El Sexenio Democrático y la Restauración Borbónica: Transformaciones Políticas en España (1868-1902)

El Sexenio Democrático: Revolución, Constitución de 1869 y la Monarquía de Amadeo de Saboya

El Sexenio Democrático comienza con la Revolución de 1868, que puso fin al reinado de Isabel II, e intentó implantar un sistema más democrático. Fue un periodo caracterizado por una gran inestabilidad.

Causas y Estallido de la Revolución de 1868

La Revolución de 1868 fue causada por varios factores:

  • Una grave crisis económica desde 1866 que afectó a la banca, la industria y la agricultura, provocando paro, hambre y protestas sociales.
  • El autoritarismo de los gobiernos moderados y la exclusión política de progresistas y demócratas.

En 1867, estos partidos firmaron el Pacto de Ostende para derrocar a Isabel II. La revolución estalló el 19 de septiembre de 1868 en Cádiz, dirigida por Topete, Prim y Serrano. Tras la derrota del ejército real, Isabel II se exilió.

La Constitución de 1869 y la Regencia

Tras la revolución, se formó un Gobierno Provisional que convocó elecciones por sufragio universal masculino y aprobó la Constitución de 1869, la primera democrática de España. Esta establecía:

  • La soberanía nacional.
  • Amplios derechos y libertades.
  • Una monarquía constitucional.

Mientras se buscaba un rey, Serrano fue regente y Prim jefe de gobierno. Se aplicaron reformas económicas importantes, como la implantación de la peseta, la liberalización del comercio y la Ley de Minas.

La Monarquía de Amadeo de Saboya (1871-1873)

Amadeo de Saboya fue elegido rey, pero su reinado fracasó debido a:

  • La falta de apoyos políticos.
  • El asesinato de Prim.
  • La oposición de la Iglesia, la aristocracia, los carlistas y los republicanos.
  • Conflictos como la guerra de Cuba.

La inestabilidad fue constante y Amadeo abdicó en 1873.

El Sexenio Democrático: El Primer Ensayo Republicano y su Fracaso

La Primera República fue proclamada el 11 de febrero de 1873, pero tuvo una duración muy corta debido a la falta de apoyos internos y externos y a la fuerte división política desde su nacimiento.

El Nuevo Panorama Político y el Republicanismo

Durante la República, el panorama político estuvo muy dividido entre:

  • Derecha: Carlista y moderada.
  • Centro: Monárquico democrático.
  • Izquierda: Republicana, dividida a su vez entre federales transigentes, federales intransigentes (defensores del cantonalismo) y republicanos unitarios (más conservadores).

La Proclamación e Inestabilidad de la República (1873-1874)

La República estuvo marcada por una gran inestabilidad con varios presidentes (Figueras, Pi y Margall, Salmerón y Castelar) y por graves problemas como:

  • La guerra carlista.
  • La guerra de Cuba.
  • Los conflictos sociales.
  • El cantonalismo, destacando el Cantón de Cartagena, lo que debilitó aún más el régimen.

El Fracaso de la Experiencia Republicana

El 3 de enero de 1874, el golpe de Estado del general Pavía puso fin a la República parlamentaria y dio paso a un gobierno autoritario presidido por Serrano. Finalmente, el 29 de diciembre de 1874, el pronunciamiento de Martínez Campos proclamó rey a Alfonso XII, iniciando la Restauración borbónica.

La Restauración Borbónica: Implantación y Afianzamiento de un Nuevo Sistema Político (1874-1902)

La Restauración Borbónica fue el sistema político implantado tras el fracaso del Sexenio Democrático, con el objetivo de lograr estabilidad mediante una monarquía constitucional controlada por las élites y basada en la alternancia pactada de partidos.

La Implantación del Régimen de la Restauración: Características y Funcionamiento del Sistema Canovista

El nuevo régimen fue diseñado por Cánovas del Castillo para acabar con la inestabilidad política y el protagonismo militar, creando un sistema conservador estable basado en la monarquía, el orden y el control electoral.

