Estandar 132: El Régimen Franquista (1939-1975)
El Franquismo (1939-1975) se sitúa cronológicamente entre la Guerra Civil y la Transición al actual sistema democrático, la cual se inicia tras la muerte de Franco. Aunque se mantuvo el carácter dictatorial durante todo el periodo, se distinguen dos etapas principales:
- A: Primer Franquismo (1939-1959): Se caracterizó a nivel económico por la autarquía y, en lo social, por un modelo social cerrado (sin cambios significativos).
- B: Segundo Franquismo (1959-1975): Se liberalizó la economía y la sociedad evolucionó hacia posiciones más abiertas, a pesar de la oposición del Régimen y de la Iglesia.
Principales Características del Régimen
- Es una dictadura militar de origen ilegítimo, resultado de una guerra civil. Es un régimen antidemocrático, anticomunista y represivo.
- España sufrió un proceso de aislamiento cultural. Además del exilio, prisión o cárcel de gran parte de los intelectuales, la enseñanza era retrógrada, manipulada e impregnada de Nacionalcatolicismo.
- El régimen de Franco fue fascista o con fuertes rasgos fascistas y, sobre todo, oportunista: se adaptó a cada circunstancia histórica.
Evolución Política del Régimen
El general Francisco Franco ostentó el cargo de Jefe del Estado Mayor del Ejército, la Jefatura del Estado, la jefatura de Gobierno con el título de “Caudillo de España”, y jefe de Falange (El Movimiento), concentrando todo el poder político y militar en sus manos hasta su muerte, el 20 de noviembre de 1975.
Además, el Régimen se sustentó sobre tres pilares fundamentales:
A) La Iglesia Católica
Tenía una función ideológica: crear el discurso de la “Santa Cruzada” que legitimaba el golpe de Estado contra la República, presentándolo como “algo necesario” para salvaguardar la integridad de España y los valores tradicionales: religión, paz, orden, familia, etc. El objetivo de la alianza de la Iglesia con Franco era recuperar el poder que tradicionalmente había tenido en España y, a cambio, Franco obtenía el reconocimiento del Vaticano (Acuerdos y posterior Concordato).
La interacción entre el Estado y la Iglesia dio lugar al llamado “nacionalcatolicismo”, que fue la materialización del triunfo de la Iglesia tras la Guerra Civil y su identificación con los intereses del nuevo Estado. Esto se concretó en:
- La aprobación de una legislación favorable a la Iglesia, restituyendo las propiedades confiscadas durante la República.
- Restablecimiento de la asignación estatal a los sacerdotes.
- La presencia del Clero o de las élites católicas en el aparato del Estado.
- La intervención del Estado para defender y propagar la fe católica, aprobando la obligatoriedad de la enseñanza religiosa en las escuelas, etc.
B) Falange
Partido fascista que integraba a los simpatizantes del Régimen y a miembros de la Derecha tradicional. Su misión era gestionar la administración local y el sindicato vertical, y controlar ideológicamente a la sociedad española, utilizando la propaganda y la censura como herramientas. Entre 1936 y 1942 el número de afiliados a Falange creció, ya sea por convicción, miedo o interés.
Vinculadas a Falange se deben destacar las siguientes organizaciones:
- Sección Femenina: Adoctrinamiento de la población femenina. La mujer española debía ser sumisa y dócil, destinada a ser esposa y ama de casa.
- Frente de Juventudes (posterior OJE): Copia de las juventudes hitlerianas, se intentaba inculcar valores patrios, militaristas y viriles a la juventud.
- Sindicato de Estudiantes Universitarios (SEU): Con el fin de adoctrinar a los escasos estudiantes universitarios (50.000 en los años 50, 1,5 millones en la actualidad).
C) El Ejército
Principal protagonista del golpe que condujo a la Guerra Civil y al ascenso al poder del general Franco, se encargó de realizar las tareas de gobierno, especialmente en los años posteriores a la guerra, asumiendo también competencias en el terreno del mantenimiento del orden público y persecución de toda oposición.
Además, en esta etapa, los primeros gobiernos franquistas se dedicaron a desmantelar toda la obra política de la II República: se derogaron los derechos y libertades; se suprimieron las autonomías; se prohibieron los partidos y sindicatos, etc.
