1. Antonio Machado Ruiz: Trayectoria y Temas Centrales
Antonio Machado Ruiz (Sevilla, 1875 – Colliure, 1936) publica su primer libro, Soledades, en 1902, que luego refundiría en Soledades. Galerías. Otros Poemas (1907). Es un libro que sigue la línea modernista. Pero su modernismo muestra una peculiaridad: la tendencia a la fusión entre el paisaje y el «yo» poético. El último bloque, Otros poemas, enlaza perfectamente con Campos de Castilla, su siguiente libro, porque su perspectiva supera el «yo» lírico.
Campos de Castilla se publica en 1912 y supone un avance en su pensamiento. En 1924 publica Nuevas canciones (fue el último libro compuesto en verso). En Los complementarios crea dos filósofos: Abel Martín y su discípulo Juan de Mairena.
La Muerte y la Actitud ante Dios
En Soledades, la muerte no es todavía una experiencia real, sino que es una «experiencia aprendida en los libros». En Campos de Castilla, en cambio, el tratamiento de la muerte es más personal, más original, porque ahí sí encontramos una muerte realmente vivida, la de su esposa Leonor. La actitud de Machado ante Dios es una constante lucha entre la imposibilidad de creer y el deseo de hacerlo. Y una tercera perspectiva del problema de España la encontraremos en la manifestación de la esperanza en el futuro, en las nuevas generaciones que se opondrán a la «España de la Muerte».
La Figura Femenina en la Obra de Machado
La mujer en los poemas de Machado, presentada en Soledades, es una mujer no real, un deseo que nunca llega a realizarse. La mujer aparece como símbolo del estado de angustia y soledad del que nunca ha conocido el amor. A partir de Campos de Castilla encontramos en sus poemas una mujer concreta. Pero Machado no usará la figura de su esposa Leonor como objeto amoroso, sino como excusa para reflexionar sobre el dolor, el tiempo y la muerte o la esperanza de una posible resurrección. En Nuevas canciones aparece también la mujer concreta, Guiomar, inspirada por Pilar Valderrama.
2. La Evolución Poética de Juan Ramón Jiménez: Hacia la Poesía Pura
El poeta Juan Ramón Jiménez (Moguer, Huelva, 1881 – San Juan de Puerto Rico, 1958) pertenece a la Generación de 1914, junto a pensadores como Ortega y Gasset o Eugenio d’Ors, todos ellos partidarios de la acción intelectual desde una minoría o élite, que busque la pulcritud y máxima depuración en la forma de expresarse.
Etapas de la Poesía Juanramoniana
- Época Sensitiva (Primera Época): Sigue la trayectoria de los poetas románticos y modernistas. Obras destacadas son Violeta y, la más representativa, Platero y yo, una obra compuesta por 138 capítulos escritos en prosa poética. Es su momento de aprendizaje del oficio poético.
- Época Intelectual (Segunda Época): Se aleja progresivamente del Modernismo. Su poesía se convierte en una «poesía pura» o «desnuda», plasmando la esencia y el sentido de las cosas, sin anécdota, sin artificio. Introduce novedades como la mezcla de la prosa y el verso libre, utilizando un lenguaje preciso, claro y directo, expresando lo visto y lo vivido. La poesía pura juanramoniana se despoja de lo anecdótico, se hace intemporal y alcanza la máxima concentración conceptual.
- Época Suficiente (Tercera Época): En 1936, huyendo de la guerra, Juan Ramón marcha al exilio, dando inicio a esta etapa. Allí va a escribir, entre otros, Animal de fondo, que supone la depuración máxima de su poesía y su mayor hermetismo. La dificultad en esta poesía nace, no tanto de la forma como del contenido, que aparece impregnado de extraño misticismo y sed de eternidad. Se trata de una poesía metafísica, depuradísima, casi filosófico-religiosa. Para el poeta, «el deseante dios» no es otro que la Poesía como Belleza suprema, como verdad esencial y eterna.
