Federico García Lorca y el universo trágico de La casa de Bernarda Alba

Federico García Lorca: Vida y Legado del Poeta de la Libertad

La casa de Bernarda Alba es una obra escrita por el poeta, dramaturgo y prosista español Federico García Lorca. Lorca nació en Fuente Vaqueros (Granada) en 1898, la misma provincia en la que murió asesinado el 19 de agosto de 1936 por ser antifranquista y defensor de la libertad de las mujeres (quienes son las mayores protagonistas en sus obras). Lorca, en su infancia, vivió en un ambiente rural donde la influencia de su madre ayudó a fomentar su interés por la literatura. En su adolescencia, estudió en la Residencia de Estudiantes junto a sus amigos de El Rinconcillo; esta institución, en aquella época, era un hervidero intelectual, lo que influyó en la formación de Lorca, llegándose a relacionar con algunos de los intelectuales más importantes de España como Luis Buñuel, Rafael Alberti o Salvador Dalí.

En cuanto a la trayectoria artística de nuestro autor, sus principales rasgos fueron impregnados desde su ciudad andaluza, como su sentido y ritmo de la poesía tradicional, canciones y romances, las leyendas y formas poéticas esencialmente orales, las cuales nuestro autor expresó muy bien en sus obras personales. Pero se puede decir que la etapa de 1924 a 1927 fue el momento en el que el escritor llegó a madurar como poeta.

Evolución Dramática y la Generación del 27

Como dramaturgo, vemos cómo la evolución de sus obras presenta un proceso de depuración formal y de contenido, lo cual le da un aspecto renovador a la mayoría de sus escritos como, por ejemplo, Mariana Pineda y La casa de Bernarda Alba. Además, podemos observar en sus obras rasgos vanguardistas adquiridos de la Generación del 27 (por ejemplo, en Así que pasen cinco años) o rasgos esencialmente dramáticos y trágicos como en La casa de Bernarda Alba y Bodas de sangre. Asimismo, podemos reconocer otras obras que gozan de gran éxito crítico y popular como Yerma o Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores.

Lorca es uno de los poetas y dramaturgos principales de la Generación del 27 y es el autor más conocido del siglo XX. Vivió en el seno de la preguerra y la posterior fuga de cerebros de España a otras regiones como Sudamérica y otras partes de Europa. Lorca difundió sus obras por todo el mundo, además de ser reconocido casi universalmente. También fue el fundador de La Barraca, una compañía de teatro universitario con la que recorrió los pueblos españoles representando obras clásicas, sin dejar atrás su intención de educar al pueblo y llevar a cabo una crítica social y moral.

Género, Temas y Conflictos en la Obra

Estamos ante un género teatral, puesto que la obra es representada por personajes encima de un escenario; no hay narrador y la obra está dividida en actos y escenas. Además, existen otros elementos teatrales como las acotaciones. Dentro del teatro, pertenece al subgénero de la tragedia, ya que el personaje principal, Adela, muere trágicamente.

El tema principal de la obra es el choque entre la autoridad impuesta por Bernarda frente al deseo de libertad de las hijas. Los temas secundarios son el machismo, las clases sociales, el «qué dirán», la búsqueda de varón, la muerte, tradiciones como el luto, el suicidio y el amor. Los temas del tercer acto son el luto, el suicidio, la pasión de Adela, la envidia de Martirio, la hipocresía, la falsedad de La Poncia, el amor, la pasión y la rebeldía.

