Impacto y Ética de la Ciencia y la Tecnología en la Sociedad Contemporánea

Ciencia, Tecnología y Ética: Un Vínculo Indisoluble

Ciencia y tecnología son dos palabras que pertenecen al vocabulario cotidiano de casi todas las personas.

Ética y ciencia

Para Mario Bunge (1978), la ciencia es un cuerpo de ideas racionales, sistemáticas y verificables acerca del mundo y la sociedad. Sin embargo, como bien nos menciona John Preston (2012), hay tantas definiciones de ciencia como científicos, recordándonos los estudios sobre el método científico del filósofo y físico Paul Feyerabend. Este último se dio a la tarea de analizar varios casos de transiciones de una teoría a otra y descubrió que, en realidad, no hay un único método para hacer ciencia, sino varios.

La ciencia es una forma de conocer fenómenos para poder entenderlos y controlarlos; gracias a ella, el ser humano puede cambiar elementos de la naturaleza o de la sociedad para su propio beneficio. A través de la ciencia es que el hombre puede generar teorías y prácticas que le permiten moldear el entorno a su propio interés y comodidad, posibilitándole convertir su ambiente en un lugar más habitable y amistoso. Esta manera de concebir la ciencia se relaciona directamente con la noción de autonomía y de libertad propias del ser humano.

Mario Bunge (1978) describe el conocimiento científico de una manera con la que seguramente muchos científicos se sienten cómodos. El conocimiento científico se distingue por ser:

  • Racional: Porque las ideas y teorías científicas no se agrupan de forma caótica e irreflexiva, sino que se relacionan lógicamente permitiendo hacer inferencias entre ellas.
  • Objetivo: Significa que las ideas se ajustan, en cierta medida, a los hechos observados y que se pueden poner a prueba a través de la experimentación.

En otras palabras, las observaciones que se hacen de la realidad pueden ser verificadas. Si alguna persona llega a un pueblo y quiere vender una sustancia que mejora el tamaño de los frutos cultivados, está proponiendo un hecho que es posible someter a prueba, utilizando el producto y registrando si el tamaño de los frutos es mayor a los obtenidos sin usar el producto.

El impacto en la economía

La innovación científica y tecnológica ha tenido un papel relevante en la economía, ya que están asociadas al crecimiento de la misma. Sin embargo, el grado en que el desarrollo tecnológico influye positivamente en la economía no es del todo claro. Existen diferentes posturas acerca de la magnitud del efecto que puede tener la inversión en tecnologías.

La innovación científica y tecnológica puede favorecer el desarrollo humano en dos grandes sentidos:

  1. Pueden reducir la pobreza y desarrollar las capacidades humanas a partir de la mejora en eficiencia y efectividad en sectores como la energía, la agricultura y la medicina, entre otros.
  2. Aumentan el bienestar de las personas por medio del incremento en la producción. La productividad mejora cuando los trabajadores logran una mayor cantidad de resultados y cuando los distintos sectores de negocios e industria optimizan la eficiencia en sus servicios y procesos (UN Millennium Project, 2005).

El impacto en las grandes ciudades: Ciudades Inteligentes

Tomando como base las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), en varias ciudades del mundo se han desarrollado proyectos bajo el concepto de «Ciudades Inteligentes». La International Data Corporation (IDC) las define como entidades locales que integran el uso de las TIC en aspectos como la movilidad, la construcción, el medio ambiente, el uso de energías, el gobierno y los servicios.

La finalidad última es mejorar la calidad de vida de los habitantes y contrarrestar los efectos adversos de la creciente migración hacia las urbes. Los ámbitos en los que se enfoca el proyecto de “Ciudad Inteligente” de IDC son (Achaerandio, Galloti, Curto, et. al, 2011):

  • Gobierno Inteligente: Considera la oferta de servicios electrónicos eficientes y la generación de políticas medioambientales.
  • Edificios Inteligentes: Reducen el uso de energía y agua, readaptan sus espacios y utilizan tecnologías para optimizar el consumo.
  • Movilidad Inteligente: Uso de medios de transporte eléctricos o con baja emisión de CO2, y sistemas de sensores de tráfico para informar sobre congestiones y tiempos de desplazamiento.
  • Energía y Medio Ambiente Inteligentes: Desarrollo de energías limpias e implementación de políticas medioambientales.
  • Servicios Inteligentes: Aumento de la cantidad de servicios prestados a los ciudadanos en un ambiente seguro.

El campo y la agricultura sostenible

El campo y la agricultura representan un gran desafío debido a que la cantidad de terreno cultivable en el mundo es muy pequeña en comparación con la población que necesita ser alimentada. Entre 1940 y 1990 predominó la llamada Revolución Verde, que intentaba compensar la falta de suelo con técnicas que aumentaran el rendimiento. Aunque tuvieron éxito en la producción, el problema fue que sobreexplotaron los recursos, agotándolos al grado de peligrar su uso posterior y ocasionando daños como la contaminación y la pérdida de diversidad biológica (Grageda, Franco, et.al., 2012).

