Recursos literarios
Recursos literarios: a continuación se presentan diversas figuras y recursos con su definición y ejemplos.
- Aliteración: repetición del mismo fonema. Ejemplo: con el ala, aletear del leve abanico.
- Calambur: juego de palabras por cambio de agrupación: la nueva escena / es cena nueva (ejemplo clásico: «la nueva escena / es cena compartida»).
- Paronomasia: utilización próxima de palabras parecidas: venado que me has vendido.
- Polisíndeton: repetición de conjunciones: porque es pura y blanca y graciosa….
- Anáfora: repetición de una palabra al inicio de varios enunciados: ¡quién lo soñara, quién lo sintiera!.
- Anadiplosis: repetición de la palabra final de un verso o frase al comienzo del siguiente: no es que muera de amor; es que muero de ti, amor (reiteración intencional).
- Epanadiplosis (a veces llamada enadiplosis): repetición de una misma palabra al principio y al final: verde que te quiero, verde.
- Epífora: repetición al final de varias frases: es inútil callarla, es imposible callarla.
- Paralelismo: repetición de la misma estructura sintáctica.
- Pleonasmo: acumulación de términos para enfatizar una idea: lo vio con sus propios ojos.
- Hipérbaton: alteración del orden lógico de las palabras en la oración.
- Enumeración: acumulación de elementos.
- Derivación: uso de palabras derivadas de una misma raíz para efecto expresivo.
- Onomatopeya: imitación de sonidos mediante palabras.
- Hipérbole: exageración expresiva.
- Comparación (símil): relación entre dos elementos mediante «como», «cual», etc.
- Metáfora: sustitución de un término por otro con el que guarda una relación de semejanza.
- Personificación (prosopopeya): atribuir cualidades humanas a seres inanimados.
- Quiasmo: disposición cruzada de elementos lingüísticos para crear simetría: ni están todos los que son, ni son todos los que están.
- Elipsis: supresión de elementos en la frase: lo bueno, si breve, dos veces bueno.
- Asíndeton: supresión de conjunciones para acelerar el ritmo: sé feliz, no esperes de los demás, espera de ti.
- Metonimia: sustitución de un término por otro con el que mantiene una relación de contigüidad: me he comprado un Picasso (refiriéndose a una obra del pintor).
- Sinestesia: atribución de sensaciones de un sentido a otro: me dirigió una mirada sonora y agria.
- Antítesis: contraposición de términos: es tan corto el amor y tan largo el olvido.
- Oxímoron: yuxtaposición de conceptos contradictorios: hielo abrasador, fuego helado.
- Paradoja: unión de ideas aparentemente contrarias: vivo sin vivir en mí.
Gabriel García Márquez y la narrativa hispanoamericana
Crónica de una muerte anunciada. Los países de Hispanoamérica alcanzaron su independencia durante la primera mitad del siglo XIX, excepto Cuba, que lo hizo en 1898. A partir de entonces cada país tuvo su propia situación política, social y cultural, aunque comparten circunstancias que explican su literatura: el atraso económico, las desigualdades sociales y la inestabilidad política.
Gabriel García Márquez nació en Aracataca, Colombia, en 1927. A los ocho años se mudó con sus padres y fue internado en Barranquilla. Comenzó la carrera de Derecho, a pesar de su sueño de ser escritor, y debido a las revueltas de 1948 y al cierre de la universidad se trasladó a la Universidad de Cartagena, donde comenzó a trabajar como reportero. Márquez contrajo matrimonio con Mercedes Barcha en 1958, con quien tuvo sus dos hijos. En 1999 se le diagnosticó un cáncer linfático; falleció en 2014.
Márquez puede situarse dentro del movimiento de renovación de la novela de las décadas centrales del siglo XX, que sucede al modernismo hispanoamericano. La nueva narrativa hispanoamericana otorgó mayor importancia al aspecto imaginativo, creando así el llamado realismo mágico, presente en sus obras y en la de autores como Juan Rulfo.
La década de los 60 se conoce como el «boom» de la literatura hispanoamericana, época de gran difusión internacional de esta narrativa, con obras como La ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa, El siglo de las luces de Alejo Carpentier o Rayuela de Julio Cortázar, además de las de García Márquez. Desde joven compaginó la literatura y el periodismo. Publicó novelas breves como La hojarasca y La mala hora, pero fue Cien años de soledad lo que lo llevó a la cima del éxito literario en 1967. Posteriormente publicó obras como El otoño del patriarca o Crónica de una muerte anunciada. En 1982 recibió el Premio Nobel de Literatura. Ya en sus últimos años publicó obras como Memoria de mis putas tristes y sus memorias tituladas Vivir para contarla.