Espacio es quizás su obra más relevante, en la que representa su visión panteísta de la naturaleza utilizando una gran cantidad de metáforas, afirmando que la plenitud del hombre equivale a lo vivido. En esta obra llega a plantearse el poema total, metafísico y absoluto. Finalmente, su poesía es expresión de un ansia de eternidad, concebida precisamente como posesión inalcanzable de la Belleza y de la Verdad.
3. De la Poesía Existencial y Social al Grupo Poético de los 50
Fue el poeta del 27 Dámaso Alonso quien creó las categorías de poesía arraigada y poesía desarraigada para comprender las dos maneras distintas de analizar y vivir este momento histórico.
Poesía Arraigada y Desarraigada
A la poesía arraigada pertenecen casi todos los autores de la Generación del 36 que permanecieron en España y que se identifican con el régimen franquista. Sus características principales son una visión del mundo distanciada de la realidad cotidiana del país, una religiosidad armónica con Dios como elemento fundamental de orden y el empleo de una métrica clásica. Son poetas «arraigados» Luis Rosales, Leopoldo Panero o Dionisio Ridruejo. [Dámaso] Alonso y Vicente Aleixandre [se asocian a la desarraigada o a la transición].
Como reacción a la situación histórica, en los años 50 surge un nuevo concepto de poesía, en la que el poeta se convierte en testigo de su época y utiliza su palabra para cambiar el mundo, tomando partido ante las circunstancias sociopolíticas españolas. Partiendo, pues, de la poesía «desarraigada» se ha pasado a la poesía social.
El Grupo Poético de los 50 y la Poesía Social
La publicación en 1955 de Cantos Iberos de Gabriel Celaya y Pido la paz y la palabra de Blas de Otero marcará el comienzo de esta tendencia, que llega hasta los años sesenta y cuyas características son:
- Un lenguaje inmediato y desnudo de recursos retóricos.
- El paso del «yo» al «nosotros» en un intento de crear una conciencia solidaria que proteste por la injusticia social.
- El tema de España, tratado desde una perspectiva con tintes políticos.
Gabriel Celaya, vasco también como Blas de Otero, defendió una poética de extrema sencillez y transparencia, de defensa de la solidaridad humana, una poesía siempre directa, coloquial o familiar, con el fin de que pueda ser entendida por todo aquel que la lea. Por último, José Hierro sigue una trayectoria similar a la de Blas de Otero, pues fue avanzando de una poesía existencial a otra de carácter social, con una poesía directa en la que la identidad personal, el paso del tiempo y la derrota son temas fundamentales.
4. Trayectoria Poética de Federico García Lorca: Del Neopopularismo al Surrealismo
Una de las cualidades que definen la poesía de Federico García Lorca es la coexistencia de las formas tradicionales con imágenes audaces y sugerentes de sello vanguardista. Sin embargo, además de una refinada técnica y una portentosa inspiración, el poeta debe buscar algo más: el duende, un poder misterioso, inefable, que se relaciona con la conciencia trágica del vivir y que hace que sus poemas estén llenos de elementos irracionales y misteriosos que buscan otra forma de transmitir. Por eso, el gran logro de García Lorca es la creación de una lengua poética propia.
Desde bien temprano su poesía alcanzó esa voz personal y diferenciada, tanto en visión del mundo como en un lenguaje propio, aunque en ella convivirán el esteticismo de la poesía pura y la expresión más sincera y humana, lo culto y lo popular, la tradición clásica española y las formas vanguardistas.
Etapas de la Obra Lorquiana
Primera etapa (1921-1928): Abarca desde 1921, año de la publicación de su primer trabajo, Libro de poemas, hasta 1928, año de su viaje a Nueva York. Es el momento en que la poesía pura y la poesía neopopularista triunfan y, en una y otra tendencia, se inscriben muchos de los poemas de estos años. Entre 1924 y 1927 compone su Romancero gitano, publicado en 1928, una de las cumbres de su poesía y en el que se aúnan la tradición culta, la audacia vanguardista y los ritmos populares.
