Novecentismo y Modernismo en España: características, autores y obras clave

Novecentismo: definición y contexto

Definición: El Novecentismo (o Noucentisme, término acuñado por Eugenio d’Ors) es el movimiento cultural de la segunda década del siglo XX en España. El movimiento se difunde a través de revistas como Revista de Occidente, creada por Ortega y Gasset, semanarios como España y periódicos como El Sol.

Este movimiento supone la consolidación de un tipo de intelectual diferente: son profesionales altamente formados, alejados de la bohemia que caracterizaba a los modernistas. Entre sus integrantes encontramos médicos, filósofos, historiadores, políticos y poetas. Destacan Ortega y Gasset, Eugenio d’Ors, Manuel Azaña, Gregorio Marañón, Santiago Ramón y Cajal, Salvador de Madariaga, Pérez de Ayala, Gabriel Miró y Américo Castro, entre otros. También suele incluirse entre sus componentes a Juan Ramón Jiménez, aunque el movimiento es poco dado a la expresión poética, puesto que huye de lo sentimental y del retoricismo. Por eso prefieren géneros como la novela y, sobre todo, el ensayo, ya que este último resulta más adecuado para la expresión de motivaciones intelectuales.

A estos autores también se les conoce con el nombre de Generación del 14 por ser el año del inicio de la Primera Guerra Mundial, un momento considerado política y socialmente como el final del siglo XIX, y porque ese año algunos de los autores mencionados crean una asociación, la Liga de Educación Política. Todos ellos son europeístas, republicanos y reformistas, y pretenden influir en la realidad española, por lo que participan en la vida política de la época.

La duración del Novecentismo es corta: surge alrededor de 1910, tiene su auge en la década de los años veinte y empieza su declive en 1930, cuando las circunstancias históricas y los intereses artísticos cambian.

Características

A pesar de la destacada individualidad de sus miembros y de la ausencia de una conciencia de grupo clara, se pueden extraer una serie de características comunes tanto en la concepción de la literatura como en la manera de enfrentarse a las circunstancias del momento:

  1. Europeísmo: Se sienten atraídos por la cultura europea y analizan los problemas de España desde esa perspectiva. Proponen modernizar intelectualmente al país, frente al casticismo del 98. No se quedan solo en la teoría: muchos se incorporan a la vida política y social de España, como Manuel Azaña. Piensan que el reformismo debe llegar desde arriba, desde el poder político o desde las élites.
  2. Educación: Valoran especialmente la educación como herramienta necesaria tanto para la formación de élites como para las reformas en general. Muchos estuvieron vinculados de una manera u otra a la Institución Libre de Enseñanza. Poseían una muy buena formación universitaria y tenían espíritu de maestros o catedráticos. Les domina, por tanto, el espíritu científico, la fe en el progreso y el optimismo.
  3. Racionalismo: Abordan cualquier asunto desde el racionalismo, con rigor y claridad, no desde las emociones y la subjetividad individualista y anárquica como hacían los noventayochistas.
  4. Antirromanticismo: Prefieren actitudes equilibradas y serenas frente a lo sentimental y pasional.
  5. Defensa del «arte puro»: El arte debe limitarse a proporcionar placer estético y no ha de ser vehículo de preocupaciones políticas, religiosas o existenciales. El arte es independiente de la vida y a veces se convierte en un juego intelectual. El ensayo de Ortega, La deshumanización del arte, resume claramente esta idea.
  6. Aristocratismo intelectual: La búsqueda de perfección, objetividad y altura intelectual produce textos destinados a minorías entendidas y selectas. El lema de Juan Ramón Jiménez era «a la inmensa minoría».
  7. Estilo cuidado: El contenido es importante, pero sobre todo lo es la forma en que se transmite. Este anhelo de perfección formal conduce a la depuración máxima del lenguaje, a la pulcritud de las formas y, con ello, a una complejidad que convierte el arte en algo minoritario.
  8. Obra perfecta: La estética novecentista tiene como principal objetivo la obra bien hecha: estructuralmente perfecta, totalmente acabada y revisada, sin defectos ni partes de menor calidad literaria. Muchas de estas características coinciden con las de los movimientos de vanguardia, que además coinciden en el tiempo con el Novecentismo, por lo que a veces es difícil separar las fronteras con el Vanguardismo.

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Relación con el Modernismo y hito: la llegada de Rubén Darío

Se considera hito importante la llegada de Rubén Darío a España en 1892. Ya era un maestro: contribuyó a renovar la lírica en la lengua española y su estímulo fue vital para los poetas españoles. El Modernismo español se caracterizó por una brillantez externa y formal y un mayor intimismo; fue menos parnasiano y más simbolista, con la excepción de Valle-Inclán.

