Fundamentos de la Psicología: Conductismo, Psicoanálisis y Diversidad Cultural

Condicionamiento Clásico

Pavlov observó que, en presencia de un cuenco con comida, un perro reacciona aumentando la secreción de saliva y de jugos gástricos. A partir de ahí, diseñó el siguiente experimento: cada vez que le llevaba un cuenco con comida al perro, hacía sonar previamente una campanilla. Tras repetir este proceso varias veces, descubrió que el perro comenzaba a salivar y a segregar jugos gástricos con sólo oír la campanilla. ¿Qué había pasado? Pues que se había sustituido una relación natural estímulo-respuesta por otra artificial.

Pavlov llamó estímulos no condicionados a los estímulos que provocan una respuesta de modo natural, y llamó estímulos neutros a los que no provocan ningún tipo de respuesta previa al condicionamiento. A la respuesta producida de modo natural ante un estímulo la llamó respuesta no condicionada. A los estímulos que eran naturalmente neutros antes del condicionamiento, pero que provocan respuestas después del mismo, les llamó estímulos condicionados. A la respuesta que da el individuo ante el estímulo condicionado la llamó respuesta condicionada. De este modo, el aprendizaje por condicionamiento consiste en provocar la asociación entre un estímulo neutro y uno no condicionado, de modo que el individuo reaccione ante el estímulo neutro como si estuviese ante uno no condicionado.

En este proceso, cada vez que el estímulo neutro aparece acompañado del estímulo no condicionado, actúa como un refuerzo de la conducta aprendida.

Condicionamiento Operante

Las críticas al condicionamiento pavloviano no se hicieron esperar; entre ellas, la de presentar a un sujeto meramente pasivo frente a la estimulación ambiental. Pero en el mundo real, los seres raramente se comportan así; al contrario, se caracterizan por su actividad en relación con el medio ambiente. La psicología norteamericana volvió la vista hacia las experiencias de Thorndike y retomó el método del ensayo-error como procedimiento activo en el aprendizaje. Surgió así un nuevo tipo de conductismo, el llamado condicionamiento operante o instrumental.

Se le denominó de esa manera porque analizaba las formas de aprendizaje a partir de conductas activas. Para aprender, el sujeto debía actuar o utilizar su conducta instrumentalmente, es decir, como un medio para alcanzar los fines propuestos. El representante más famoso y polémico de este movimiento fue B. F. Skinner. Sus investigaciones comenzaron a principios de los cincuenta y continuaron durante tres décadas más. Fue el inventor de las conocidas cajas de Skinner, cámaras diseñadas específicamente para la investigación con animales.

Se introducía a un animal para observar su comportamiento y tratar de condicionar algunas de sus respuestas. Al principio, el animal actuaba al azar; tocaba indistintamente todos los mecanismos sin ninguna estrategia definida. Sin embargo, cuando se presionaba determinada palanca se abría una trampilla que contenía un pedazo de carne. Según aumentaban los ensayos, el animal disminuía el número de tentativas al azar hasta que finalmente aprendía a presionar la palanca adecuada cada vez que tenía hambre, prescindiendo de todas las demás.

Según Skinner, las leyes del aprendizaje animal eran similares a las de nuestra especie. Esa convicción le llevó a probar sus experimentos en áreas específicamente humanas como la educación intelectual o las conductas sociales y lingüísticas. Skinner parte de una posición ambientalista: las conductas de los organismos están determinadas por las condiciones ambientales. El fin último de Skinner era la elaboración de una tecnología de la conducta que permitiera predecir, controlar y dirigir las acciones de los humanos.

El modelo estructural de la personalidad

Freud divide la estructura del psiquismo humano en tres elementos básicos:

  • Ello (Id): Engloba los instintos y pulsiones primarias de la naturaleza humana no controlados por la conciencia. Se rige por el principio de placer, es irracional y amoral.
  • Yo (Ego): Es la instancia que media entre el Ello y la realidad exterior. Se rige por el principio de realidad y gestiona la actividad consciente mediante mecanismos de defensa.
  • Super Yo (Super Ego): Es el conjunto de las normas morales, prohibiciones y amenazas éticas interiorizadas. Su función es oponerse a los impulsos primitivos del Ello.

Los Mecanismos de Defensa

  • Negación: Negar la existencia de alguna amenaza externa o acontecimiento traumático.
  • Proyección: Atribuir a otra persona impulsos propios que resultan inaceptables.
  • Regresión: Retraerse a un periodo de la vida anterior más placentero y libre de ansiedad.
  • Identificación: Paliar frustraciones imitando la conducta de una persona idealizada.
  • Fantasía: Realizar mentalmente lo que uno es incapaz de llevar a cabo en la vida real.

Diversidad cultural: etnocentrismo

Dadas las abundantes diferencias entre las distintas culturas conocidas, es más preciso hablar de «culturas» en plural. El ser humano, desde las primeras formas de la civilización, ha desconfiado siempre de lo «distinto».

El etnocentrismo

Esta posición, que supone la preeminencia y superioridad de la propia cultura frente a todas las demás, recibe el nombre de etnocentrismo. Históricamente, ha sido el criterio utilizado para calificar a otras culturas como «salvajes», «primitivas» o «inferiores». Desde el punto de vista científico, el etnocentrismo no posee fundamento y constituye un prejuicio que imposibilita la comprensión adecuada de los hechos culturales ajenos.

Relativismo e interculturalismo

  • Relativismo cultural: Sostiene que todas las culturas son igualmente valiosas y solo pueden juzgarse desde sus propios criterios. Su riesgo es la falta de límites éticos ante prácticas que vulneran derechos humanos.
  • Interculturalismo: Postura intermedia que propone la aceptación de todas las culturas, pero exige la eliminación de prácticas que atenten contra la Declaración Universal de los Derechos Humanos, considerada como un modelo universal de conducta y dignidad humana.