Visiones Filosóficas de la Dualidad Mente y Cuerpo

Materialismo Espiritual

La concepción monista espiritualista del ser humano es completamente opuesta al monismo materialista. Según los espiritualistas, también llamados idealistas, todo lo real es mental; no existe propiamente lo que llamamos materia, que sería simplemente una creación de la mente. De este modo, el ser humano es concebido como una mente que se percibe a sí misma y a los seres. Pero estos seres, incluido el propio cuerpo, no tienen más entidad que el ser una percepción de la mente.

En palabras del filósofo Berkeley, «la realidad consiste en percibir o ser percibido». No tiene sentido, pues, hablar de la existencia del cuerpo o materia como algo independiente de la mente, puesto que todo lo que podemos afirmar de la realidad material lo hacemos desde nuestra percepción de dicha realidad. Las tesis idealistas de Berkeley tendrán continuidad en el siglo XIX en la filosofía de Hegel.

Monismo Intermedio

El filósofo holandés Spinoza (S. XVII) propone una solución neutral entre el materialismo y el idealismo. Para este, el ser humano es una sola cosa; el cuerpo y la mente pertenecen a un único orden. Es verdad que el ser humano consta de cuerpo y mente y que la mente humana está unida al cuerpo; sin embargo, el cuerpo humano es el ser humano considerado como un modo del atributo de la extensión, y la mente es el ser humano considerado como un modo del atributo del pensamiento.

Cuerpo y mente son, pues, dos aspectos de una misma cosa y, por tanto, así ya no hay que plantear el problema de su interacción.

EXTENSIÓN <== SER HUMANO ==> PENSAMIENTO

El Ser Humano en la Ciencia: Mente-Cerebro

La ciencia moderna considera al ser humano producto de la evolución. Entiende que este proceso evolutivo, que conduce desde el homínido hasta el ser humano racional, está directamente relacionado con el conocimiento del cerebro. Hoy en día, la discusión se paraliza en torno a un monismo reduccionista, que reduce los fenómenos psíquicos a procesos cerebrales, y por otro lado, quienes se muestran defensores de la singularidad de los procesos psíquicos, como el energetismo o también llamado nuevo dualismo.

Materialismo Reduccionista

Esta teoría defiende la identidad mente-cerebro en todos los llamados fenómenos físicos o psicológicos. Por tanto, eso que denominamos mente no es otra cosa que el proceso de conjuntos neuronales que tiene lugar en el cerebro. El estudio de lo mental debe ser abordado desde una perspectiva científica basada en la observación y estudio del cerebro humano; este es el proceso de la moderna neurociencia.

En una línea similar al reduccionismo se pronuncia el funcionalismo psicológico, que afirma que la mente consiste en una serie de estados funcionales dependientes de su base material. Los funcionalistas como Putnam afirman la posibilidad de la existencia de inteligencia artificial. Puesto que la mente no es otra cosa que el funcionamiento de un sistema físico, poco importa el sustrato material de dicho sistema. No existe, pues, ninguna diferencia entre una mente humana y la de un ordenador u otra máquina inteligente.

El Emergentismo

En discrepancia con los planteamientos anteriores aparece la tesis del emergentismo de la mano del filósofo Searle. Su obra «Mente, cerebro y ciencia» (1984) defiende que mente y cerebro interactúan pero son completamente distintos. Los fenómenos mentales son resultado de determinados procesos del cerebro, pero no se confunden con él, sino que son una propiedad emergente del cerebro.

La solidez es una propiedad de la silla en la que estamos sentados, pero no puede confundirse sin más con la propia silla. Por mucho que examinemos físicamente dicho objeto, no llegaremos a descubrir dicha propiedad. Por otro lado, resulta evidente que no puede existir la propiedad de la solidez sin la silla. En la mente, los estados de consciencia (pensar, imaginar, amar…) son rasgos macroscópicos que, aunque son producto de procesos físicos a nivel molecular o microscópico, no pueden identificarse con ellos, sino que deben ser estudiados independientemente por su carácter intencional y subjetivo.

El Nuevo Dualismo

En un momento de la evolución del cerebro humano apareció el pensamiento; es decir, una mente consciente comenzó a hacerse cargo del comportamiento humano. Este hecho ha marcado la diferencia radical entre el ser humano y el resto de los animales. Popper entiende que la mente consciente, como depositaria de las experiencias subjetivas, es capaz de originar abstracciones autónomas aplicables con posterioridad al mundo exterior. Por lo tanto, el mundo subjetivo mental sería independiente del mundo objetivo material.

La mente, en cuanto a totalidad de las sensaciones y pensamientos de una persona, tiene conciencia porque se conoce a sí misma como algo que puede actuar sobre las cosas.

CONCIENCIA <== MENTE ==> SER CONSCIENTE

Por tanto, del mismo modo que la ciencia neurofisiológica estudia el cerebro y su funcionamiento al procesar la información que le llega de los sentidos, la ciencia psicológica estudia la mente y el surgir de la conciencia cuando analiza la información registrada en el cerebro ligada a la elaboración de conductas inteligibles.