Literatura española: de la Edad Media al Prerromanticismo — Renacimiento, Barroco e Ilustración

Literatura medieval

Literatura medieval: La Edad Media abarca desde la caída del Imperio romano de Occidente en el año 476 hasta la llegada del Renacimiento. Se produce la invasión árabe en el 711 y la formación de reinos cristianos que iniciaron la Reconquista, que terminará en 1492. La cultura árabe y la cristiana convivieron durante casi ocho siglos. El feudalismo y la sociedad estamental caracterizan esta época. La agricultura y la ganadería eran las bases de la economía. Predominan el antropocentrismo, el teocentrismo y el didactismo.

Siglo XV

Siglo XV: Durante el siglo XV sucede la transición de la Edad Media al Renacimiento. Destacan los Reyes Católicos por implantar la Santa Inquisición en 1478. La sociedad sigue siendo estamental y la burguesía afianza su poder. Surgen el humanismo y el antropocentrismo. Se inventa la imprenta, se revalorizan los clásicos y se publica en 1492 la Gramática de la lengua castellana. La literatura adopta un carácter cortesano, con influencias italianas, y se comienza a elevar el castellano. La literatura se diferencia en culta y popular.

Renacimiento

Renacimiento: El Renacimiento se desarrolla durante el siglo XVI en Italia y, en España, en ese período se suceden los reinados de Carlos I —en el cual destaca su vitalismo, esplendor y la aceptación de otras corrientes— y de Felipe II, en el que comienza la Contrarreforma y la religión vuelve a tomar importancia. Destaca la difusión de la imprenta desde mediados del siglo XV y los tópicos literarios como carpe diem o beatus ille. El humanismo es de gran importancia en el Renacimiento. Se recuperan las culturas clásicas; predomina el antropocentrismo y se canta a la vida, al amor y a la felicidad. La literatura es en muchos casos profana y sensual, sin intención didáctica. Surge un nuevo ideal de belleza y se armonizan diferentes tendencias (idealismo y realismo, lo viejo y lo nuevo). Se produce un auge de las lenguas romances y un renovado interés por los clásicos.

Cervantes

Cervantes: Miguel de Cervantes nació en 1547 en Alcalá de Henares. Vivió durante los reinados de Carlos I, Felipe II y Felipe III. Mientras que su infancia transcurrió en la época de la hegemonía española, su adultez coincidió con la Contrarreforma (período religioso y patriótico). Vivió en una época de enfrentamientos militares que provocaban desgastes políticos y económicos.

Barroco

Barroco: El siglo XVII es una época de crisis y decadencia. En cuanto a la política de este período, destacan las monarquías absolutistas de los Austrias, pues era un gobierno de válidos y predominaba la corrupción. En lo que respecta a la sociedad, hubo una caída demográfica y la población sufrió una grave crisis. Fue un período de éxodo rural que provocó el auge de la picaresca en las ciudades. La nobleza recelaba de la burguesía y los reyes malgastaban el dinero procedente de las colonias. En el aspecto religioso hubo una crisis debida a la limpieza de sangre y a la expulsión de los moriscos. El Barroco es un movimiento cultural europeo (con influencia también en América) que rompe el equilibrio clásico entre fondo y forma y abarca desde finales del siglo XVI hasta el siglo XVIII.

Ilustración

Ilustración: La Ilustración es un movimiento cultural e ideológico que pretende someter a examen el pensamiento del pasado y renovarlo a la luz de la razón. También es conocido como Siglo de las Luces por sus enciclopedias y diccionarios. Durante este período se suceden los reinados de Felipe V, Fernando VI, Carlos III y Carlos IV. Destaca la liberalización del comercio y el aumento de la producción. La mayor parte de la población era analfabeta, por lo que se intentó acercarla a la cultura. Predominan la razón, la experiencia, la utilidad y el periodismo. Surgen las primeras casas editoriales y los literatos comienzan a tener una profesión remunerada.

Poesía y teatro en el siglo XVIII

Ilustración (p. XVIII): La poesía del siglo XVIII busca claridad. Destaca La Poética de Ignacio de Luzán. Resalta especialmente la poesía didáctica, pues se desarrollaron las fábulas con autores como Félix María de Samaniego y Tomás de Iriarte. El teatro de la primera mitad del siglo es posbarroco, con el triunfo del teatro popular.

El teatro neoclásico es costumbrista y realista (sainetes). Este teatro se caracteriza por aunar el deleite y la enseñanza: su claridad, su sobriedad y naturalidad; su verosimilitud; el respeto a la regla de las tres unidades y al decoro poético. La tragedia neoclásica se caracteriza por estar en verso y presentar personajes nobles o reyes del pasado con finalidad didáctica. Un ejemplo es Raquel, de Vicente García de la Huerta.

La comedia neoclásica ridiculiza los vicios y errores de la sociedad con personajes comunes en prosa o verso. Dentro de la comedia sentimental destaca El delincuente honrado, de Jovellanos, que exalta nuevas virtudes cívicas. Leandro Fernández de Moratín nació en Madrid en 1760. Llevó una vida de literato cortesano y participó en los intentos de reforma del teatro. Sus temáticas principales fueron la reforma del teatro (La comedia nueva o El café), la reforma educativa y la crítica a los matrimonios impuestos entre hombres mayores y muchachas jóvenes (El sí de las niñas). En esta última obra destaca el problema de la mujer en asuntos matrimoniales, ya que no era libre de elegir a su pareja. Combina elementos cómicos y sentimentales; es un teatro didáctico, verosímil y que respeta las unidades aristotélicas.

La prosa es de carácter doctrinal para difundir las ideas ilustradas. La prosa de ficción es escasa; destaca especialmente el ensayo. Fray Benito Jerónimo Feijoo fue un monje benedictino que representa el ideal del ilustrado. Postuló la razón y la experiencia como bases de la ciencia y del pensamiento moderno, con obras como Teatro crítico universal y Cartas eruditas.

José Cadalso fue capitán del ejército. Sus obras incluyen escritos de carácter técnico relacionados con su profesión militar. Noches lúgubres muestra rasgos prerrománticos; también destacan las Cartas marruecas. Gaspar Melchor de Jovellanos fue político y escritor en teatro y prosa; resaltan ensayos como Memoria para el arreglo de espectáculos y diversiones públicas, Informe sobre la ley agraria y Memoria sobre educación pública.

El siglo XVIII viene marcado por los ideales de la Revolución francesa, que impulsaron la introducción de las primeras características liberales, concretadas en la reducción de las monarquías absolutistas y en oleadas de libertad de expresión sin precedentes. Estas transformaciones desembocaron, a finales de siglo, en la aparición del llamado prerromanticismo, que se opondría al excesivo racionalismo de la corriente neoclásica sin renunciar a los ideales de la Ilustración, y en el que los sentimientos cobrarían mayor protagonismo.