Las Leyes Fundamentales del Reino
Para dar una apariencia de legalidad y continuidad al Régimen, se crearon una serie de leyes denominadas “Leyes Fundamentales”:
- Fuero del Trabajo (1938): Ley que regulaba las relaciones laborales y que prohibía los sindicatos libres y el derecho a la huelga.
- La Ley de Cortes (1942): Regulaba el funcionamiento de las Cortes, órgano no representativo, compuesto por procuradores designados por el Gobierno o elegidos mediante sufragio restringido por los cabezas de familia (varones, por supuesto). Su única misión era debatir y aprobar los proyectos de ley elaborados por el Gobierno: en la práctica no tenía capacidad legislativa.
- El Fuero de los Españoles (1945): Ley aprobada tras la derrota de Alemania e Italia en la II Guerra Mundial, para dotar al Régimen de cierta apariencia de legalidad y democracia. Reconocía una serie muy restringida de “derechos” a los ciudadanos que, en la práctica, no se respetaban.
- Ley de Referéndum Nacional (1945): Establecía un procedimiento de voto directo para la ratificación popular de leyes significativas.
- La Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado (1947): Confirmaba a Franco como Jefe de Estado vitalicio y definía España como un reino, reservándose el Caudillo la capacidad de designar al futuro rey entre los candidatos disponibles: Juan Carlos de Borbón, su primo Alfonso de Borbón y Carlos Hugo de Borbón-Parma, representante de la rama carlista de la familia. En 1948, Franco decidió elegir a Juan Carlos como futuro rey de España.
- Ley de Principios del Movimiento Nacional (1958): Recogía los principios ideológicos sobre los que se sustentaba el Régimen: centralismo, antiliberalismo, garantía de la propiedad privada y nacionalcatolicismo.
- Ley Orgánica del Estado, LOE (1968): Es una de las últimas leyes del Franquismo: en ella se separan las figuras de presidente de gobierno y jefe de estado, que hasta ese momento habían recaído en la figura de Franco. Se considera una pseudo-constitución cuya finalidad era ser aceptada por la Europa Democrática.
Estandar 133: Política Exterior y Economía del Franquismo
Relaciones Internacionales y el Aislamiento
1. Negación de Ingreso en la ONU (1946)
La Asamblea General de la ONU negó a España su ingreso basándose en los siguientes argumentos:
- La Resolución de 1946 vinculaba a la dictadura española con los regímenes fascistas de Alemania e Italia, considerados enemigos de la paz mundial tras la Segunda Guerra Mundial.
- Se propuso impedir la integración de España en los organismos internacionales relacionados con la ONU.
2. Consecuencias del Aislamiento (1946-1959)
La principal consecuencia fue el aislamiento internacional del Régimen Franquista, quedando España como un país cerrado al exterior. La política exterior franquista se caracterizó por sus constantes virajes en función de la situación internacional.
Etapas de la Política Exterior
Podemos diferenciar tres etapas:
1ª) La alianza con el Eje (1939-1945)
Al comenzar la II Guerra Mundial, España se declaró neutral, cambiando poco después a “país no beligerante”, alineándose con Alemania e Italia sin participar oficialmente en la guerra. Las razones de Franco para no participar directamente fueron:
- Económicas: El país se encontraba en ruinas tras la Guerra Civil.
- Políticas: El rechazo de Hitler a dejarle participar en el reparto del imperio colonial francés, y la amenaza británica de ocupar las Islas Canarias si Franco permitía que los alemanes atacaran Gibraltar desde suelo español.
Sin embargo, España contribuyó decisivamente a la estrategia alemana facilitando bases para sus submarinos, suministros de materias primas estratégicas (wolframio y hierro) y alimentos. Además, desde julio de 1941 hasta 1943, envió un contingente de voluntarios (la División Azul) que luchó contra la URSS junto a los alemanes.
A partir de 1943, ante la derrota inevitable del Eje, España abandonó su discurso pro-Eje y adoptó una postura de estricta neutralidad: la División Azul fue retirada de la Unión Soviética. Los aliados no olvidaron el apoyo dado al Eje y, tras la victoria en 1945, los españoles sufrieron un duro bloqueo que duró hasta 1953.
