Filosofía: La antropogénesis
La antropogénesis es el conjunto de cambios biológicos, culturales y sociales que dieron lugar a la aparición del ser humano a lo largo de millones de años de evolución.
No fue un cambio repentino, sino un proceso largo en el que intervinieron transformaciones físicas (biogenéticas y fisiológicas) y transformaciones culturales.
¿Qué es el proceso de hominización?
Es la parte de la evolución en la que cambió el cuerpo de nuestros antepasados primates hasta convertirse en el cuerpo humano actual. Son cambios biológicos y anatómicos (del físico), no culturales.
1. Bipedestación (caminar sobre dos piernas)
- Dejamos de andar a cuatro patas.
- Las manos quedaron libres.
- Podíamos ver mejor el entorno.
- Se modificaron la columna y la cadera.
2. Encefalización (aumento del cerebro)
- El cerebro creció en tamaño.
- Tuvo más capacidad para pensar y aprender.
- La dieta con carne aportó más energía al cerebro.
3. Cambios en la cara y la dentadura
- Mandíbula más pequeña.
- Desaparecen los grandes colmillos.
- Ya no podíamos desgarrar la carne → necesitamos herramientas.
4. Cambios en la mano
- Mano más corta y precisa.
- Pulgar oponible (puede tocar los otros dedos).
- Permite agarrar y fabricar objetos.
1. Liberación de las manos
Al dejar de usarlas para caminar:
- Las manos quedaron libres para agarrar, transportar y fabricar objetos.
- El pulgar se volvió oponible → aparece la pinza de precisión (poder coger cosas con fuerza pero también con delicadeza).
La mano y el cerebro evolucionan juntos:
- Usar herramientas → obliga al cerebro a desarrollarse.
- Un cerebro más desarrollado → permite movimientos más precisos.
Mano y cerebro se mejoran mutuamente.
2. Plasticidad biológica (no estamos especializados)
El cuerpo humano es muy poco especializado comparado con otros animales:
- No tenemos garras, ni grandes dientes, ni gran fuerza.
- No podemos sobrevivir solo con el cuerpo.
- Nuestra supervivencia depende de la cultura y el aprendizaje, no del instinto.
Además:
- Tenemos el periodo de infancia más largo del reino animal.
- Aprendemos más porque dependemos más tiempo de los demás.
3. Particularidades de la reproducción humana
La sexualidad humana es diferente a la de los animales:
- No tenemos épocas de celo → podemos reproducirnos en cualquier momento.
- Está controlada por el cerebro, no solo por hormonas.
- El sexo tiene dimensión afectiva y personal.
- La postura frontal permite reconocer al otro → refuerza vínculos sociales.
La reproducción humana fortalece las relaciones sociales.
4. Intensificación de la vida social
Como las crías dependen mucho tiempo de los adultos:
- Se crean lazos familiares fuertes.
- Aumenta la cooperación.
- Vivimos en grupos organizados.
- Nos convertimos en cazadores sociales (trabajo en equipo).
La inteligencia crece porque vivir en sociedad es complejo.
5. Aparición del lenguaje y del pensamiento simbólico
El desarrollo del cerebro permitió:
- Lenguaje articulado.
- Pensamiento simbólico (usar palabras, arte, ritos…).
- Planificar, comunicarse y ser conscientes de nosotros mismos.
El lenguaje fue clave para sobrevivir y organizar sociedades complejas.
¿Qué es el proceso de humanización?
Si la hominización era cambiar el cuerpo, la humanización es cambiar la manera de vivir y pensar.
1. Control del fuego
- No lo inventamos, aprendimos a usarlo.
- El fuego permitió:
- Calentarse.
- Tener luz.
- Ahuyentar animales.
- Cocinar alimentos (mejor nutrición).
- Reunirse → más vida social.
El fuego cambió totalmente la forma de vivir.
2. Fabricación de herramientas
Creamos instrumentos para cortar, cazar y defendernos.
- Cada herramienta servía para una tarea distinta.
- Nos hicimos más eficaces que cualquier animal.
- El ser humano se «especializa» gracias a los objetos que fabrica.
3. Agricultura y ganadería (gran revolución)
Antes éramos nómadas:
- Cazábamos y recolectábamos → comida insegura.
Después:
- Cultivamos plantas.
- Criamos animales.
- Siempre había alimento.
- Dejamos de ir de un sitio a otro y empezamos a vivir en un lugar fijo.
4. Organización social
Al vivir en poblados aparecen:
- Normas sociales.
- Jerarquías.
- Reparto de tareas.
Consecuencias:
- Comercio: intercambio de productos.
- Guerra: surge la propiedad → hay que defenderla.
Nacen las primeras sociedades complejas.
5. Nacen la política, la economía y la historia
Con sociedades organizadas aparecen:
- Gobiernos.
- Leyes.
- Diferentes formas de vivir.
- Conflictos por el poder.
Empieza la historia humana.
6. Pensamiento y lenguaje (lo más importante)
El ser humano desarrolla:
- Pensamiento racional (razonar).
- Imaginación.
- Vida afectiva (emociones).