El Regreso de la Monarquía y Cánovas del Castillo

Tras el Sexenio, las élites impulsaron la vuelta de los Borbones. Cánovas preparó la restauración por vía civil mediante el Manifiesto de Sandhurst en 1874, aunque el proceso se aceleró con el pronunciamiento de Martínez Campos en Sagunto que proclamó rey a Alfonso XII.

La Constitución de 1876

La Constitución de 1876 fue un texto moderado y flexible que estableció:

  • La soberanía compartida entre el rey y las Cortes.
  • El refuerzo del poder de la Corona.
  • La declaración del Estado católico.
  • La posibilidad de que el tipo de sufragio fuera decidido por el gobierno, lo que permitió su larga duración.

El Sistema Canovista: Bipartidismo y Turno Pacífico

Cánovas creó un sistema basado en dos partidos dinásticos:

  1. El Conservador.
  2. El Liberal.

Ambos partidos aceptaban la monarquía, la Constitución y el Estado centralista, y se turnaban pacíficamente en el poder sin poner en riesgo el sistema.

El Mecanismo de la Corrupción: Caciquismo y Pucherazo

El turno pacífico se sostenía gracias al fraude electoral. El gobierno decidía de antemano los resultados mediante el encasillado, y los caciques locales manipulaban el voto usando presiones, compra de votos y falsificación de resultados, incluso tras el sufragio universal masculino.

La Pacificación Interior: Carlistas y Cuba

El régimen logró estabilidad al poner fin a la Tercera Guerra Carlista en 1876 (suprimiendo los fueros, aunque manteniendo los Conciertos Económicos) y al cerrar la Guerra de los Diez Años en Cuba con la Paz de Zanjón, que no resolvió el conflicto de fondo.

El Régimen de la Restauración: Alfonso XII y la Regencia, la Alternancia Conservadora y Liberal

El sistema se consolidó durante el reinado de Alfonso XII y la regencia de María Cristina gracias al turnismo pactado entre conservadores y liberales, que garantizó la continuidad política.

El Reinado de Alfonso XII y el Pacto del Pardo

El reinado de Alfonso XII fue estable y permitió la alternancia entre conservadores y liberales. Tras su muerte en 1885, Cánovas y Sagasta firmaron el Pacto del Pardo para apoyar la regencia de María Cristina y mantener el sistema hasta la mayoría de edad de Alfonso XIII.

El Gobierno Largo de Sagasta

Entre 1885 y 1890, Sagasta impulsó reformas que ampliaron las libertades, como la legalización de asociaciones, el sufragio universal masculino, la abolición de la esclavitud y el Código Civil, aunque el fraude electoral limitó su alcance real.

Las Fuerzas de Oposición al Sistema

El sistema excluyó a amplios sectores como carlistas, republicanos, obreros y nacionalistas. Destacó el crecimiento del movimiento obrero (socialista y anarquista) y el surgimiento de los nacionalismos catalán y vasco como reacción al centralismo.

Guerra Colonial y Crisis de 1898

La incapacidad del régimen para reformar el sistema colonial provocó una grave crisis imperial que culminó con la pérdida de las últimas colonias y una profunda crisis política y moral.

Las Raíces de la Insurrección en Cuba y Filipinas

Las guerras coloniales se originaron por la falta de reformas políticas y económicas, el control comercial de España y el crecimiento del independentismo liderado por figuras como José Martí en Cuba y José Rizal en Filipinas.

El Desarrollo de la Guerra y la Intervención de Estados Unidos

La guerra comenzó en Cuba en 1895 y se agravó con la represión militar española y la intervención de Estados Unidos tras el hundimiento del Maine en 1898. Esto llevó a una rápida derrota española y al Tratado de París con la pérdida de Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam.

Consecuencias del Desastre del 98 y el Regeneracionismo

El desastre del 98 supuso una pérdida de prestigio internacional, una fuerte crítica al sistema de la Restauración y el auge del regeneracionismo, que defendía modernizar el país. En 1902, Alfonso XIII inició su reinado en un contexto de crisis del sistema.