Anatomía de los Personajes

  • Bernarda (60 años): Su motivación es contar con una reputación perfecta. Posee un carácter férreo y autoritario. Es paradójica, pues es la más masculina de todas a la vez que constituye una barrera entre sus hijas y los hombres.
  • Angustias (39 años): Es la hija mayor, nacida del matrimonio de Bernarda con su primer esposo, y la que heredará la fortuna de la casa, cosa que atrae a Pepe el Romano como pretendiente. Siente que su vida se le pasa; al poseer una edad tan avanzada, ve el matrimonio con Pepe como su última oportunidad de salir de la cárcel que representa la casa de su madre. Su nombre significa «desesperación». En la última escena, Angustias está llena de rabia y dolor porque su hermana menor le ha robado su última oportunidad de escapar.
  • Magdalena (30 años): Es la segunda hija de Bernarda y la que más quería a su difunto padre (es la única que llora por él). Su nombre simboliza debilidad y pesimismo. Le habría gustado haber nacido varón, pues envidia la libertad de los hombres frente a la represión femenina.
  • Amelia (27 años): Su nombre significa «sin miel», lo que sugiere una mujer amargada. Es la tercera hija y posee el carácter más tímido y asustadizo. Apenas habla, lo que resalta la vitalidad de Adela. Cree que el matrimonio debe ocurrir por amor.
  • Martirio (24 años): Es el personaje más complejo. Es una mujer resentida y llena de pensamientos turbios. Pudo haberse casado con Enrique Humanes, pero Bernarda lo rechazó a sus espaldas por no ser de buena familia.
  • Adela (20 años): La hija más joven. No está dispuesta a someterse a la tiranía materna. Desafía la moral establecida rompiendo el bastón de su madre. Su rebeldía contra la «inquisición» materna la conduce a un destino trágico.
  • La Poncia (60 años): Su nombre alude a Poncio Pilato (actitud de no entrometerse directamente). Es la criada principal. Se atreve a cuestionar a la ama e intenta avisarla, pero al no ser escuchada, deja que el problema estalle. Existe una complicidad con Bernarda que sería amistad si no fuera por la diferencia de clases.
  • María Josefa (80 años): La madre de Bernarda, catalogada de «loca» (posible demencia senil). Su hija la recluye, pero cuando escapa, critica la represión y vaticina el trágico destino familiar.
  • Mujeres 1ª, 2ª, 3ª y 4ª: Mujeres del pueblo, cotillas y criticonas que fingen amistad con Bernarda.
  • Pepe el Romano (25 años): No aparece físicamente, pero es omnipresente. Es el catalizador de las pasiones e iras. Comprometido con la mayor, mantiene una relación clandestina con la menor.
  • Prudencia (50 años): Amiga de Bernarda.
  • Criada (25 años): Fue amante forzosa del difunto marido de Bernarda.

El Lenguaje y la Simbología Lorquiana

El lenguaje de la obra es magistral; es el elemento que hace creíble la mezcla de realidad y poesía. Los personajes emplean un lenguaje aparentemente coloquial, pero en realidad es muy medido, rítmico y conciso. El diálogo destaca por réplicas cortas y rápidas. Lorca adapta el lenguaje a todos los públicos, manteniendo una máxima tensión que se refleja en el uso abundante de exclamaciones e interrogaciones, destacando las funciones emotivas y los imperativos de Bernarda («¡Silencio!», «¡A callar he dicho!»).

Figuras Literarias y Símbolos

Encontramos metáforas, hipérboles, símiles y personificaciones. Ejemplos destacados:

  • Metáfora y exclamación: «¡Qué pobreza la mía no poder tener un rayo entre los dedos!».
  • Personificación: «No creas que los muros te defienden de la vergüenza».
  • Símil y animalización: «Respirando como un león» (referido a Pepe el Romano).

Los símbolos innovadores del teatro lorquiano incluyen:

  • El bastón: Representa el poder de Bernarda. Su ruptura por parte de Adela simboliza la libertad.
  • El agua: El agua corriente es libertad; el agua estancada (pozos) es represión y muerte.
  • El caballo garañón: Símbolo del deseo sexual y la fuerza masculina.
  • El luto: Representa la muerte y el aislamiento.
  • El traje verde y el abanico: Símbolos de alegría y rebeldía.

Recursos Técnicos: Acotaciones, Espacio y Tiempo

Las acotaciones son un recurso vital para informar sobre entradas, salidas, gestos y sonidos («suena un disparo», «se dirige furiosa»). En cuanto al espacio, es una obra de interiores. Lorca sitúa cada acto en un lugar más profundo de la casa (calle, habitaciones, cocina/granero) para aumentar la sensación de asfixia y opresión.

La obra fue escrita en 1936, poco antes de su muerte. El tiempo es lineal y transcurre en un solo día (mañana, tarde y noche), aunque existen referencias al pasado a través de los relatos de La Poncia.

Conclusión: Lorca como Visionario

Lorca es uno de los autores más importantes del siglo XX. Como escritor y dramaturgo, destacó por situar a la mujer como protagonista y heroína. Fue un innovador que utilizó un esquema clásico (planteamiento, nudo y desenlace) pero introdujo símbolos, canciones y un lenguaje que, sin abandonar el realismo, alcanzaba una belleza plástica inigualable. Lorca fue un adelantado a su época, un defensor de los valores universales y de los más débiles, cuyo teatro sigue siendo un referente de la lucha entre la autoridad y la libertad.