El Bienio Reformista: Transformaciones y Conflictos de la Segunda República Española

La Consolidación del Estado Republicano

La convocatoria de elecciones a Cortes Constituyentes era el primer paso para consolidar el Estado tras la proclamación de la II República el 14 de abril de 1931. El Gobierno Provisional convocó elecciones para el 28 de junio, mediante sufragio universal masculino, dentro de un clima de politización y alta participación en la vida política. Los resultados dieron la victoria a los socialistas y republicanos de izquierda. Niceto Alcalá-Zamora fue nombrado presidente de la República y el primer gobierno (1931-1933) estuvo presidido por Manuel Azaña. El nuevo ejecutivo dio continuidad a las reformas emprendidas durante el periodo provisional:

Legislación Laboral y Social

En materia de legislación laboral y social, Largo Caballero (PSOE y UGT) propició desde el Ministerio de Trabajo una serie de reformas destinadas a mejorar las condiciones de los trabajadores:

  • Ley de Contratos de Trabajo: Regulaba la negociación colectiva.
  • Ley de Jurados Mixtos: Organismos encargados de arbitrar en caso de desacuerdo entre patronos y obreros.
  • Ley de Asociaciones Profesionales: Otorgaba protagonismo a los sindicatos en las negociaciones laborales.

También se promovieron seguros sociales, salarios mínimos y se estableció la reducción de la jornada laboral en el campo a 8 horas.

La Reforma Educativa y Cultural

La reforma educativa de Marcelino Domingo, ministro de Instrucción Pública (Partido Republicano Radical Socialista), tuvo como objetivo prioritario una educación liberal y laica mediante un modelo de escuela mixta o única, pública, obligatoria y gratuita. Se crearon miles de nuevas escuelas y plazas de maestros. Por otra parte, se eliminó la religión católica como asignatura y se prohibió el ejercicio de la enseñanza a las congregaciones religiosas.

El interés por alfabetizar a la población llevó a la creación de:

  • Clases para adultos: Impartidas por los maestros para reducir el analfabetismo.
  • Misiones Pedagógicas: Destinadas a difundir la cultura en el mundo rural mediante obras de teatro, bibliotecas ambulantes y cine.

La Reforma Militar de Manuel Azaña

La reforma militar, impulsada por Manuel Azaña (Acción Republicana), buscaba modernizar y democratizar el estamento castrense. Conllevó el cierre de la Academia Militar de Zaragoza, la eliminación de ascensos por méritos de guerra, la supresión de los tribunales de honor y la derogación de la Ley de Jurisdicciones, recortándose significativamente el presupuesto de Defensa. Todo ello provocó la oposición de un importante sector del Ejército.

La Reforma Agraria de 1932

El proyecto de mayor envergadura iniciado por la República fue, sin duda, la Reforma Agraria (1932). Dicha reforma tenía como gran objetivo atajar el problema de la redistribución de la propiedad de la tierra, un conflicto histórico en España que había generado situaciones de anarquía y violencia, especialmente entre los jornaleros del sur.

La Ley permitía la expropiación, sin indemnización, de las tierras de los Grandes de España, mientras que las tierras arrendadas sistemáticamente, las mal cultivadas o las de regadío no regadas se expropiaban con indemnización a los propietarios. Estas tierras serían entregadas a campesinos con la ayuda del Instituto de la Reforma Agraria (IRA), organismo que además facilitaría créditos para la modernización agraria y contaba con un presupuesto anual de 50 millones de pesetas.

Sin embargo, los resultados fueron limitados y aumentaron la tensión social y política:

  • Se expropiaron menos hectáreas de las previstas.
  • El ritmo de aplicación (proyectado a 15 años) no satisfizo las aspiraciones del campesinado sin tierra.
  • Se produjo una radicalización hacia el comunismo libertario y la ocupación de tierras propugnada por los anarquistas.
  • Los grandes propietarios organizaron una campaña beligerante contra la ley y la República.

La Reforma del Estado y las Autonomías

Finalmente, se abordó la reforma del Estado centralista para permitir el acceso de las regiones a la autonomía, cuestión recogida en la Constitución de 1931. El Estatuto de Autonomía de Cataluña se aprobó en septiembre de 1932, bajo fuertes presiones y tras el intento de golpe de Estado del general Sanjurjo. Por su parte, se elaboró un proyecto de Estatuto para el País Vasco, que sería aprobado finalmente en octubre de 1936, ya iniciada la Guerra Civil.

Oposición y Crisis del Gobierno

Las reformas polarizaron la vida política española, provocando reacciones contundentes:

La Reorganización de las Derechas

La reforma militar, la agraria y el estatuto catalán alarmaron a los sectores conservadores. El 10 de agosto de 1932, el general Sanjurjo protagonizó un intento fallido de golpe militar (la Sanjurjada). Paralelamente, se produjo una reorganización política de las derechas:

  • Acción Española: Revista y grupo de pensamiento con colaboradores como Ramiro de Maeztu o José Calvo Sotelo.
  • CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas): Creada en 1933, de ideología católica y conservadora, liderada por José María Gil-Robles.
  • Falange Española: Liderada por José Antonio Primo de Rivera, que en 1934 se fusionaría con las JONS de Onésimo Redondo y Ramiro Ledesma.

Radicalización Obrera y los Sucesos de Casas Viejas

Por otro lado, se produjo la radicalización del movimiento obrero (CNT y UGT), motivada por la impaciencia y el desencanto frente a la lentitud de las reformas. Las huelgas e insurrecciones anarquistas aumentaron, buscando colectivizar la propiedad y declarar el comunismo libertario.

El punto de inflexión ocurrió el 12 de enero de 1933, cuando miembros de la Guardia Civil y la Guardia de Asalto masacraron a un grupo de anarquistas en Casas Viejas. La violencia empleada por las fuerzas del orden y la gestión del gobierno abrieron una enorme crisis política que conduciría, meses después, a la caída del gobierno de Azaña.