En respuesta, se han desarrollado tecnologías basadas en microorganismos, como los biofertilizantes, que nutren y protegen las plantas sin perjudicar el suelo. El uso de dichas tecnologías se denomina agricultura sostenible. Aunque su uso se ha extendido en Europa y Estados Unidos, ha tenido una presencia reducida en México debido a dificultades en su producción y difusión. La conservación del campo es necesaria; los gobiernos deben encontrar medios efectivos para incorporar prácticas productivas y sustentables.

El impacto en los negocios

La innovación en ciencia y tecnología tiene un papel fundamental para las empresas a nivel global. Algunas empresas son más exitosas y constantes en cuanto al incremento de sus ganancias, mientras que otras permanecen estancadas o quedan fuera de la competencia por no adaptarse a los cambios tecnológicos.

El impacto en las guerras

Es bien conocido el impacto de la ciencia y la tecnología en el ámbito bélico. Durante la Segunda Guerra Mundial, esta relación alcanzó proporciones inimaginables. Como menciona Lifton (2013), lo impresionante no fue solo la cantidad de muertes, sino la simplicidad e instantaneidad: un solo avión y una sola bomba en Hiroshima causaron entre 65,000 y 100,000 muertes.

El desarrollo de armas químicas y nucleares constituye un aspecto oscuro del desarrollo científico. Estos armamentos eliminan al contrincante sin respeto por su autonomía, alejándose del ideal ético de la ciencia que busca encontrar en la otra persona un igual y un interlocutor para construir una realidad más sociable.

El impacto en la sociedad en general

La sociedad actual vive bajo un contexto de rápido cambio tecnológico y profundas transformaciones culturales. Las TIC han modificado la forma en que nos relacionamos. Gracias a plataformas como YouTube, Facebook y Twitter, el mundo está conectado de forma casi instantánea. La competencia globalizada ofrece productos de todas partes del planeta en un mismo lugar.

Sin embargo, esto también confronta constantemente nuestras valoraciones culturales, provocando desde cambios e intercambios positivos hasta defensas culturales que desembocan en racismo. Habermas (2007) señala que, aunque el conflicto entre culturas es casi inevitable hoy en día, esto debe ser un motivo para buscar una cultura política común y una oportunidad para decidir qué es lo bueno para todos.

Ética y desarrollo tecnológico en la práctica médica

La Bioética surgió como un ejercicio de reflexión sobre los problemas derivados de la interacción entre las tecnologías y los seres humanos. Es una práctica interdisciplinaria que involucra a médicos, abogados, filósofos e investigadores. La bioética aborda tres ámbitos principales:

  • Problemas de la práctica médica.
  • Problemas de la investigación biomédica.
  • Problemas ecológicos y del medio ambiente.

Problemas éticos de los avances médicos

Los problemas de la bioética se conocen como de “frontera” porque circundan los límites de la vida y la muerte. Involucran diferentes valores, culturas y puntos de vista científicos.

Eutanasia

La palabra eutanasia significa «buena muerte». Se genera un dilema cuando una enfermedad es incurable y provoca sufrimientos extremos: ¿permitir que la enfermedad acabe con la vida o reducir el tiempo de espera de manera deliberada? Existe una diferencia vital cuando el paciente, ejerciendo su autonomía, solicita ayuda, frente a los casos donde el paciente se encuentra en estado vegetativo y no puede decidir por sí mismo.

Principios éticos de la donación de órganos

La donación de órganos plantea dilemas morales profundos: ¿qué valor es superior, el respeto a la integridad de los difuntos o salvar una vida? Fermín García Marcos comenta que el principal problema es cómo certificar adecuadamente la muerte del donador.

Para construir acuerdos, se han establecido principios éticos internacionales:

  • PRINCIPIO 1: Los médicos que determinan la muerte de un donador no deben estar implicados en el retiro de órganos ni en el trasplante subsecuente. Es una condición para evitar conflictos de interés.
  • PRINCIPIO 2: Se expresa como una oración imperativa que dicta un deber o regla para la toma de decisiones.
  • PRINCIPIO 3: Los órganos deben tomarse preferentemente de personas fallecidas. Los donadores vivos adultos deben estar, por lo general, relacionados genéticamente con el receptor y dar su libre consentimiento, sin presiones y bien informados.
  • PRINCIPIO 4 (Menores): Ningún órgano debe extraerse del cuerpo de un menor en vida, salvo excepciones legales en tejidos regenerables.
  • PRINCIPIO 4 (Comercialización): El cuerpo humano y sus partes no pueden ser objeto de transacciones comerciales. Se prohíbe cualquier pago o recompensa por la donación de órganos.

El análisis de estos principios permite distinguir las pautas de comportamiento necesarias para garantizar una práctica médica ética y humana.