Arquitectura en Italia y Francia
Dentro del Barroco podemos encontrar elementos comunes, pero también diferencias notables de unos lugares a otros. La arquitectura barroca italiana se caracteriza por las líneas curvas de la fachada que parecen otorgar movimiento a los edificios. En cambio, en Francia, las superficies son regulares y las fachadas rectas, pareciendo un intento de no romper las normas clásicas. Como complemento, podemos encontrar la domesticación de la naturaleza, donde los palacios se enmarcan con jardines trazados geométricamente.
En Roma, el Barroco presenta contrastes fascinantes: Bernini y Borromini coinciden en construir edificios de planta elíptica y muros alabeados, pero se diferencian en los materiales que usan, en el empleo de los órdenes, en el uso del espacio y en el tratamiento de la luz.
Gian Lorenzo Bernini
Bernini es presentado como el genio perfecto, tanto en el ámbito personal como en el artístico. Trabajó para ocho papas y para la Compañía de Jesús, e incluso diseñó una propuesta para el Museo del Louvre bajo las órdenes de Luis XIV. Su carrera arquitectónica de gran escala inició con el Baldaquino de San Pedro, un palio de bronce sostenido por cuatro columnas salomónicas situado debajo de la cúpula de la Basílica. Fuera del Vaticano, Bernini construyó Sant’Andrea al Quirinale, una iglesia para los jesuitas con una planta central configurada a partir de un juego de líneas cóncavas y convexas.
Francesco Borromini
Borromini es muy diferente a Bernini: de carácter irascible, llegó a suicidarse con su espada al no soportar su enfermedad. Trabajó para clientes con menos recursos; después de trabajar en Milán, se instaló en Roma y fue acogido por Carlo Maderno, quien dirigía las obras del Vaticano. Su primera gran obra es San Carlo alle Quattro Fontane, encargada por los trinitarios españoles. El Oratorio de San Felipe Neri se concibe como una sala de audiciones, integrando la música como complemento. Su obra más original fue Sant’Ivo alla Sapienza, con una planta formada por dos triángulos equiláteros que configuran un hexágono. Para el siguiente pontífice diseñó Sant’Agnese y, para los franciscanos, el templo de Sant’Andrea delle Fratte.
El Palacio de Versalles
Representa el prototipo de residencia de un rey absoluto. Luis XIV lo mandó edificar para simbolizar el inmenso poder que llegó a ostentar. En su origen, Versalles era un pequeño castillo ubicado en un bosque abundante en caza. Su transformación se dio en tres momentos clave: primero como escenario de fiestas, más tarde como residencia real y, finalmente, como la capital política de Francia.
Su construcción fue dirigida por tres artistas principales:
- Jules Hardouin-Mansart: Destaca por la Galería de los Espejos y el Gran Trianón.
- Charles Le Brun: Encargado de decorar los espacios con mármoles de colores y trofeos.
- André Le Nôtre: Diseñó las tres avenidas de jardines que llevan al palacio y las calles que se abren a la zona posterior.
A partir de Versalles, el modelo de palacio y jardín francés se extendió por todas las cortes europeas.
Escultura: El Genio de Bernini
Al igual que Miguel Ángel, Bernini dominó todas las disciplinas, pero destacó especialmente en la escultura. Aprendió la profesión de su padre tras trasladarse a Roma en 1605, dedicándose inicialmente a realizar copias de las obras clásicas del Vaticano. Podemos dividir su producción en cuatro etapas:
- Etapa juvenil: Compuesta por encargos mitológicos y bíblicos donde destaca el virtuosismo técnico, el tratamiento de la piel y el análisis psicológico. Obras destacadas: Eneas, Anquises y Ascanio.
- Alto Barroco: Coincide con el papado de su amigo Urbano VIII. Destaca el tratamiento dinámico de los ropajes; una obra clave es el San Longinos.
- Periodo medio (1640-1654): La etapa más creativa de su carrera. Sobresalen logros como el Éxtasis de Santa Teresa, la tumba parietal de Urbano VIII y la Fontana dei Quattro Fiumi.
- Estilo tardío: A partir de 1654, bajo el papado de Alejandro VII, buscó una mayor espiritualidad y expresivismo, siguiendo el ejemplo de Donatello y Miguel Ángel. Destaca Ángeles con los atributos de la Pasión.
