Fundamentos de la Antropología y sus Dimensiones
La Antropología es la ciencia que estudia las características físico-biológicas y socioculturales de las sociedades humanas, el complejo de sus producciones técnicas y artísticas, sus creencias espirituales y sus relaciones con su entorno. Adopta diferentes formas dependiendo del punto de vista desde el que se aborde al ser humano, aunque podemos entenderlo básicamente como una reflexión general en todas sus dimensiones: la biológica (Antropología Física), la social y cultural (Antropología Social y Cultural) y la holística (Antropología Filosófica).
El Proceso de Hominización: Cambios Biológicos Fundamentales
Como homínidos y fruto de la evolución natural puramente biológica y fisiológica, el ser humano ha sufrido unos cambios fundamentales que le hacen ser lo que es. Este proceso se llama hominización y sus hitos fundamentales son:
- Posición bípeda y erguida: Parece ser el cambio evolutivo fundamental porque diferencia al ser humano del resto de los primates, posibilitando una mejor observación del entorno y la liberación de las extremidades superiores. Esto permitió desarrollar habilidades en el uso de utensilios para mejorar su calidad de vida; las manos sustituyeron a la boca en muchas funciones.
- Crecimiento y desarrollo del cerebro: El cerebro triplicó su tamaño y se hizo más complejo. Esto, junto a la liberación de las manos, produjo más pericia en la manipulación de objetos y la fabricación de instrumentos. Otra consecuencia es la capacidad simbólica: el uso de símbolos para comunicarse, donde no existe necesariamente una relación directa entre significante y significado.
- La forma de la mano: El desarrollo del pulgar oponible nos permite agarrar objetos de forma precisa (pinza de precisión).
- Desarrollo del área de Broca: Es la parte del cerebro que posibilita el habla. Además, se modificó la laringe, haciendo posible la elaboración de sonidos complejos y la pronunciación de todas las vocales.
Entre estos rasgos distintivos, el fundamental que nos distingue definitivamente del resto de animales es la capacidad de simbolización para comunicarnos. Asimismo, nuestra inteligencia nos permite entender lo real como algo distinto a nosotros, estando abiertos a esa realidad y a nuestra propia existencia de forma consciente.
Lamarck y la Teoría Transformista
Se trata de la primera gran teoría sobre la evolución biológica, expuesta en Filosofía Zoológica (publicada en 1809), obra del francés Jean-Baptiste de Monet, caballero de Lamarck. Su tesis se fundamentaba en que los seres vivos se enfrentan a multitud de situaciones que provocan que surjan necesidades. Por lo tanto, según él, solo existe la categoría de individuo y todo carácter adquirido se hereda. Propuso la teoría de los «fluidos sutiles», que se originarían como producto de las necesidades y serían los encargados de desarrollar los órganos. Detrás de esta tesis habría un principio de progresividad y perfección. Aunque Lamarck no aportó demasiadas pruebas, sirvió para motivar el interés por la propuesta evolucionista como alternativa al fijismo.
El Problema de la Vida: Del Preformismo a Pasteur
En el siglo XVIII, Leeuwenhoek, mediante el uso del microscopio, descubrió una gran cantidad de microorganismos y observó la existencia de los espermatozoides. A raíz de esto surgió la primera teoría de la herencia: el preformismo, que sostenía que los espermatozoides contenían personas minúsculas que, debidamente alimentadas, darían lugar a seres humanos maduros. Más tarde, Louis Pasteur rebatió la idea de la generación espontánea con sus experimentos: demostró que en un caldo de cultivo esterilizado y en reposo no surgía vida por sí sola.
Charles Darwin y la Revolución de la Selección Natural
En 1858, Charles Darwin y Alfred Russel Wallace presentaron en Londres una nueva teoría de la evolución basada en sus observaciones. En 1859, Darwin publicó El origen de las especies, un referente universal de la literatura científica y antecesor de la biología evolutiva moderna. Su planteamiento se basa en la idea de la selección natural como mecanismo evolutivo.
Darwin observó que la flora y la fauna de las costas sudamericanas respecto a las islas Galápagos eran distintas pero muy parecidas; parecían las mismas especies pero con modificaciones de adaptación en función de las condiciones del medio. La conclusión es que unas especies sobreviven a otras porque están mejor preparadas para resistir la adaptación. Sus ideas fundamentales sobre la evolución son:
- Existe un parentesco entre unas especies y otras.
- Las especies que han sobrevivido se afianzan.
- Hay una variabilidad de las especies con el tiempo, en contra de la doctrina oficial de la época: el fijismo.
- El mecanismo esencial es la selección natural. Los individuos de la misma especie son distintos entre sí por variaciones que ocurren esencialmente por azar.
- La evolución está ligada a la especie, no al individuo (diferencia clave con Lamarck).
- No solo los caracteres físicos se someten a la selección natural, sino también los instintos.
- La selección sexual también juega un papel en algunos animales.
- Respecto a la herencia, Darwin propuso erróneamente la teoría de la pangénesis, sugiriendo que las «gémulas» (copias de los órganos) se vertían al torrente sanguíneo para transmitir caracteres.
Hominización y Humanización: El Surgimiento de la Cultura
El proceso de hominización influye definitivamente en el proceso de humanización. En la evolución biológica se producen cambios que posibilitan transformaciones culturales, en la relación con los demás, en la distribución de tareas, la organización social y la comunicación. La cultura surge y se desarrolla en este proceso de humanización, pero ligada íntimamente a la hominización. Por lo tanto, la humanización es el proceso por el cual hemos desarrollado la cultura, que es lo que nos define como humanos.
Perspectiva Histórica de las Teorías Evolutivas
A lo largo de la historia se han planteado diferentes teorías sobre el origen de la vida. Mientras que muchas culturas atribuyeron la creación a la intervención divina, el pensamiento racional ha evolucionado notablemente:
De la Antigüedad al Renacimiento
- Los griegos: Fueron los primeros en racionalizar estas ideas. Empédocles afirmó que los animales surgieron después de las plantas. Anaximandro señaló a los animales marinos como antepasados de los humanos.
- Aristóteles: Realizó una clasificación estática de los seres vivos (Scala Naturae), situando al ser humano en la cúspide.
- El Cristianismo: Añadió a la visión aristotélica la idea de la creación divina ex nihilo, considerando al ser humano creado a imagen y semejanza de Dios.
- El Renacimiento: Comenzó a tratar al ser humano como parte de la naturaleza, relativizando los conceptos teológicos y estudiando el entorno natural de forma empírica.
El Siglo XVIII y el Camino hacia el Evolucionismo
- Georges-Louis Buffon: Estudió la Tierra como un sistema en transformación, siendo precursor del evolucionismo.
- Erasmus Darwin: Defendió que todos los seres vivos provenían de filamentos iniciales y apoyó la teoría del uso y desuso.
- Charles Lyell: Defendió el uniformismo, sosteniendo que los procesos geológicos de la Tierra son constantes y lentos.
- Linneo: Acuñó una noción clara de especie basada en un modelo arquetípico inmutable, doctrina conocida como fijismo.
- Georges Cuvier: Reforzó el fijismo mediante el catastrofismo, argumentando que las especies desaparecidas por catástrofes eran sustituidas por otras nuevas, manteniendo siempre su inmutabilidad.