Este modernismo atenuado lo encontraremos a principios del siglo XX con Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez (JRJ), quienes irán abandonándolo conforme encuentren su propia personalidad poética.

Rubén Darío

Rubén Darío está influido por la poesía francesa, desde los románticos hasta los parnasianos y los simbolistas. Su evolución poética puede dividirse en función de sus obras fundamentales:

A. Azul (1888)

Azul (1888), escrito en verso y prosa, supuso el nacimiento del Modernismo. En esta obra Darío abandona los modelos españoles y abraza por completo la estética parnasiana.

Temas: El deseo de evasión de la realidad, la búsqueda del ideal, la mujer, el erotismo, los sueños y la sacralización de la naturaleza. Aparecen motivos como el exotismo oriental y lo aristocrático. También se percibe la insatisfacción ante la sociedad burguesa.

Forma: La variedad métrica de este libro llamó la atención de la crítica. Antepone la musicalidad a cualquier criterio, adoptando ritmos clásicos. Usa un vocabulario cultista, adjetivos inesperados y multitud de recursos, sobre todo fónicos, así como metáforas y símbolos, como el azul, que representa lo ideal, lo etéreo o lo infinito, o el arte, entre otras cosas.

B. Prosas profanas

Prosas profanas es la cumbre del modernismo de Darío; lleva a su máxima expresión la sensorialidad y exuberancia verbal.

Temas: Profundiza en temas ya explorados en Azul, como el escapismo, que encuentra ahora nuevos lugares de evasión, como la Edad Media o los cuentos de hadas. Ensalza los valores del cosmopolitismo, pero el tema principal del libro es el amor, desde una perspectiva transgresora y hedonista. El erotismo vuelve a ser uno de los ejes temáticos fundamentales.

Forma: Su obra supuso una revolución en la métrica castellana. Junto a los metros tradicionales basados en el octosílabo y el endecasílabo, empleó versos poco usados con anterioridad, como el eneasílabo, el dodecasílabo y el alejandrino. Continúa con su alarde de recursos retóricos; destacan la sinestesia y el símbolo, lo aristocrático y la belleza. También resaltan las referencias cromáticas y musicales: el lenguaje es siempre brillante y refinado.

C. Cantos de vida y esperanza

Cantos de vida y esperanza se considera el mejor libro de poesía de Rubén Darío.

Temas: Este libro supone un cambio en su perspectiva poética, que se vuelve más reflexiva, honda y sincera. Se sitúa en la línea del modernismo intimista. Aparecen temas existenciales: melancolía, fugacidad del tiempo, el sentido de la vida y la angustia ante la certeza de la muerte. Como respuesta, Darío buscará refugio en la religión.

Forma: Sigue usando sus versos preferidos, pero también utiliza el verso libre, más adecuado para las reflexiones íntimas. Mantiene palabras brillantes, musicalidades rotundas y recursos sensoriales.

El modernismo en Valle-Inclán (1866-1936)

Valle-Inclán es uno de los grandes escritores de la lengua castellana; cultivó todos los géneros, pero fue especialmente innovador en el teatro. El modernismo de Valle se nutre del simbolismo y el parnasianismo y admite componentes aparentemente contradictorios: decadentismo y vitalismo, panteísmo y cristianismo, etc.

A. Poesía

Su obra poética se titula Claves líricas y está compuesta por tres cancioneros. Es una colección de estampas grotescas y tragicómicas.

B. Prosa

El modernismo de Valle puede apreciarse en su primer libro de cuentos, Femeninas. Escribirá posteriormente cuentos ambientados en una Galicia mítica y primitiva, donde mezcla lo real y lo legendario, lo aristocrático y lo popular. Destaca la delicadeza y el preciosismo formal. Formalmente, sus obras muestran un modernismo puro, con preocupación por la forma, un lenguaje refinado y sensorial. Con esta prosa crea un mundo decadente, señorial y arcaico, donde el recuerdo nostálgico ocupa un lugar central.

Modernistas son también las tres novelas de La guerra carlista, donde aplica técnicas narrativas de fragmentarismo con una unidad de acción.

C. Teatro

En su teatro aparecen obras que parecen más bien poemas dramáticos, escritos en versos sonoros y ambientados en la Edad Media. Presentan claras influencias modernistas. Las acotaciones de su teatro están llenas de belleza, por lo que forman parte del texto literario.

En la prosa y la poesía de Valle destaca una sintaxis pausada, con reiteraciones que subrayan la índole musical de su escritura, y un vocabulario sonoro, con cultismos y neologismos.