Antonio Machado: vida y obra
Contexto Machado. Antonio Machado nació en Sevilla en 1875. Fue catedrático de francés y permaneció en Soria ejerciendo su profesión desde 1907 hasta 1912. Allí conoció a Leonor Izquierdo, una joven de la que se enamoró y que murió a los 18 años. El dolor por su muerte provocó su traslado a Baeza (Jaén) y luego a Segovia, hasta que el fin de la Guerra Civil española lo obligó a exiliarse en Francia, dada su condición republicana.
Machado comenzó su carrera literaria cultivando el modernismo, pero más tarde evolucionó hacia la generación del 98. En su primera etapa modernista cultivó una temática intimista, llena de tristeza y melancolía. En su etapa como noventayochista trató el tema de España, que plasma a través de su especial visión del campo de Castilla como reflejo de la decadencia del país, aunque al final aparece una exaltación del paisaje al tiempo que evocaba a Leonor Izquierdo.
Soledades, galerías y otros poemas (1907) fue su primer libro y en él utiliza símbolos del modernismo (tarde, agua, fuente…) para expresar su tristeza. Su segundo libro, ya como noventayochista, es Campos de Castilla (1912–1917), en el que analiza las claves de la crisis de España a través de la contemplación del paisaje soriano y de críticas directas a la ciudadanía. Además, contiene poemas de carácter filosófico donde muestra, especialmente, su preocupación por el paso del tiempo y la llegada de la muerte. Machado añadió los populares «Proverbios y cantares» en la segunda edición de Campos de Castilla (1917).
Otras obras importantes fueron Nuevas canciones (1924), las Poemas de guerra que compuso durante la Guerra Civil española, Juan de Mairena (su obra en prosa más destacada) y piezas teatrales como La prima Fernanda o La duquesa de Benamejí, dos de sus obras teatrales más relevantes, compuestas en colaboración con su hermano.
Federico García Lorca y La casa de Bernarda Alba
La casa de Bernarda Alba. La vida de Lorca transcurre entre dos fechas clave en la historia de España: nació en 1898, año del llamado «Desastre del 98», y murió en 1936, al poco de estallar la Guerra Civil.
El contexto literario de Lorca se encuadra en la llamada Generación del 27, un grupo esencialmente poético al que pertenecen otros autores como Pedro Salinas, Rafael Alberti, Gerardo Diego, Luis Cernuda o Vicente Aleixandre. Debe su nombre a los actos celebrados en 1927 para rendir homenaje a Luis de Góngora con motivo del tercer centenario de su muerte. Estéticamente, lograron un equilibrio entre la tradición (influencia de la poesía popular y autores clásicos) y la innovación (influencia de las vanguardias, especialmente el surrealismo), lo que les situó a la cabeza de la lírica española del siglo XX. El grupo cultivó una poesía “pura” que se vio influida por el surrealismo.
Federico García Lorca, nacido en Granada, fue probablemente el autor más universal del grupo, muy conocido tanto por su obra poética como por su producción dramática. Fue director del grupo de teatro universitario «La Barraca». Al comenzar la Guerra Civil fue asesinado por el ejército franquista, posiblemente por su ideología liberal y, según algunos, también por su condición sexual.
La obra de Lorca presenta gran unidad: tanto su teatro como su poesía responden a los mismos temas: el destino trágico y la frustración vital, representada con frecuencia por seres marginados socialmente, como los gitanos o las mujeres. De su obra poética destacan Romancero gitano y Poeta en Nueva York.
Como dramaturgo, García Lorca es considerado uno de los grandes renovadores de la escena española del siglo XX, junto con Valle-Inclán. Criticó el teatro puramente comercial y destacó en sus intentos por hermanar la calidad estética con el alcance popular. En el teatro puso en evidencia costumbres injustas para denunciarlas. De su primera época destacan La zapatera prodigiosa y Mariana Pineda, y en la culminación de su teatro la llamada «trilogía de la tragedia rural», compuesta por Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba.
Esta última obra la compuso Lorca en tan solo unas semanas, pocos meses antes de ser asesinado, pero no se estrenó hasta Buenos Aires en 1945. Subtitulada por el propio autor como «Drama de las mujeres en los pueblos de España», es una obra con personajes exclusivamente femeninos con la que Lorca denunció la marginación de las mujeres rurales en España a comienzos del siglo XX. La obra está escrita en prosa y es un ejemplo de cómo Lorca se preocupó por los colectivos marginados y abordó la frustración que sentían con un lenguaje poético y simbólico que sigue resultando vigente.