2ª) El aislamiento internacional (1946-1953)
Tras la II Guerra Mundial, España fue identificada como un estado fascista, colaborador de Alemania e Italia. También se consideró al régimen franquista ilegítimo por haberse impuesto por las armas. A pesar de ello, los aliados no creyeron oportuno, por razones geoestratégicas, eliminar a Franco y reinstaurar la democracia.
El castigo a la Dictadura se concretó en su exclusión de la ONU y en el bloqueo internacional que se extendió desde 1946 hasta 1953. Se retiraron los embajadores de España, salvo los de Argentina y Portugal (ambas dictaduras), Suiza y, por supuesto, El Vaticano.
3ª) El reconocimiento internacional de la Dictadura Franquista (1953-1959)
Al comenzar los años 50 el panorama internacional cambió con el inicio de la Guerra Fría. Tres acontecimientos diplomáticos pusieron fin al bloqueo internacional:
- La firma del Concordato con el Vaticano (1953): Supuso la ruptura del bloqueo y el reconocimiento internacional del Régimen por parte de una potencia pequeña pero muy influyente.
- La firma del Acuerdo Hispano-Norteamericano de 1953: Se produjo en el marco de la Guerra Fría. Estados Unidos, consciente de la importancia estratégica de España en su política de contención del comunismo soviético, concedía a Franco ayuda económica y militar a cambio del uso de varias bases aéreas y navales, en las cuales existía armamento nuclear.
- El ingreso de España en las Naciones Unidas (1955): Representó el definitivo reconocimiento internacional de la Dictadura. España restableció relaciones diplomáticas con los estados de Europa Occidental y América, así como Japón. Los países del bloque comunista y México siguieron sin reconocer a la Dictadura.
En los años siguientes a su ingreso en la ONU, España se fue incorporando a la mayoría de los organismos internacionales. Sin embargo, sus intentos de integrarse en la Comunidad Económica Europea fracasaron por el carácter antidemocrático del Régimen Franquista.
Aspectos Económicos de la España de la Posguerra
Los primeros años de la Dictadura se caracterizaron por la necesidad de reconstruir las infraestructuras destruidas durante la Guerra Civil. Los planes de reconstrucción pasaban por la autarquía, política económica que defendía la necesidad de apoyarse en los recursos propios para reducir la dependencia del exterior (autoabastecimiento).
La intervención estatal en la economía se realizaba por medio del Instituto Nacional de Industria (INI), fundado en 1941. Tanto la política autárquica como el intervencionismo económico se inspiraron en la doctrina fascista, según la cual la economía debía estar subordinada a los intereses generales del Estado.
El Fracaso de la Autarquía
El estallido de la II Guerra Mundial (1939-1945) no ayudó a la recuperación de la actividad económica. El comercio mundial se paralizó y las exportaciones españolas se redujeron. El bloqueo internacional, a partir de 1946, acentuó las tendencias autárquicas, pero los resultados de dicha política fueron catastróficos:
- Disminuyó la producción agrícola e industrial.
- Provocó escasez y racionamiento de alimentos.
Con la economía estancada y sometida a un riguroso bloqueo internacional, España conoció su etapa más difícil. De hecho, las cartillas de racionamiento estuvieron vigentes hasta mediados de los 50.
El Giro hacia la Liberalización
A partir de 1953, la situación mejoró gracias a la ayuda norteamericana y a la apertura de los mercados internacionales. No obstante, la situación seguía siendo muy difícil. Para salir de la crisis económica, se dio un giro radical a la política económica con la aprobación del Plan de Estabilización de 1959, que supuso:
- El abandono de la política autárquica.
- La liberalización de la economía.
- La devaluación de la peseta.
- La congelación de sueldos y la subida del coste de determinados artículos de primera necesidad.
Todo ello permitió la llegada de inversiones extranjeras que contribuyeron a reactivar la actividad económica. El objetivo final del Gobierno era insertar la economía española en los circuitos occidentales. El éxito del Plan de Estabilización condujo al crecimiento económico de los años 60.