El Sexenio Revolucionario: Causas y Desarrollo
Se conoce como Sexenio Revolucionario al periodo en el que se implanta el sufragio universal y se plantea la necesidad de realizar importantes reformas sociales.
La Revolución de Septiembre
- Causas económicas: Desde 1866, debido a problemas financieros, una grave crisis industrial en Cataluña y una crisis de subsistencias provocada por la sequía y las malas cosechas.
- Causas políticas: El año 1866 resultó clave. Por una parte, se iniciaba la crisis económica que provocó el descontento de la población. Los demócratas se propusieron precipitar los hechos con la firma del Pacto de Ostende, por el que se comprometían a derrocar a Isabel II.
La muerte de O’Donnell propició la adhesión de la Unión Liberal al pacto. En La Gloriosa, el 19 de septiembre de 1868, la escuadra al mando de Topete se pronunciaba al grito de: «¡Viva España con honra, abajo el gobierno de Isabel II!». Pronto se pudo comprobar que el pronunciamiento no era solo un levantamiento militar y que La Gloriosa pasaba a convertirse en una revolución popular. El gobierno y la corona se encontraron aislados. Cuando las tropas de Isabel fueron derrotadas por Serrano en la batalla de Alcolea, el gobierno no vio más salida que dimitir e Isabel II partió al exilio hacia Francia.
El Gobierno Provisional y la Constitución de 1869
En el mes de octubre se formó este gobierno presidido por Serrano. Las primeras medidas se basaron en la desactivación de las juntas revolucionarias mediante una serie de reformas y la implantación del sufragio universal masculino. Una vez desactivadas las juntas, Prim quiso elaborar una constitución, combinando los principios demócratas y monárquicos, para luego encontrar un rey adecuado. En enero de 1869 se convocaron elecciones, donde la coalición obtuvo mayoría absoluta.
La Constitución de 1869: Fue elaborada y aprobada por unas Cortes elegidas por sufragio universal. Establece una monarquía democrática, el sufragio universal masculino, la división de poderes y la creación de un estado laico.
Regencia de Serrano
Aprobada la constitución, el general Serrano fue elegido regente, mientras que Prim asumía la jefatura del gobierno. En el plano económico, la situación de Hacienda era preocupante, llena de deudas y sin recursos. El gobierno adoptó una política librecambista con la aprobación del Arancel Figuerola, que acabó con la tradición proteccionista de la economía española del siglo XIX.
El Sistema de Ciudades en España
Se denomina sistema urbano a la disposición de las ciudades sobre el territorio y las relaciones que mantienen entre sí y con su entorno. Para entenderlo, hay que valorar el tamaño, el número de habitantes y las actividades socioeconómicas.
Jerarquía Urbana
- Metrópolis nacionales: Aglomeraciones que superan los tres millones de habitantes; ejercen influencia sobre todo el territorio nacional y se relacionan con las internacionales.
- Metrópolis regionales: Tienen de 500 mil a un millón y medio de habitantes; su área de influencia es de carácter regional, manteniendo lazos intensos con las metrópolis nacionales.
- Metrópolis regionales de segundo orden: Tienen entre 200 y 500 mil habitantes.
- Ciudades medianas y pequeñas: Por debajo en la jerarquía existen numerosas ciudades medianas (capitales de provincia) y ciudades pequeñas integradas en áreas metropolitanas.
Principales Áreas y Ejes de Desarrollo
En el sistema de ciudades se analizan las principales áreas y ejes de desarrollo urbano, que se articulan en torno a las vías de comunicación:
- Eje levantino: Desde Gerona a Murcia, muy consolidado.
- Eje del Ebro: Discurre desde Bilbao hasta Tarragona, con un importante peso industrial.
- Eje cantábrico: Entre el País Vasco y Galicia, presenta discontinuidades.
- Eje atlántico gallego: Es el de mayor producción gallega y conecta con Oporto.
- Madrid: Es la región urbana más influyente y presenta conexión con todos los ejes.
Estructura y Plano de la Ciudad
Llamamos estructura urbana a la división de la ciudad en áreas con morfologías y funciones concretas.
Evolución Histórica
- Ciudades preindustriales: Estaban amuralladas, con planos irregulares y calles estrechas. Los romanos introdujeron el modelo en cuadrícula (foro y calles principales). A partir del Renacimiento se añadieron plazas mayores y, en la Ilustración, los Reales Sitios con planos ordenados.
- Ciudades en la etapa industrial: Se derriban murallas y surge una estructura propia con calles alineadas, fábricas y zonas residenciales.
- Ciudades en la etapa postindustrial: Desde mediados del siglo XX, crecen con barrios residenciales obreros, polígonos industriales y parques tecnológicos. A partir de los años 80, se consolida el sector terciario y se rehabilitan barrios del casco antiguo.