- Moral → decidir qué está bien o mal.
- Capacidad de planear el futuro.
Pero lo que realmente nos diferencia es:
El lenguaje simbólico
Podemos usar sonidos sin significado (fonemas) para formar palabras con significado. Eso permite:
- Comunicar ideas complejas.
- Enseñar.
- Crear cultura.
7. Pensamiento simbólico y espiritualidad
El ser humano empieza a:
- Hacer arte.
- Enterrar a los muertos.
- Tener creencias espirituales.
Significa que ya piensa sobre la vida, la muerte y el sentido de la existencia.
El estudio de la mente humana
La psicología estudia cómo funciona la mente humana, es decir, cómo pensamos, sentimos y tomamos decisiones. Las emociones son reacciones rápidas y automáticas ante lo que nos ocurre o pensamos; nacen en el cerebro y afectan nuestro comportamiento. Algunas son básicas e innatas, como miedo, alegría o tristeza, y otras son secundarias y se aprenden en la sociedad, como el amor, los celos o la culpa.
La diferencia entre emoción y sentimiento es que la emoción es breve e instintiva, mientras que el sentimiento surge cuando reflexionamos sobre esa emoción, durando más y pudiendo expresarse con palabras. Controlar nuestras emociones, según Daniel Goleman, influye en nuestras decisiones, relaciones y felicidad. En resumen, somos seres que combinan emoción, pensamiento y aprendizaje para actuar y adaptarnos.
Daniel Goleman y las dos inteligencias
Primero, Daniel Goleman dice que tener un cerebro muy listo no garantiza el éxito.
Esto se debe a que existen dos tipos de inteligencia: la racional (la que usamos para pensar y aprender) y la emocional (la que nos ayuda a manejar sentimientos, relaciones y decisiones). La inteligencia emocional influye hasta un 80% en cómo nos va en la vida.
Los elementos clave de la inteligencia emocional
- Autoconocimiento: saber cómo te sientes y cómo afecta a los demás.
- Autocontrol: poder frenar impulsos y pensar antes de actuar.
- Automotivación: mantener la actitud positiva y seguir adelante ante dificultades.
- Empatía: entender cómo se sienten los demás y actuar con ellos de manera adecuada.
- Habilidades sociales: saber relacionarse y comunicarse bien con otros.
Los deseos
Todo ser humano los tiene; no podemos vivir sin desear algo. Los deseos surgen de pensar que si conseguimos algo estaremos mejor que antes. Siempre miran hacia el futuro y nos motivan a actuar. Tener esperanza ayuda a encontrar formas de conseguir lo que queremos.
Los deseos pueden ser:
- Positivos: buscan mejorar nuestra vida.
- Negativos: surgen del malestar y de querer salir de una situación difícil.
En los humanos, muchos deseos van más allá de lo básico. No solo queremos comer o dormir; también queremos éxito, arte, justicia o causas sociales. A veces los deseos pueden incluso ser dañinos, por ejemplo, cuando alguien se sacrifica por una causa arriesgada.
La satisfacción de un deseo produce placer, pero si solo nos enfocamos en ese placer, podemos crear necesidades artificiales, cosas que no necesitamos realmente. Por ejemplo, la publicidad puede hacernos creer que necesitamos productos para ser felices, cuando no es verdad.
Filosóficamente, Schopenhauer decía que el deseo es el motor de la vida: siempre queremos algo, y cuando lo conseguimos, surge un nuevo deseo. Esto genera una especie de círculo: dolor → deseo → placer → nuevo deseo. La única forma de romper este ciclo, según él, es aprender a renunciar al deseo.
La volición
La volición es la fuerza que nos hace querer algo y seguir adelante para conseguirlo, aunque haya distracciones o cosas difíciles. Es como la voluntad de no rendirse.
Para que funcione necesitamos autocontrol, es decir, poder detener impulsos o evitar hacer cosas que nos alejan de nuestra meta. Por ejemplo, estudiar aunque tengas ganas de jugar o no comer demasiados dulces para mantenerte sano.
La volición también depende de cómo nos sentimos con nosotros mismos. Si confiamos en nosotros, es más fácil mantenerla; si nos sentimos inseguros, cuesta más.
No es algo con lo que nacemos, se puede entrenar. Hacer buenos hábitos todos los días nos ayuda a fortalecerla, como decía Aristóteles: repetimos cosas buenas hasta que se convierten en parte de nuestra forma de actuar.
La diferencia con la motivación es que esta depende de nuestro ánimo: si estamos contentos o inspirados, nos sentimos motivados. La volición, en cambio, es más fuerte y duradera, porque nos hace seguir aunque no tengamos ganas en ese momento.
Descartes
Durante el Renacimiento, la gente empezó a pensar por sí misma y cuestionar las ideas antiguas. Descartes quiso encontrar algo que fuera seguro y descubrió que no podía dudar de que pensaba, por eso dijo: «Pienso, luego existo». Esto significa que pensar prueba que existimos. Según él, los humanos tenemos mente (donde pensamos y sentimos) y cuerpo (que se mueve como una máquina).