásticos.

La crisis de 1917 y el colapso del sistema

El bloqueo del sistema desembocó en la triple crisis de 1917:

  • Crisis militar: Surgimiento de las Juntas de Defensa, asambleas de oficiales que buscaban mayor influencia en el Estado, apoyadas por el rey.
  • Crisis política: La Asamblea de Parlamentarios, convocada por Cambó, intentó reformar la Constitución ante la ineficacia de los partidos dinásticos, siendo disuelta por el gobierno.
  • Crisis social: La huelga general de julio de 1917 paralizó el país, dejando más de 70 muertos y obligando al uso del ejército para restablecer el orden.

La descomposición final (1917-1923)

La etapa final del reinado estuvo marcada por la inestabilidad y la violencia:

  • Trienio Bolchevique: Revueltas campesinas en Andalucía impulsadas por anarquistas y socialistas.
  • Pistolerismo: Enfrentamientos violentos entre la Federación Patronal y los sindicatos, agravados por la Ley de Fugas.
  • Expediente Picasso: Intento gubernamental de dirimir responsabilidades tras el Desastre de Anual, donde murieron 13.000 soldados españoles en Marruecos.

Ante este clima de descontento, el general Miguel Primo de Rivera protagonizó un golpe de Estado en 1923, contando con la connivencia del rey y poniendo fin al sistema de la Restauración.