Pintura en Italia: Naturalismo vs. Clasicismo
La pintura italiana estuvo marcada por el antagonismo entre los Carracci y Caravaggio.
Caravaggio y el Tenebrismo
Caravaggio fue el creador del naturalismo y del tenebrismo pictórico. Se dedicó a retratar a la gente corriente, elevando lo cotidiano a lo sagrado. Llevó una vida bohemia y su arte fue incomprendido en su tiempo. En su producción distinguimos:
- Fase inicial: Desarrollada en Roma, con cuadros pequeños de personajes callejeros; aquí inventa el bodegón.
- Fase intermedia: Estilo maduro conocido como tenebrismo caravaggiesco. Obras: La crucifixión de San Pedro, La conversión de San Pablo y la Virgen de Loreto.
- Etapa final: Cuadros religiosos de gran dramatismo como La decapitación del Bautista.
Los Carracci
Son una familia de pintores boloñeses (Agostino, Annibale y Ludovico). Annibale Carracci se encargó de la decoración del Palacio Farnese para Odoardo Farnese. En la galería, fingió una arquitectura ilusionista (quadratura) para encuadrar escenas mitológicas.
La Escuela Flamenca: Rubens
Peter Paul Rubens poseía una gran aptitud para la composición y el uso del color, además de ser un hombre profundamente culto. En 1608 se instaló en Amberes, donde su taller se convirtió en el más importante del Barroco. Dominó todos los géneros:
- Pintura religiosa: Trípticos como La elevación de la Cruz y El descendimiento.
- Decoración palaciega: Ciclos para el Salón de Banquetes de Carlos I de Inglaterra y la Torre de la Parada de Felipe IV.
- Musa: Su segunda esposa, Helena Fourment, se convirtió en la musa de sus cuadros mitológicos tardíos.
El Quattrocento Italiano
En el siglo XV, Italia estaba fragmentada en ciudades-estado gobernadas por príncipes como Federico de Montefeltro o los Sforza. Los dos arquitectos fundamentales fueron Brunelleschi y Alberti.
Filippo Brunelleschi
Considerado el creador de la perspectiva y de una armonización visual de las masas. Su obra cumbre es la Cúpula de la Catedral de Florencia (Santa María del Fiore). Recuperó los elementos clásicos: columnas de fuste liso, capiteles corintios y arcos de medio punto. Otras obras: Hospital de los Inocentes y la Basílica de San Lorenzo.
Leon Battista Alberti
Genio humanista que escribió De re aedificatoria. Diseñó el Palacio Rucellai, prototipo de mansión urbana renacentista, y la iglesia de San Andrés en Mantua, cuya fachada evoca un arco de triunfo romano.
Escultura: Ghiberti y Donatello
- Ghiberti: Famoso por las puertas del Baptisterio de Florencia. Las terceras puertas, conocidas como las Puertas del Paraíso, utilizan la perspectiva lineal y el relieve stiacciato.
- Donatello: El escultor más influyente del siglo XV. Dominó el bronce y el mármol, aportando profundidad psicológica. Obras clave: David de bronce, el Gattamelata (estatua ecuestre) y el San Jorge.
Pintura: Fra Angelico y Masaccio
- Fra Angelico: Combinó la tradición gótica con la nueva perspectiva renacentista. Destaca su Anunciación y los frescos del convento de San Marcos.
- Masaccio: Considerado el fundador de la pintura moderna por su uso del color para construir volúmenes. Su obra maestra es El tributo de la moneda en la Capilla Brancacci.
El Cinquecento: El Renacimiento Pleno
En el siglo XVI, Roma sustituye a Florencia como capital del arte bajo el mecenazgo de papas como Julio II y León X.
Donato Bramante
Estableció un estilo solemne y austero. Su obra más representativa es el Templete de San Pietro in Montorio. Fue el primer arquitecto encargado de la nueva Basílica de San Pedro, diseñando una planta de cruz griega.
Miguel Ángel Buonarroti
Artista polifacético que se consideraba ante todo escultor. En arquitectura, destaca la Cúpula de San Pedro y la Sacristía Nueva de San Lorenzo. En pintura, su obra cumbre es la decoración de la Capilla Sixtina.
Leonardo da Vinci
Aportó a la pintura el sfumato (difuminado de contornos) y el claroscuro. Obras universales: La Virgen de las Rocas, La Última Cena y la Mona Lisa (Gioconda).