Segunda etapa (1929 en adelante): Incluye los poemas que compuso Lorca a raíz de su estancia en Estados Unidos entre 1929 y 1930, aunque se publicaron póstumamente en 1940 con el título de Poeta en Nueva York. Tras la experiencia neoyorquina, el teatro ocupará más la atención del poeta. En la poesía de estos años, Lorca busca nuevos caminos pero con formas métricas más tradicionales.
- Diván del Tamarit es una colección que sigue los moldes de la poesía árabe clásica. En ellos expresa su personal experiencia amorosa, siempre debatiéndose entre el gozo y el dolor.
- El Llanto por Ignacio Sánchez Mejías es una elegía que combina la tradición popular y la culta para plasmar la desolación del poeta por la muerte del torero amigo.
5. La Generación del 27: Cohesión Grupal y Nómina de Autores
En la segunda década del siglo XX aparecen unos jóvenes poetas que terminarán por formar un grupo poético de gran importancia en la historia de nuestra literatura, la Generación del 27. La fecha de 1927 hace referencia al homenaje que tributaron muchos de estos poetas a Luis de Góngora en el tercer centenario de su muerte.
Nómina de Autores y Requisitos Generacionales
Integran esta generación, de mayor a más joven, los siguientes poetas:
- Pedro Salinas
- Jorge Guillén
- Gerardo Diego
- Vicente Aleixandre
- Federico García Lorca
- Dámaso Alonso
- Emilio Prados
- Rafael Alberti
- Luis Cernuda
- Manuel Altolaguirre
A este grupo se suma Miguel Hernández. El entorno de esta generación se amplía a prosistas (José Bergamín, Max Aub, Francisco Ayala…), pensadoras (María Zambrano) y pintores (Salvador Dalí, Maruja Mallo).
Todos estos poetas forman una generación o grupo literario pues cumplen unos requisitos generacionales:
- Sus fechas de nacimiento van desde 1891 (Pedro Salinas) hasta 1905 (Manuel Altolaguirre).
- Todos ellos pertenecen a familias acomodadas.
- Estudian todos, salvo Alberti, en la Universidad. Incluso varios de ellos se dedicaron a la docencia en universidades españolas y extranjeras.
- Todos ellos están unidos por lazos de amistad y mantienen a lo largo de los años estrechas relaciones personales.
- Comparten espacios de convivencia y participan en distintos proyectos, actos culturales y homenajes.
- Están muy vinculados a la Residencia de Estudiantes, fundada en Madrid en 1910 bajo las ideas de la Institución Libre de Enseñanza, que fue un importante centro de difusión de la cultura europea.
- La publicación en 1932 de Poesía española. Antología (1915-1931), por parte de Gerardo Diego, supone una plataforma de lanzamiento para todos los poetas del grupo.
Rasgos Estilísticos y Temáticos
Todos los poetas del 27 comparten también rasgos estilísticos y temáticos, aunque sus carreras literarias sean diferentes. En todos ellos hay una clara intención de renovar el lenguaje poético. La búsqueda de la belleza se va a realizar a través del recurso estilístico de la imagen, que se nutre de las novedades vanguardistas pero no olvida la tradición clásica de la metáfora.
En la métrica también se aprecia su voluntad de emplear unas veces la versificación popular, otras la clásica y otras las formas más innovadoras. Respecto a los temas, hacen especial hincapié en los clásicos de la lírica: el amor, la muerte, el tiempo o el destino, pero tampoco renunciaron a tratar asuntos de corte más social o político. Tratan el tema del destino del hombre desde una triple perspectiva: el destino individual, el destino en pareja y el destino colectivo.
Obras representativas incluyen Romancero gitano y Poeta en Nueva York de Federico García Lorca, o Marinero y La voz a ti debida de Pedro Salinas.