Rafael Sanzio
Conocido por su equilibrio y armonía. Destacan sus Madonnas y los frescos de las Estancias Vaticanas, como La Escuela de Atenas.
La Escuela Veneciana: Tiziano
A diferencia de Florencia (basada en el dibujo), Venecia se centró en el color. Tiziano, maestro de la escuela, fue pintor de Carlos V y Felipe II. Destaca por su técnica de trazo libre y su maestría en el retrato y la mitología.
Análisis de Obras y Láminas
- Obra: Cúpula de la Catedral de Santa María del Fiore.
- Autor: Filippo Brunelleschi.
- Otras obras: Basílica de San Lorenzo, Capilla Pazzi.
- Descripción: Destaca por su tambor octogonal y su sistema de doble cúpula superpuesta con cámara de aire, lo que permitió aligerar el peso y elevarla hasta los 56 metros.
- Obra: Estatua ecuestre del Gattamelata.
- Autor: Donatello.
- Disciplina: Escultura.
- Otras obras: San Jorge, David de bronce, Profeta Habacuc.
- Obra: Fachada de Santa María Novella.
- Autor: Leon Battista Alberti.
- Otras obras: Palacio Rucellai, Iglesia de San Andrés en Mantua.
- Descripción: Recubierta de mármol polícromo, utiliza proporciones geométricas basadas en el cuadrado como símbolo de perfección.
- Obra: Puertas del Paraíso (3ª puerta del Baptisterio de Florencia).
- Autor: Lorenzo Ghiberti.
- Características: Dividida en 10 paneles cuadrados con escenas del Antiguo Testamento. Utiliza la técnica del stiacciato para dar profundidad.
- Obra: San Jorge.
- Autor: Donatello.
- Disciplina: Escultura renacentista.
- Descripción: Realizada en mármol para el gremio de fabricantes de armaduras. El pedestal incluye un relieve que muestra la lucha contra el dragón.
- Obra: La Anunciación.
- Autor: Fra Angelico.
- Descripción: Uso de colores brillantes y pan de oro. Divide la obra entre la expulsión del Paraíso y el momento de la Anunciación, con un notable estudio de la perspectiva arquitectónica.
- Obra: El tributo de la moneda.
- Autor: Masaccio.
- Descripción: Fresco en la Capilla Brancacci. Destaca por la individualización psicológica de los rostros y el uso pionero de la perspectiva aérea.
- Obra: Virgen de Senigallia.
- Autor: Piero della Francesca.
- Características: Modelado geométrico de los cuerpos, luz clara y perspectiva matemática.
- Obra: Palas domando al centauro.
- Autor: Sandro Botticelli.
- Descripción: Pintura mitológica que simboliza el triunfo de la razón (Palas) sobre los instintos (el centauro).
- Obra: La Escuela de Atenas.
- Autor: Rafael Sanzio.
- Descripción: Fresco que representa la filosofía clásica. En el centro destacan Platón (señalando el mundo de las ideas) y Aristóteles (con la mano hacia la tierra).
- Obra: La Piedad del Vaticano.
- Autor: Miguel Ángel Buonarroti.
- Periodo: Cinquecento.
- Otras obras: David, Moisés.
- Obra: La Virgen de las Rocas.
- Autor: Leonardo da Vinci.
- Características: Composición piramidal y uso magistral del sfumato.
- Obra: Templete de San Pietro in Montorio.
- Autor: Donato Bramante.
- Descripción: Edificio de planta circular rodeado por columnas dóricas, encargado por los Reyes Católicos.
- Obra: Villa Capra (La Rotonda).
- Autor: Andrea Palladio.
- Características: Planta centralizada con cuatro pórticos idénticos inspirados en los templos romanos.
- Obra: La Última Cena.
- Autor: Leonardo da Vinci.
- Técnica: Pintura al seco sobre el muro del refectorio. Destaca la perspectiva convergente en la figura de Cristo.
- Obra: Bóveda de la Capilla Sixtina.
- Autor: Miguel Ángel Buonarroti.
- Descripción: Ciclo de frescos con escenas del Génesis, profetas y sibilas. Incluye la icónica Creación de Adán.
- Obra: Retrato ecuestre de Carlos V en Mühlberg.
- Autor: Tiziano.
- Descripción: Muestra al emperador como soldado cristiano y heredero de la tradición romana, con un uso veneciano del color y el paisaje.